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Sábado 10 de Agosto de 2013

Casi mil científicos ya han sido repatriados

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao, destacó el Programa Raíces

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, anticipó que "en breve se estará festejando el repatriado número mil" de científicos, en el marco del Programa Raíces (Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior). El plan, iniciado a fines de 2008, apunta a fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas del país, por medio del desarrollo de políticas de vinculación con investigadores argentinos residentes fuera del país. Así, se alienta el retorno de aquellos interesados en desarrollar sus actividades en la Argentina, que ya rondan los 990 y hacia fines de este año llegarán al millar, según estiman desde este Ministerio.

Desde Ciencia señalaron que los recursos humanos ocupan un lugar central para el desarrollo de las economías del conocimiento, y destacan que el Programa Raíces apunta a revertir la pérdida de talentos sufrida durante más de cuatro decenios. "Todos estos repatriados tienen un lugar y contrato de trabajo a su vuelta al país", explicó Barañao en una nota realizada por la Agencia Télam.

Esta modalidad —agregó— "no deja librado al profesional", que antes tenía que realizar la reinserción laboral por su cuenta.

Un tercio de los científicos y tecnólogos argentinos emigrantes (unos 4.800, según un relevamiento de Ciencia) se radicó en los Estados Unidos, 27 por ciento en países europeos y 21 por ciento en Brasil. Esta repatriación contempló distintas políticas de retención, promoción del retorno y vinculación de esos científicos.

Salario. Barañao destacó que además " le damos a las instituciones la posibilidad de financiar el salario de los profesionales, hasta que tengan un contrato definitivo".

Dijo que se desarrolla un amplio plan de adecuación de las condiciones edilicias de los centros. El objetivo es "que las tareas experimentales se puedan desarrollar de forma tan productiva como en los países de residencia de estos profesionales". Los repatriados e insertados en áreas locales de investigación pertenecen a todas las áreas de estudio, y no se registran casos de regresos a sus anteriores centros.

"Graduar un profesional universitario —estimó— cuesta al exterior alrededor de 200 mil dólares, y si asumimos que nuestros graduados compiten efectivamente con los de cualquier universidad extranjera, su valor debe ser equivalente. Todo eso nos lleva a pensar que tenemos algunos cientos de millones de dólares en capital intelectual invertidos en el exterior", añadió.

Según destacaron, quienes decidieron volver al país lograron condiciones, materiales y de posibilidades de desarrollo profesional, similares a las que tenían en el exterior. Parte de esos resultados se debe al subprograma Raíces Productivo, que incluye un enlace con empresarios profesionales y tecnólogos argentinos en el exterior, para el desarrollo de oportunidades de cooperación científica, tecnológica y de negocios con alto valor agregado tecnológico.

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