Cartas de lectores
Viernes 03 de Febrero de 2017

La Pachamama y la cascada del Saladillo

La Madre Naturaleza, la Pachamama para los incaicos, nos pide a los gritos que la escuchemos, nos muestra el camino pero la sordera o la soberbia humana nos impide escucharla. La Pachamama nos grita en cada derrumbe del frente de la cascada del arroyo Saladillo cómo resolver el problema de esta cuenca y nosotros tercamente insistimos en hacer lo contrario. La naturaleza ensancha el cauce, aumenta su profundidad, distribuye la altura hidráulica cambiando la energía cinética del torrente por su energía potencial, en un intento de regular la cuenca. Nosotros intentamos fijar la posición del salto, elevamos terraplenes para confinar aun más su cauce, trabajamos contra natura y así nos está yendo. Cada derrumbe conduce a crear o quizás para recrear las condiciones ancestrales para que el arroyo soporte más caudal con menos altura y más velocidad, es decir aumenta la capacidad del vertido en el río. El puente carretero debería ser cambiado para una cuenca más amplia sin soporte en el lecho, o como sea que no dependa del arroyo porque cuando la Pachamama quiera que llueva más, lloverá más. En la naturaleza, no hay castigos ni premios, sólo consecuencias, dice el proverbio.

Gerardo Orallo

DNI 6.008.474

N. de la R: El lector se refiere al retroceso de la cascada del Saladillo y al peligro que representa para el puente Ayacucho. En los últimos tiempos se registró un corrimiento de más de 100 metros.

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