Agroclave
Lunes 13 de Junio de 2016

Carta a los señores jueces

En los 75 años que llevo transitando Rosario, jamás vi tanta inoperancia frente al crimen. Debo reconocer que tampoco había tantos asesinos. A esto fuimos arribando en los diez últimos años, más o menos. Por lo que considero que a todos nos falta experiencia de cara a esta espantosa realidad, que creció sin que nadie hiciera lo que correspondía para detenerla. Me refiero a la realidad que refriega nuestros rostros cada día, y nos muestra que ya ni siquiera se puede salir por la mañana temprano para ir a trabajar, sin correr el riesgo de recibir un balazo directo al corazón. Para evitar semejante barbarie es evidente que no estamos preparados. Nosotros, el pueblo y ustedes, las autoridades. Los asesinos nos llevan gran ventaja. Poseen armas y lo que es peor, mucha inteligencia. Lo que le oponemos no alcanza. Muchos delincuentes se pavonean por las calles, matando, violando, asesinando, porque ustedes les otorgaron salida transitoria por buena conducta. ¿Son las leyes? ¿Ustedes están de acuerdo? ¿No tendrían que ser acordes con todo lo dramático que nos sucede? Por la televisión del mediodía de este frío 10 de junio, nos conmocionó una vez más la información de que antes de las 6 de la mañana murió un hombre de 46 años que acompañaba a su esposa al trabajo en uno de los barrios de Rosario en cuyas calles no había policías. Como contrapartida, al rato, vimos un despliegue infernal de policías, trasladando en un camión celular al atorrante del Monchi Cantero a los Tribunales rosarinos, mientras un helicóptero sobrevolaba custodiando. Me pregunto, dadas las desdichadas circunstancias a las que estamos sometidos, ¿no sería más inteligente y provechoso que el juez tratante y su personal se trasladaran a la cárcel de Piñero? Digo, como para empezar a pensar con los pies sobre la tierra. Y que haya policía en donde se la necesita. Quizás no corresponda. Pero tampoco corresponde que nos maten a nuestros hijos cada día. No tenemos nada más urgente que hacer que terminar con este salvajismo. En democracia por supuesto, pero con la dedicación, la inteligencia y el coraje necesarios. Desde ustedes hacia el pueblo y desde el pueblo que debe considerar qué es lo primero y más urgente que tiene que reclamar. Y antes que tales o cuales porcentajes, lo primero que se debe reclamar, es la propia vida.

En los 75 años que llevo transitando Rosario, jamás vi tanta inoperancia frente al crimen. Debo reconocer que tampoco había tantos asesinos. A esto fuimos arribando en los diez últimos años, más o menos. Por lo que considero que a todos nos falta experiencia de cara a esta espantosa realidad, que creció sin que nadie hiciera lo que correspondía para detenerla. Me refiero a la realidad que refriega nuestros rostros cada día, y nos muestra que ya ni siquiera se puede salir por la mañana temprano para ir a trabajar, sin correr el riesgo de recibir un balazo directo al corazón. Para evitar semejante barbarie es evidente que no estamos preparados. Nosotros, el pueblo y ustedes, las autoridades. Los asesinos nos llevan gran ventaja. Poseen armas y lo que es peor, mucha inteligencia. Lo que le oponemos no alcanza. Muchos delincuentes se pavonean por las calles, matando, violando, asesinando, porque ustedes les otorgaron salida transitoria por buena conducta. ¿Son las leyes? ¿Ustedes están de acuerdo? ¿No tendrían que ser acordes con todo lo dramático que nos sucede? Por la televisión del mediodía de este frío 10 de junio, nos conmocionó una vez más la información de que antes de las 6 de la mañana murió un hombre de 46 años que acompañaba a su esposa al trabajo en uno de los barrios de Rosario en cuyas calles no había policías. Como contrapartida, al rato, vimos un despliegue infernal de policías, trasladando en un camión celular al atorrante del Monchi Cantero a los Tribunales rosarinos, mientras un helicóptero sobrevolaba custodiando. Me pregunto, dadas las desdichadas circunstancias a las que estamos sometidos, ¿no sería más inteligente y provechoso que el juez tratante y su personal se trasladaran a la cárcel de Piñero? Digo, como para empezar a pensar con los pies sobre la tierra. Y que haya policía en donde se la necesita. Quizás no corresponda. Pero tampoco corresponde que nos maten a nuestros hijos cada día. No tenemos nada más urgente que hacer que terminar con este salvajismo. En democracia por supuesto, pero con la dedicación, la inteligencia y el coraje necesarios. Desde ustedes hacia el pueblo y desde el pueblo que debe considerar qué es lo primero y más urgente que tiene que reclamar. Y antes que tales o cuales porcentajes, lo primero que se debe reclamar, es la propia vida.

Rectificación y disculpas

El pasado martes 7 de junio publiqué en esta misma sección del diario una carta sin medir las consecuencias disvaliosas y perjudiciales que ésta ha podido llegar a provocar, no sólo al personal expuesto de la Ansés, sino también a la profesional que con su labor me ayudó a presentar los trámites de pensión. Aprovecho para dejar en claro que dicha profesional desconoció hasta el momento de salir publicada la carta la existencia de la misma; no habiendo intervenido por lo tanto en la redacción de ésta. Con toda sinceridad deseo expresar mi arrepentimiento liso y llano a todos y cada uno de los términos expuestos en la misma. Puntualmente quiero hacer referencia a que el expediente que mencioné de pensión de mi hermano se encuentra en trámite, no estando vencidos los términos para su resolución, cuestiones que también desconocía y que demuestran mi inconsulta actitud de publicar tal misiva; queriendo apartar de mi nota anterior los comentarios referidos a la señora Fernanda L. quien no sólo no tiene nada que ver en la cuestión en general, sino que en particular no es ella misma la que posee y/o tiene retenidas en sus manos tales actuaciones. Es mi deseo pedirle disculpas por este medio frente a mis términos. Por todo lo aquí expresado, rectifico por este mismo medio y en su totalidad la carta de lectores; quedando a disposición para cualquier aclaración que me deseen formular por las vías de comunicación por mí publicadas en tal misiva.

