Cartas de lectores
Miércoles 30 de Abril de 2008

Campanadas insoportables

Retomo una carta aparecida el 10 de agosto de 2007, donde el señor Hernán Darío D´Antonio se quejaba, con justa razón, de las campanadas interminables que tenemos que soportar los vecinos de la zona de Riobamba y Buenos Aires...

Retomo una carta aparecida el 10 de agosto de 2007, donde el señor Hernán Darío D´Antonio se quejaba, con justa razón, de las campanadas interminables que tenemos que soportar los vecinos de la zona de Riobamba y Buenos Aires, dadas por el campanario de la iglesia San Cayetano. Durante más de ocho años "soporto" el sinfÍn de campanadas que nos brinda el padre párroco a cargo de esa iglesia, sobre todo los domingos, donde el repiqueteo comienza a las 8.30, sigue a las 8.45 y termina a las 9 llamando a los fieles a misa. Puedo asegurarles y los invito a comprobarlo, que son casi 100 campanadas cada vez. Esto se repite a las 10.30 para la misa de las 11. He tratado de ser indiferente pero es imposible ya que las ventanas de mi casa miran al frente de esta Iglesia... Conclusión: los domingos hay que despertarse a la hora que el padre quiere, sin poder lograr el descanso merecido. Pero ahora se ha sumado una novedad: el padre ha decidido anunciarnos la hora y los cuartos de hora; es decir, desde la semana pasada, podemos escuchar a partir de las 6 de la mañana y cada 15 minutos el sonido de las campanas. ¿Nos preguntó el padre a los vecinos de la zona si tenemos ganas de saber la hora a cada rato? ¿No es demasiado perturbar bien tempranito el sueño de los domingos para que ahora nos reitere a cada rato qué hora del día es? Espero que esta nueva modalidad que ha impuesto unilateralemente sea evaluada y revisada, porque creo que a nadie le sirve, ni a sus fieles ni a los que estamos fuera de la religión; además, obviamente, de molestar el descanso de los trabajadores.

Silvia Cervera, sica1965@hotmail.com

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