Cartas de lectores
Sábado 17 de Junio de 2017

De adictos y ansiosos

La idea de intentar organizar un nuevo proyecto de vida junto al sujeto que pide ayuda y sus referentes afectivos tiene que contar con una estrategia compartida y supervisada, teniendo en cuenta los aspectos íntimos, familiares, sociales y culturales.

En el trabajo con dependientes a drogas es necesario un abordaje artesanal de acuerdo a las necesidades de cada sujeto y no a las perspectivas institucionales y políticas según sus conveniencias. La idea de intentar organizar un nuevo proyecto de vida junto al sujeto que pide ayuda y sus referentes afectivos tiene que contar con una estrategia compartida y supervisada, teniendo en cuenta los aspectos íntimos, familiares, sociales y culturales. Normalmente aquellos que llegan a la admisión del programa derivados por diversos organismos oficiales vienen mal y sobre medicados; pareciera ser que todos tienen las mismas dificultades, dado que todos están tratados con la misma medicación abusiva y sin tener la más mínima atención a sus demandas psicológicas y espirituales. Es por ello que diagramar una idea terapéutica tiene que ser concebida desde una perspectiva artesanal teniendo en cuenta primordialmente la individualidad como tesoro esencial para desarrollar todas sus potencialidades. En la admisión, allí donde aparecen las urgencias familiares y gubernamentales, hay que tener el pulso adecuado para no caer en la trampa de la ansiedad que nada aporta a un proceso terapéutico adecuado. En muchas ocasiones se piensa que un tratamiento residencial sería la mejor opción para todos los casos creyendo que el aislamiento funciona como una solución mágica. La otra cuestión es la contención, que tiene otras formas y posibilidades y no necesariamente aspectos físicos, sino más bien generar eslabones programados dentro de un contexto donde se busque motivar las posibilidades de cada sujeto y su contexto. Diseñar un proyecto individual dentro de un programa terapéutico es un desafío para el sujeto, los referentes y el equipo tratante. Se trata de sustentar en la práctica cotidiana aquello que se construye desde el día a día, con la mirada hacia el afuera, ese lugar que llegó a ser inhóspito y hostil. La posibilidad de tener éxito (lograr que una persona pueda tener una vida con sentido y utilidad, que se sienta parte de un universo que lo contiene y desafía a crecer y ser solidario, en definitiva que logre el dominio de sí mismo) es en cierto sentido la encrucijada a resolver.

Demoras en los servicios médicos domiciliarios

Una vez me di el gusto de escribirles con el tema de que lo único que importaba era recaudar en la ciudad de Rosario; hoy encaré otro, pero la base es la misma. Obras sociales y servicios de médicos a domicilio hasta con 24 horas de demora. Hace un tiempo llamé un médico a domicilio para un adulto de 30 años y me dieron entre 6 y 8 horas de demora y me pareció una barbaridad, no dije nada y pasó. Ahora me tocó llamar un médico a domicilio para mi hijo de tres años, me dieron 24 horas de demora, sí, 24. No lo creí, el médico lo pedí a las 14, siendo las 24 y ya pasada 10 horas, llame de nuevo, el señor que me atendió me dijo que tienen mucha demora; le dije que me cobran 3.200 pesos por mes y que los meses comprendidos entre agosto y abril (nueve meses), el servicio prácticamente no se usó, o sea que les regalo la plata, y los meses de junio, julio y agosto que son los que normalmente se saturan, deberían poner más personal y brindar un servicio coherente. Me dijo que si 24 horas de demora me parecen mucho, me dirija a mi obra social. AMR es mi obra social prepaga, 3.200 pesos pago por mes por dos adultos de 30 años y un menor de tres años, todos sanos, ningún problema crónico, y no pueden brindarme un médico a domicilio. Y es cierto muchas cosas funcionan mal, internet anda cada vez peor, los celulares no tienen datos en ningún lado, la luz en verano se corta 2 o 3 veces por día igual que el agua, en invierno no hay presión de gas, te exigen VTV en los autos y las calles tienen pozos de 20 centímetros. Vamos a ver hasta cuando la gente va a permitir estas cosas, una sola persona no puede hacer nada. Pagamos barbaridades por servicios pésimos.

El sociólogo Durkheim y el delito

Respecto del delito, Émile Durkheim, sociólogo francés fallecido hace 100 años, entre otras cosas, decía: "Para que en una sociedad dada los actos calificados de criminales pudiesen dejar de ser cometidos, haría falta que los sentimientos que ellos hieren se encontrasen en todas las conciencias individuales sin excepción y con el grado de fuerza necesario para dominar los sentimientos contrarios". Un ejemplo de esto, sería el siguiente: si a mí me roban, el robo me hiere el sentimiento de justicia que me otorga el derecho y sufro porque pierdo mis bienes y me siento inseguro. Pero si le roban a otro y a mí no me interesa, con mi indiferencia favorezco a la injusticia, que es el sentimiento contrario al que a ambos nos conviene. Extrañamente, en nuestro país hay una enorme cantidad de gente que se queja por los robos, pero les guiña el ojo a los ladrones. Otro ejemplo: Si la Justicia dice que detendrá a Cristina Kirchner y a la totalidad de sus cómplices, porque durante su mandato robaron más que todos los gobiernos de nuestra historia, sorprendentemente aparecen miles de defensores en los medios, en la calle, en las mesas de café y hasta en las reuniones familiares, dispuestos a dar la vida por la libertad de los cabecillas de tantos robos. Paradójicamente, estos son los mismos que se quejan cuando unos pibes, pobres e ignorantes, los apremia a ellos o a sus hijos y les quita sus pertenencias. Y piden para estos penas más severas, cuando no sé quiénes merecen más poblar las cárceles, si los ex funcionarios del kirchnerismo o los ladronzuelos de la calle. Creo que para administrar justicia en ambos casos, Durkheim usaría la vara de la diferencia entre lo que es una simple falta moral y lo que merece la categoría de delito. Y de acuerdo a la gravedad de los daños cometidos, aplicaría la pena que siempre sería proporcional al delito. Obviamente, si no hay unión y un mismo sentimiento en el pueblo, como lo sugiere el mencionado filósofo, la justicia seguirá sin aparecer: los que roban continuarán robando, nosotros seguiremos rezongando, y todo lo que se siga diciendo o exponiendo será en vano.

Agradecimiento por buena atención

Los familiares de la señora Stella M. Marino de Miguez queremos hacer público nuestro más profundo agradecimiento a quienes se ocuparon de su atención, los doctores Melisa Dirchwolf y Andrés Ruf del Hospital Privado de Rosario. Deseamos destacar —además de la excelente asistencia médico profesional demostrada— la sensibilidad humana expuesta por ellos en todo momento, no sólo para con la paciente sino también con cada uno de nosotros, ayudándonos así a tratar de superar el mal momento que estábamos viviendo. Creemos que ese trato cercano, amable, comprensivo, no tan común en nuestra sociedad de hoy, debe destacarse. Asimismo agradecemos la buena atención recibida por parte de todo el personal.

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