Cartas de lectores
Domingo 04 de Enero de 2009

El Papa y la homosexualidad (II)

No es mi intención polemizar con el maestro Cristián Hernández Larguía, por quien conservo un magno respeto y admiración, pero creí necesario formular una aclaración respecto de sus apreciaciones én una carta reciente.

No es mi intención polemizar con el maestro Cristián Hernández Larguía, por quien conservo un magno respeto y admiración, pero creí necesario formular una aclaración respecto de sus apreciaciones én una carta reciente. En primer lugar, aclaro que soy evangélico bautista y por lo tanto no comulgo con el dogma de reconocer como vicario de Cristo al Papa de Roma. Jesucristo, en su lugar, nos dejó su Espíritu Santo. Más aún, soy muy crítico del Papa en muchas de sus ponencias, pero en este controvertido asunto pretendo interpretar hacia donde estan direccionadas algunas de las observaciones de Benedicto XVI. Dios ama al pecador... pero desprecia el pecado. Los homosexuales son hombres y mujeres con una inclinación particular, que simplemente por ello no los hace en modo alguno inferiores ni dignos de nuestra segregación. Todo lo contrario, el Señor los ama como a cualquier otra criatura.El Papa se ha encargado de poner en blanco sobre negro esta sensible cuestión y así lo que Dios desprecia no es al homosexual por su condición, sino la práctica malsana de esta conducta. Hay una diferencia en términos astronómicos con el odio hacia la persona misma. Decir otra cosa es un sofisma, que intenta justificar lo injustificable. Con el eufemismo de "otra forma de amor" mañana aceptaremos cualquier perversión. El mismo apóstol San Pablo en su carta a los Corintios en el Cap. 6 verso 9 dice quiénes no heredarán el Reino de Dios: "…No erréis…. ni los que se echan con varones…". Recordemos que en esa época en el Imperio Romano, 12 de los 14 emperadores fueron afeminados y homosexuales practicantes, pero San Pablo agrega: "…Esto erais algunos de vosotros, pero habéis sido lavados, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesús…". Toda mala conducta puede regenerarse. En síntesis, creo que el Papa desea que quienes persisten en ese camino "vuelvan en sí" a Dios, con genuino arrepentimiento, y El los perdonará, y los pondrà en la senda correcta. Por eso, a los homosexuales no los creó Satanás como se pregunta el maestro. Por el contrario, son criaturas de Dios que han tomado un camino equivocado, tan simple y tan profundo como eso. No confundir la doctrina es sano y necesario para el bien de todos, sean creyentes o no.

Fabio O. Loredo

DNI 17.139.239

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