Cartas de lectores
Miércoles 26 de Abril de 2017

Los deportados de la democracia

Sobrevivimos en una sociedad despoblada, unida o sincronizada por los medios masivos de comunicación que sirven de ungüento, pegamento o imantación artificial y febril que nos hace creer que somos un bloque cohesionado, que somos un pueblo, cuando en realidad apenas aspiramos a ser miembros habitantes de un territorio determinado autoaislados. El sociuslatino, que se puede traducir en compañero, se desvaneció de pronto y de un plumazo. Para muestra alcanza un botón; con 40% de pobres conviviendo y en connivencia todos los días, en cada rincón argentino, nos damos el lujo de discutir en los cafés y en los sets televisivos la minucia de candidaturas, mientras se desbocan escupiendo todo el tiempo a pura semántica la palabra democracia, que es la que sirve principalmente para excluir, o mejor dicho, deportar a una franja mayoritaria de hombres y mujeres de la misma democracia por la cual se babea diariamente, entre comillas, la dirigencia comercial partidaria. Democracia parcelaria encofrada en un desiderátum jurídico que sirve de protección directa a la partidocracia más que a la mitad de los argentinos deportados del paraíso democrático, de libertad y equidad.

Hernán López

Comentarios