Cartas de lectores
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Evocación de Osvaldo Soriano

Cuando se hace mención a la creación literaria es siempre oportuno preguntarse: ¿los grandes escritores se forman en las escuelas de letras? Nuestra respuesta es que no.

Cuando se hace mención a la creación literaria es siempre oportuno preguntarse: ¿los grandes escritores se forman en las escuelas de letras? Nuestra respuesta es que no. ¿Acaso Macedonio Fernández, Roberto Arlt, Juan Carlos Onetti, Manuel Rojas, William Faulkner, Raymond Chandler, Julio Cortázar, Ricardo Piglia y Juan José Saer escribieron relatos y novelas notables y trascendentes por haber transitado las aulas? Nuestra opinión es que "la escuela de la vida" es la que aportó materiales y sabiduría para captar la condición humana y la realidad social a estos y otros muchos escritores. Es el caso de Osvaldo Soriano, quien nos ha legado extraordinarias novelas como "Triste solitario y final", "No habrá más penas ni olvido", "Cuarteles de invierno", "La hora sin sombra", "Una sombra ya pronto serás"; y sus crónicas periodísticas dando cuenta de personajes de carne y hueso, acontecimientos lacerantes de la historia trágica y grotesca de la Argentina contemporánea. La sensibilidad, la ironía, el sarcasmo y la lucidez implacable son rasgos distintivos de su prosa. Osvaldo Soriano nació en Mar del Plata en enero de 1943. A los 30 años, siendo cronista del diario La Opinión, publicó su primera novela "Triste, solitario y final", que fue traducida a 12 idiomas. Debió partir al exilio acosado por las amenazas del terrorismo de Estado imperante en el país y continuó elaborando su obra que interpela e impacta a toda persona que se acerque a sus páginas. Amaba el fútbol tanto como el poeta Roberto Santoro, añoraba en el destierro la tierra de origen al igual que Humberto Costantini. Ninguneado por cierta crítica literaria pedante que defenestra todo lo que no surja de la academia, Soriano, entristecido en la infame década del 90 que multiplicó la exclusión social, cuando en 1995 se preguntaba por qué los pobres votaban a quienes los harían más aún. Soriano ya no está entre nosotros hace varios años, pero resulta difícil no evocarlo en estos tiempos sombríos de vacío cultural y mediocridad en todos los ámbitos, cuando millones de mujeres y hombres de la región arrastran sus existencias en medio del estrépito de un sistema que acrecienta la violencia y el absurdo.

Carlos A. Solero

¿Asesinos buenos y asesinos malos?

Con referencia a la violencia desatada en la década del 70, hay tres puntos de vista. Un sector de la población considera que los guerrilleros fueron asesinos buenos y los militares asesinos malos. Otro sector afirma que los militares fueron asesinos buenos y los guerrilleros asesinos malos. Y un tercer sector piensa que no existen asesinos buenos y que todos, militares y guerrilleros, fueron asesinos malos. Sería interesante que en las próximas elecciones legislativas se agregase una boleta con las tres posiciones mencionadas anteriormente y que cada ciudadano pueda manifestar a qué sector pertenece.

Juan Carlos Belligotti

DNI 6.246.832

Venado Tuerto

A ver si nos

entendemos

El presidente dijo por estos días, de acuerdo a lo que recogieron algunos periodistas, que debía cerrar "un agujero negro", rojo, o como deseen interpretarlo, de 500 mil millones de pesos, lo que significa el desnivel en las cuentas fiscales. Es decir, el abultado gasto público. En otras palabras más simples, lo que viene de lejos en la contabilidad, es decir "el debe y el haber". Ahora bien, si usted a la mayoría de jueces y políticos, y a varios personajes más, les paga diez veces más que lo que gana alguien con un sueldo promedio, digamos de entre 10 y 15 mil pesos; si usted, con sus arcas del Estado debe mantener a un tercio de la población, que prácticamente nada le aporta; y encima debe subsidiar sectores que son básicos, como por ejemplo la energía y el transporte, la seguridad, la enseñanza y la salud, ¿me puede explicar, solamente contando con los impuestos que recibe, cómo puede lograr el equilibrio aceptable en las cuentas públicas? Entonces, y por ahora, hasta que ese tercio de la población que va a todas las marchas, que corta las calles, y realiza un paro por cualquier motivo "no se arremangue", como se suele decir usualmente, y colabore para que entre todos superemos esta crisis que parece eterna, seguiremos chocando con nuestras actitudes y pensamientos individualistas y realmente nada cambiará.

