Cartas de lectores
Miércoles 08 de Marzo de 2017

El Estado y el contribuyente

Gran sorpresa me ocasionó escuchar a una reconocida periodista que, ejerciendo el papel de "opinóloga" en un reconocido programa televisivo, confesó que nunca cursó la materia Educación Democrática o Instrucción Cívica durante sus estudios primarios y secundarios.

Gran sorpresa me ocasionó escuchar a una reconocida periodista que, ejerciendo el papel de "opinóloga" en un reconocido programa televisivo, confesó que nunca cursó la materia Educación Democrática o Instrucción Cívica durante sus estudios primarios y secundarios. Responsabilizó de esa carencia formativa a los distintos golpes de Estado, cívico-eclesial-militar que ocurrieron en nuestro país. Me pregunto, ¿a cuántas personas le habrá ocurrido lo mismo? Ahora comprendo por qué muchos ciudadanos no tienen claro la diferencia que existe, desde lo conceptual, entre el Estado, el gobierno y los derechos del contribuyente, y los confunden. Hay una definición muy básica, que aprendí en la escuela secundaria, que define al Estado como la Nación jurídicamente organizada, y a ésta última como un pueblo (que comparten un idioma y una historia en común) que habita un territorio determinado. El Estado, que no es el gobierno, nos pertenece como ciudadanos y como contribuyentes, ya que lo solventamos a través del pago de los impuestos. Los gobiernos son administraciones que conducen al Estado durante el ciclo por los que fueron elegidos y los funcionarios que los conforman son servidores obligados a dar cuenta de sus acciones y conductas de carácter públicas. Cuando un funcionario anuncia que le otorgó un aumento salarial a un sector de la población o concedió créditos blandos para activar la economía, por ejemplo, no lo hace con su patrimonio sino con el dinero del contribuyente. Es responsable, política y jurídicamente, de los destinos de los fondos públicos. Los países con mayor cultura democrática que el nuestro tienen bien claro los conceptos vertidos en los párrafos anteriores. La carencia cívico-cultural que nos ocasiona la ignorancia de los derechos que nos asisten, son aprovechados por los políticos inescrupulosos que tanto daño le ha producido a nuestro país

Alejo Vercesi

DNI 4240448


Una reflexión en el Día de la Mujer

Cada vez son menos hombres o cada vez son menos los hombres. Los que maltratan a una mujer sólo porque su fuerza bruta es mayor, parecen acumularse amenazantes y despreciables en nuestra sociedad. No hay tregua. No hay respiro. Siempre un caso de agresión, violencia o muerte nos estremece y no hay refugio ni consuelo, sólo el espanto ante tanto abandono, tanta desidia sobre tanta víctima no escuchada. Rogaban por su vida que ya no tienen. Rogaban por sus hijos que ya no están. Rogaban por justicia que no hay. Pero también estamos los que vemos en nuestra pareja o en una compañera, en una amiga o en una extraña, una persona a respetar y valorar. Es que en no mucho tiempo más seremos una élite. Cada vez son menos hombres o cada vez somos menos los hombres. Cada vez son menos los que cuando miran un ramo de fresias piensan en ellas, los que en la lluvia las extrañamos a morir, los que recurrimos a su particular sonrisa para curarnos el mal día. Porque necesitamos su aroma, sus gestos, su andar y su "rara inteligencia'' por la que son tan únicas, tan diferentes a nosotros pero iguales a la vez.

Andrés Sobkowicz

DNI 13.692.118

Baradel, la cara del retroceso

Roberto Baradel es la cara visible del retroceso kirchnerista que se niega a desaparecer de la vida política de los argentinos. Es, más que el defensor de los intereses docentes, un nefasto personaje que encarna la mezquindad, la ambición personal sobre el bien común, la barbarie y la más íntima miseria de los hombres. En la torpeza de su accionar, no ve la necesidad de los niños que crecen en un campo de guerra, que son las escuelas, donde conviven todos contra todos, niños, padres y docentes, malgastando los frutos de la década ganada del kirchnerismo. Vive totalmente desentendido de la finalidad y la eficacia de la educación pública, cuyos resultados en nuestro país están a la vista en las pruebas Pisa, que para nada le interesa. Y para nuestro pesar, los Baradel se cuentan por miles en la penosa realidad que vivimos los argentinos.

