Cartas de lectores
Lunes 08 de Mayo de 2017

Una tremenda decisión

Siento un profundo dolor debido a que los representantes de la Justicia tomaron tremenda decisión desde la ignorancia solapada; retrotrayendo al país a un pasado que la mayoría dijimos "Nunca Más". La contradicción de esta Corte Suprema de Justicia que votó en contra del indulto -fallo histórico- declaró inconstitucional uno de los indultos de Menem, y hoy retrocede reivindicando esta aberración violadora de derechos humanos. Duele profundamente que, justamente un santafesino (juez Rosatti), con su prestigio (mentiroso) y de una provincia que llevó adelante los juicios de lesa humanidad por la lucha de los organismos de derechos humanos, acompañados de abogados comprometidos que no retrocedieron jamás hasta verlos condenados a los genocidas; pueden actuar de esta forma desde un Tribunal, sin tener en cuenta el sufrimiento de madres, familiares, trabajadores, docentes, profesionales víctimas de la dictadura cívico militar; que cometieron atrocidades inimaginables y crímenes de lesa humanidad. Hoy la Argentina vuelve a estar manchada de impunidad con mucho espanto desde el campo popular. "¡Contra la injusticia y la impunidad! Ni perdón ni olvido", Bertold Brecht. El juez Rosatti expuso el dilema moral que plantea en el juzgado la aplicación de un criterio de benignidad a condenados por delitos de lesa humanidad, para concluir que este dilema debe ser resuelto con la estricta aplicación de la Constitución y las leyes. Afirmó que si el legislador no previó un régimen diferenciado que excluyera la aplicación de la ley penal más benigna a los delitos de lesa humanidad no lo puede hacer ahora el juez, pues de otro modo éste se convertiría en aquel, violentándose el principio constitucional de división de poderes. Agregó el magistrado que tal conclusión no supone desconocer que los delitos de lesa humanidad expresan el estadío más degradado en que ha caído la naturaleza humana, y tampoco conlleva ignorar que el régimen durante el cual se perpetraron los ilícitos probados en la causa descendió a niveles de inhumanidad nunca vistos en nuestro país desde la sanción de la Constitución nacional, tal como lo describiera en sus votos en las casos "Villamil" y "Alespeiti", de marzo y abril pasados. "Pero un Estado de Derecho -agregó el juez Rosatti- no es aquel que combate a la barbarie apartándose del ordenamiento jurídico sino respetando los derechos y garantías que han sido establecidos para todos, aún para los condenados por delitos aberrantes. La humanidad contra la cual fueron cometidos estos crímenes exige del Estado de Derecho la necesaria imparcialidad en la aplicación de las leyes referidas a su juzgamiento, pues de lo contrario se correría el riesgo de recorrer el mismo camino de declive moral que se transitó en el pasado".

Rubén Eduardo Kelo Moreno

DNI 11.741.396

Cañada de Gómez

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