Felipe Demauro

Rosario, hermosa

o desconocida

El poder definir cómo vemos nuestra ciudad desde nuestra óptica personal es algo magistral, ya que lo que podemos sacar en conclusión a muchos no les gustaría. Y es a esos que ven con ojos de visionarios futuristas a los que me gustaría pedirles que abran bien sus ojos para que todos en conjunto sepamos encausar desde nuestro humilde lugar un mejor futuro para Rosario. Y claro, desde esta propuesta muchos preguntarán el por qué; digamos que hay una pirámide de motivos por lo cual llevar esta preocupación al Palacio de Los Leones, entonces deberíamos tener la esperanza de que sean recibidas con la mejor de las posturas para que la opinión ciudadana sea admitida y valorada. ¿Por qué no enumerar por lo menos parte de esa pirámide de hechos y efectos que no sólo magullan y destruyen esta ciudad sino que además se toma como que son obras pensadas en el tiempo para que el futuro sea mejor? Si queremos mejorar por qué no comenzar desde el ordenamiento del tránsito, ya que desde las primeras horas de la mañana es imposible llegar al macro y al microcentro. Pero el imaginario de los responsables de Obras Públicas y del Ente de la Movilidad (hoy bien llamado de la Inmovilidad), no tienen reparo alguno de tener arterias como Catamarca, San Luis, Buenos Aires con estacionamiento medido, bicisendas y una caterba de líneas de colectivos, que todo está y convive en el mismo lugar. Concientizar que las obras de calle Sarmiento eran algo de alta prioridad, digamos que no se puede tomar en serio. Pero ahora tenemos la oportunidad magistral de pedir endeudamiento internacional en el orden de los 200 millones de dólares para obras. El planeamiento de una ciudad como la nuestra no se proyecta de hoy para mañana, se lleva años programando y proyectando obras. Pero acá, desde hace años han aparecido los trasnochados de siempre queriendo instalar ideas inconsultas que, por lógica, los resultados han estado a la vista. Debemos ser impiadosos en el nivel de las exigencias hacia los funcionarios, donde deben ser ellos los que tengan la obligación de pensar en obras de largo alcance y lleguen a la sociedad de la mejor manera; y no promulgar estados caóticos donde lo único que se lleva adelante es la caja recaudadora. Y ni qué hablar de este año donde habrá elecciones. También debe existir el compromiso de los concejales que deben ser quienes cuiden y controlen la efectivización de esas obras. Sabiendo que el nuevo siglo comenzó hace 17 años, es hora de que comiencen a trabajar a conciencia y no a favor de partidismos políticos, y que esta sociedad los necesita en forma inmediata.

Guillermo V. Ferreyra

La esperada

reforma judicial

En conversaciones entre amigos y familiares, en medios de comunicación, y otros ámbitos, es frecuente que se hable de lo mal que está en muchos aspectos la administración pública. En eso, coincidimos todos. El problema es cuando se intenta modificar algo. Inmediatamente aquellos que pedían el cambio, al ver que implica salir de su zona de confort, se oponen al mismo. Este es uno de los problemas esenciales. Por ejemplo, al comienzo del año surgió la excelente propuesta de eliminar las ferias judiciales. Aparecieron opiniones a favor y en contra. No pareciera razonable que algunas instituciones, como la que administra justicia, cese prácticamente sus actividades durante un mes y medio al año. Me atrevo a decir que el resto de los organismos estatales, nacionales, provinciales o municipales, tienen un sistema escalonado de licencias por vacaciones, por el tiempo que a cada empleado le corresponde, de manera que se altere lo menos posible su funcionamiento. Si no fuera un tema tan serio, resulta cómico el argumento del presidente del Colegio de Abogados de Capital Federal, para oponerse a esta propuesta: "Es difícil para los abogados trabajar al rayo del sol en enero". ¿Y los 15 días de julio? Este señor pareciera olvidar que la mayoría de los argentinos trabajamos aún bajo el rayo del sol todo el año, y cuando hace frío en invierno. Y no precisamente, bajo techo. Un despropósito que necesariamente requiere un cambio. Es difícil dinamizar el trabajo y el avance de las causas trabajando seis horas diarias, con funcionarios, jueces, camaristas, y el resto de empleados que no concurren a su lugar de trabajo por tiempo prolongado. Desde el ámbito del Poder Legislativo y del Poder Judicial en su conjunto, incluido el Colegio de Magistrados, tendrían que surgir en el corto plazo proyectos y propuestas para reestructurar de raíz el funcionamiento del Poder Judicial.

Jorge Bustamante

En qué

pensaban

Cada día estoy más convencido del enorme error cometido por el 51% de los argentinos, ya que los actuales gobernantes se hallan abocados principalmente en vender el país. Recientemente autorizaron a contraer una nueva deuda de 20.000 millones de dólares, que sumado a lo que recibieron anteriormente es de 91.000 millones, y esto solamente en un año y medio de gobierno. Pero lo que más me asombra es la garantía a dichos endeudamientos: renunciar a nuestra soberanía de los recursos naturales, claro, pero la comisión que cobran es la causa. Y sigue el baile con el vaciamiento de la Ansés, la quita de medicamentos a los jubilados, el cierre de fábricas y comercios, tarifazos. ¿Y el pueblo para cuándo? ¿Esto votaron? Quiera Dios iluminar a mis compatriotas en las próximas elecciones y no crean en los falsos profetas que con mentiras, hipocresía y cinismo siguen enarbolando la bandera de la pesada herencia como justificación de sus aberrantes medidas.

DNI 6.072.916

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