Cartas de lectores
Domingo 31 de Julio de 2016

La pelota se manchó

Tengo mi platea en Newell's junto a mi hija. Con todas estas cosas que pasan ya no sé si es pasión o que no evolucione como ser humano...

Tengo mi platea en Newell's junto a mi hija. Con todas estas cosas que pasan ya no sé si es pasión o que no evolucione como ser humano. Voy a la cancha a sufrir desde que dejo el auto tratando de esquivar a los "trapitos" apretadores, caminando hacia el estadio con el miedo a que nadie nos afane, un drama para entrar y estar a merced de los delincuentes que ostentan las banderas de mí querido club, a veces la policía (armada hasta los dientes) es igual o peor que ellos. Los políticos que me tienen que dar seguridad no me la dan en la vida cotidiana, menos me la van a dar cuando voy a la cancha. Los dirigentes hacen lo que quieren y nunca los que hacen las cosas mal se hacen cargo de sus desastrosas administraciones. Estoy triste y cansado de que estos tipos, barras, hinchas caracterizados o delincuentes hagan lo que quieran, y los que tienen que hacer no hacen nada, comparten negocios o miran para otro lado. No tengo más ganas de ir, se acabó, yo soy un laburante que paga la cuota de socio y el abono a platea para ver a mi equipo donde millonarios jugadores, luqueados y tatuados, hacen un gol con coreografía incluida, se besan la camiseta y otras veces les da lo mismo o no ir para adelante, y encima juegan mal. El simpatizante, el hincha, se banca todo, las inclemencias climáticas, sufre, llora, acompaña, compra las camisetas y lo que se puedan imaginar, pero tarde me di cuenta que esto es un gran negocio para unos vivos. Y yo, realmente, soy un pelotudo. Abrazo de gol.

Hugo Bertorini

DNI 17.357.475

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