Cartas de lectores
Sábado 30 de Septiembre de 2017

La desatención a los ancianos

En la provincia de Santa Fe y en Rosario no existen políticas de Estado en consonancia con dichas leyes de cumplimiento obligatorio.

Recientemente se aprobaron leyes de Protección de los Derechos de los Mayores en el Congreso nacional luego de suscribir Argentina la Convención Interamericana de los Derechos de las Personas Mayores. En la provincia de Santa Fe y en Rosario no existen políticas de Estado en consonancia con dichas leyes de cumplimiento obligatorio. Casos paradigmáticos constituyen por ejemplo las políticas de la Agencia de Seguridad Alimentaria de Santa Fe que rige los controles de los alimentos que se suministran en geriátricos provinciales, atendiendo sólo a los aspectos de prevención de contaminación microbiológica. Estos alimentos, que no resultan agradables a las personas, son rechazados por insulsos, sin aspecto ni gusto atractivos. No autorizan, por ejemplo, a administrar hamburguesas, pero como no siguen los criterios de licenciados en nutrición, no atienden los deseos, gustos y paladar de la ingesta de cada persona; la cantidad es abundante pero no apetecible. Otro triste ejemplo es el funcionamiento del Hogar Geriátrico Provincial "Jorge Raúl Rodríguez", ubicado en avenida Perón esquina Provincias Unidas, donde rigen muchos de los criterios que están totalmente contraindicados en las leyes de Protección de los Derechos de Mayores; a saber: abandono, desidia, falta importante de orden y limpieza; sin ningún tipo de control de auditoría absolutamente. Hace meses carece de Dirección; un ala completa está cerrada por falta de mantenimiento; el 50 por ciento del personal tiene ausentismo permanente; escaso mantenimiento, no hay control suficiente de la salud. Los residentes manifiestan que tienen quejas (violencia, maltrato, falta de asistencia) pero que tienen miedo a las represalias y no tienen dónde elevar su voz. El Hogar comparte el predio con la "Dirección Provincial de Tercera Edad", encargada de las políticas de la vejez, que regula 36 geriátricos estatales de la provincia, y muchísimos geriátricos privados. Las leyes y ordenanzas son desactualizadas. Carecen de profesionales gerontológicos, geriátricos suficientes y sin auditorías externas que puedan controlar el desorden actual. Exigen a geriátricos privados "auxiliares de enfermería", pero no existe esta carrera en Santa Fe. Rosario carece de políticas de la vejez que tengan impacto para el 12 por ciento de población, con ordenanzas obsoletas y auditorías geriátricas incompletas sin normas de calidad ISO. La Escuela de Gerontología posee computadoras viejas, escasos profesionales sin visión gerontológica que beneficie a la mayoría de la población anciana. Rosario no es ciudad amigable para las personas mayores, a menos que los poderes estatales consideren que los mayores no tienen derecho a participación política, económica y social, trabajar, decidir, aprender, ser incluidos y respetados en su dignidad humana.

Alumnos secuestrados

Los alumnos que tomaron las escuelas, perjudicando a los compañeros que aspiran a una carrera que sea provechosa el resto de sus vidas, justifican tamaña alevosía anunciando ante los medios que hicieron arreglos edilicios debido al mal estado de las mismas. Sólo pretextos por no estudiar, como los anónimos llamados de "bombas-travesuras" que los divierte. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero los ciudadanos ajenos a estos hechos y que no nos pavoneamos ante las cámaras televisivas debemos hacerles notar a estos jóvenes "astutos" que esos edificios escolares no se deterioraron en 2016, sino que el mal estado se produjo muchos años anteriores debiendo haber solicitado el arreglo a las autoridades que gobernaron hace más de diez años. Tal vez, y es sabido fehacientemente, estaban abocados a vaciar el país. ¿Cómo es posible que no lo supieran? Siguen nadando en la ignorancia.

Comenzó la debacle de los nuevos ricos

¿Existen indicios de que comienza otra historia en la Argentina? En una escena que involucró a varios empresarios hace unos días, el presidente expresó esta frase de modo textual: "No hay lugar para comportamientos mafiosos". Varios nombres por todos conocidos y dados a publicidad por los medios de comunicación, gráficos, radiales y televisivos, correspondientes por ahora a la tercera línea de poder del gobierno anterior, que fue "por todo", relatando las mieles de "una década ganada", ya ocupan calabozos en varias cárceles en modo especial de la provincia de Buenos Aires. Aunque ahora se les ha sumado un personaje que está a milímetros de habitar aquellos pabellones. Y hay varios más que en los próximos días van a estar sentados en el banquillo de los acusados en los juzgados federales de Comodoro Py. Excepto que estos últimos ya corresponden a la segunda línea de poder del pseudo exitoso gobierno anterior. Se me ocurre volver a preguntar. ¿Existen indicios de que comienza otra historia en la Argentina?

Educación religiosa en Salta

Durante los pasados días de agosto, tuvieron lugar cuatro audiencias públicas ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En estas se debatió si la provincia de Salta puede continuar brindando educación religiosa en las escuelas públicas primarias dentro del horario de clases. Esta práctica ya tiene una antigüedad de más de 120 años, y nació apenas unos años más tarde de la famosa ley 1.420, con la cual siempre vivieron armónicamente. Aceptamos que una educación de ese tipo no es justa cuando se está obligado a participar de esa clase o cuando la asignatura es monopolizada por un único credo. Sin embargo, éste no es el caso porque todo aquel que desee no asistir, puede hacerlo. Además, no sólo se brinda educación en la religión católica, sino que forman parte numerosas comunidades evangélicas. No hace falta acudir a los instrumentos internacionales y a la normativa federal y provincial para aceptar que la educación debe tener el carácter de integral. Esta integralidad nunca estará completa si en sus componentes no tiene a la instrucción religiosa. Más aun en un pueblo que hace más de 160 años, e incluso hoy en día, consagró y consagra a Dios como fuente de toda razón y justicia.

¿Alguien puede arreglarme el teléfono?

Hace exactamente 10 meses pedí el traslado de mi línea telefónica (0341 4320899). Hice reiterados reclamos a Telecom y al Ente Regulador de Comunicaciones, tengo en mi poder más de 20 números de reclamos y telegramas diciendo que en 10 días hábiles me lo conectan. El último reclamo fue el día 28 de septiembre, 19zosmd87. Tengo 81 años, ¿cuánto tiempo más debo esperar? ¿A quién debo dirigirme para solucionar el inconveniente? Me dicen que conecte cable más Internet, que es más rápido. ¿Por qué? Yo sólo quiero el teléfono que hacía más de 40 años que tenía, no pretendo el mismo número pero sí una solución. ¿Alguien puede decirme a quién tengo que dirigirme?

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