Daniel Chavez

El derecho de viajar segura

El 26 de enero de este año viajamos a Camboriú con mi marido y mi hijo. Salimos de la terminal de colectivos de Rosario, el turismo contratado era Rapel con los micros para llevarnos Zenit. Cuando llegaron, los mismos decían "Zenit Flecha Bus". Los micros ya venían co​n pasajeros de Venado Tuerto, ascendieron los pasajeros en Rosario, San Lorenzo, Coronda y Santa Fe. El viaje duró 34 horas. Cuando llegamos al hotel había un grupo de personas que se volvían para Rosario, ellos subieron en el mismo micro del cual mi familia y yo acabábamos de bajar, y lo que es peor, con los mismos choferes que venían de realizar un viaje extenuante e iban a realizar otro de idénticas características. Estos choferes no estaban en condiciones de realizar ese viaje, estaban sobrecargados, es decir cansados. Me pregunto​ quién es el responsable de controlar esta situación. ¿Quién debe controlar que se cumpla con la jornada laboral y el descanso entre viajes? ¿Debe pasar una tragedia para que al fin actúen? Agradezco infinitamente que nada ocurrió, pero no tengo que dar las gracias por eso, ya que es mi derecho viajar segura.

Silvina Audano

DNI 23.242.609

La pesada herencia de la anarquía

El preceptor Roberto Baradel decide quienes se educan, cuándo, y quienes no. La exclusiva decisión del multimillonario e inescrupuloso secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, es determinante "si se juega o no" al fútbol en toda la República Argentina y en todas las categorías. Las organizaciones sociales dirigen el tránsito por las principales calles y rutas del país, coartando el derecho constitucional de la libre circulación. El "garantismo zaffaroniano" decide quien vive y quien muere, otorgando prioridad a los derechos de los delincuentes sobre el de las víctimas. Los fanáticos de "justicia legítima" opinan y fallan de acuerdo a las conveniencias del partido en el que militan. Los organismos de DDHH definen cuáles son los verdaderos y legítimos derechos humanos, y a quienes les corresponden. Los gremialistas del transporte disponen en qué momento los usuarios de colectivos, subtes, trenes y ómnibus de larga distancia, lograrán trasladarse o programar un viaje. ¡Pobre mi querida Argentina! Qué difícil será sobrevivir con tanta anarquía y prepotencia.

Marta Escobar

DNI 6.030.071

Mejoras en el transporte de pasajeros

Así como estamos acostumbrados a protestar cuando vemos en la vía pública hechos y realidades que no condicen con buenas normas de costumbre y del buen vivir, también debemos resaltar los hechos positivos que vemos en nuestro entorno. El lunes 6 de marzo por la mañana tuve una grata sorpresa al subir a un ómnibus del transporte público correspondiente a la línea 122. Era totalmente nuevo y en su interior había un plasma con informaciones útil para la comunidad. La unidad pertenece a la Empresa Semtur y también contaba con un equipo de refrigeración que funcionaba en forma correcta. Espero de todo corazón que no sea una aguja en un pajar. No todo está perdido cuando veo gestos de esta naturaleza.

Ana María Banegas

DNI 10.372.247


N. de la R: La autora de la carta se refiere a uno de los 25 coches 0 km, con aire acondicionado, piso bajo, pantallas que anuncian las paradas y wifi, presentados hace unos días por la intendenta Mónica Fein. La mandataria aseguró que antes de fin de año habrá un nuevo sistema de colectivos en la ciudad.

Tenemos que aceptar que se terminó la fiestita

Es cierto que el gobierno de Macri está haciendo cosas a las cuales critico. Otras que no estoy de acuerdo y otras que hace rato que esperaba. Y es lógico que un partido inexperto meta la gamba. En su defensa sale el PJ con amplísima experiencia desde 1945 y miren un poco alrededor cómo estamos. Es de sentido común que el principal problema, aparte de la inseguridad, es la inflación. Y en este sentido estoy convencido que si no se doma, será imposible hacer de este país algo relativamente normal. Pero la trampa está en que si bajamos la inflación se enfría la economía. Esto es el abc. Y esto provoca menos consumo y caída de empleo. Pero si no bajamos la inflación, también sucede lo mismo. Con el agravante de que además de poco empleo la economía entera vuela por los aires. Se viene una época de sufrimiento, no hay manera de poner en marcha al país si no domamos la inflación. Y eso va a costar sangre, sudor y lágrimas. Hagan de cuenta que durante 10 años no pagamos energía, agua y gas. Cuando querés vender tu casa vas a tener que pagar todo lo que no pagaste en 10 años. !Te querés matar!. Estuvimos de fiesta y nos encantó, pero les cuento un secretito: las fiestas se pagan, y encima si te atrasaste te ponen intereses. Y mucha gente no lo entiende y quiere estirar indefinidamente el populismo y que la fiestita la paguen nuestros hijos y nietos, estirando y estirando una muerte anunciada. Pongámonos a trabajar y entender de dónde venimos, cómo estamos y adónde queremos ir. Y pensemos que nosotros, los adultos, no vamos a ver un país como Suiza. Pero intentemos dejárselo a nuestra descendencia. Y sepamos que con el pensamiento mágico de que el Estado nos tiene que regalar todo, y sin trabajar, no vamos a salir nunca. Es muy chica la fuente para que beban tantos.

Jorge Milesi

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