Cartas de lectores
Lunes 08 de Mayo de 2017

Día Mundial de la Lucha contra el Bullying

Desde el año 2013, el 2 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Bullying o acoso escolar. Un serio problema que afecta diariamente a cientos de miles de niños y adolescentes en todo el mundo. Una problemática que ocasiona daños en las víctimas a veces irreparables, de por vida, lesionando sus futuras relaciones sociales, laborales, afectivas. Mucho se habla sobre el tema, el término bullying es mal utilizado pues cualquier broma pesada o de mal gusto es nombrada como tal. En realidad esa vieja y fea costumbre de reírnos a costa de los demás, de sus desgracias, de sus diferencias, sus limitaciones, ocurrió en las escuelas, en los clubes, en la cuadra del barrio desde siempre. Pero solía terminar sólo en eso, en bromas, en chistes de mal gusto. Cuando la broma se sostiene en el tiempo siempre con la misma víctima y se potencia en la actualidad con el uso de las redes sociales (ciberacoso) la broma duele más, la broma se acentúa, la broma pasa a llamarse bullying. Por lo general, cuando intervenimos los adultos el acoso cesa, por eso es fundamental que estas situaciones se visibilicen. Que quienes padecen el acoso lo expresen a sus familias, a sus docentes, a sus amigos y compañeros. Que quienes presencien situaciones de acoso no sean meros espectadores que miren para otro lado o –peor aún– que se rían de manera cómplice del padecimiento de sus compañeros. Sin espectadores no hay acoso, sin personas que disfruten de la crueldad no hubiese habido circo romano. En nuestra escuela tenemos un eslogan: "Si nos reímos, nos reímos todos", y ese es el nombre de nuestro festival por la convivencia escolar, contra el acoso, el maltrato y la discriminación. Algo tan simple como eso, reírnos, pasarla bien, sin necesidad de hacerlo a costa de otro. En las escuelas, toda la comunidad educativa debe accionar para que el bullying sea sólo un término de una lengua extranjera que no afecte a ningún niño o adolescente. Y para ello no hacen falta recetas mágicas de países lejanos, sólo el compromiso, sólo la solidaridad, sólo el compañerismo, sólo no mirar para otro lado o sacarse el problema de encima, porque esos valores son muchos más antiguos que el bullying, porque esos valores se aprenden en casa y se afianzan en la escuela.

Arístides Ricardo Álvarez

Comentarios