Ezequiel Martín

DNI 27.213.512


Crítica a un concejal

El viernes 3 del corriente tuve la oportunidad de asistir, y al mismo tiempo conocer, al Concejo Municipal de nuestra ciudad, en el marco de una jornada donde se trató el tema del alcoholismo en menores de edad. La jornada fue impulsada por el doctor Carlos Cossia y el pediatra Andy Crivoy. En la misma participaron diversos institutos educativos de la ciudad de Rosario, algunos de carácter público y otros privados. La charla fue sumamente interesante. Muchos chicos tuvieron la oportunidad de sentirse "concejales por un día", exponiendo diversos proyectos para combatir esta problemática. Pero vayamos a lo importante. Al comienzo de "la sesión" tuvo la palabra el doctor Cossia, y luego el pediatra Crivoy, donde todos los presentes (estudiantes y docentes) los escucharon con total respeto. Luego, tuvo la palabra uno de los colegios presentes y el señor Cossia, no se sabe el motivo, se retiró del recinto, retornando minutos después como si nada hubiese pasado. Después tuvieron lugar el resto de los colegios y en uno de ellos, el doctor se puso a mandar mensajes de texto desde su teléfono móvil. Pienso, ¿es la imagen que debe dar un concejal de nuestra ciudad? Me pareció una falta de respeto hacia los presentes, pero más que nada hacia las escuelas que no fueron escuchadas por quien organizó dicho evento. A la hora hablar él, se lo escuchó y se lo respetó. Lo mínimo que podría hacer Cossia, es hacer lo mismo con los demás. Y más aún si es concejal, una imagen de nuestra ciudad, y representante de más de un millón de rosarinos.

Teo Salín

DNI 41.255.669


Errar es humano

Cuando tenía 11 años fui a un confesionario y le dije "Padre, he dicho malas palabras", me respondió: "¿Cuáles?". Después de meditar unos segundos le planteé: "¿Me va a dar doble castigo si se las vuelvo a decir ahora"? A la salida de la iglesia veo un sacerdote con su atuendo insultando porque no llegaba el fotógrafo de una comunión. Primero, en mi ingenuidad y devoción, me escandalicé y luego razonando me planteé: ¿Por qué tengo que confesarme con un señor al que le digo "padre", y que dice más malas palabras que mi verdadero padre? Ahí entendí que la Iglesia estaba manejada por señores seres humanos con los mismos defectos que otros seres humanos. La señora Hebe de Bonafini fue a lavar sus culpas (vivir exudando odio por cada poro de su cuerpo y regresar sin desodorante que la exculpe) y fue bien recibida. Se armó una grieta peor que la existente anteriormente por razones políticas. Ahora, mi planteo en otra etapa de mi vida: si "errar es humano y perdonar es divino", ¿por qué el Papa recibe a políticos y relacionados con el poder? Me parece bien que el Papa visite países llevando la palabra paz, lo que no me parece bien es que se considere una deidad al Papa, quien discrimina.

Silvia Buonamico


Violencia extrema

Nuevamente un acto de violencia extrema, de muerte, demencial, impune. Nuevamente en un club lleno de chicos, de familias, en horas tempranas, a la vista de todos, con total impunidad. Tierra de nadie, balas por todos lados y para todos lados, a poco tiempo donde en el mismo club un acto similar también ocurrió en la cara de funcionarios y policías. ¿Hasta cuándo? ¿Qué más hay que esperar? ¿Cuántos discursos más sin sentido y carentes de ideas hay que escuchar? ¿Se habrá dado cuenta el gobernador que ahora pide todos los policías en las calles, que la cantidad no hace a la calidad cuando no se tiene rumbo cierto? Así es lo que se vive todos los días en las calles del centro, de los barrios, ya no hay lugar ni día, ni horario. En esto se convirtió la ciudad, la misma ciudad que queremos vender para que venga el turismo del mundo. ¿A qué? ¿Para qué? Pero, eso sí, les preocupan más las peleas internas entre partidos políticos para ver a futuro quién se queda con la porción más grande a la hora de gobernar, que la tristísima y preocupante situación actual. Esto no es de ahora, viene de arrastre, y cada día que pasa es peor y pareciera ser una escalada sin final. La gente ya no confía en nada ni en nadie, ni políticos, ni fuerzas de seguridad, ni justicia, nada, y con total razón porque los hechos cotidianos demuestran un sinfín de barbaridades que suceden y que todo el mundo se pregunta, ¿Y ahora qué? Ya nada alcanza, ni los discursos, ni toda la policía junta en la calle, ni las promesas, nada, está demostrado que nada ni nadie sirvió ni sirve para afrontar semejante inseguridad y locura que se vive en las narices de todos. Muchos se hacen los distraídos hablando y hablando con palabras vacías de contenido, por no decir otra palabra. La única realidad es que esto no da para más, digan lo que digan o como lo quieran explicar. La sociedad expresa lo que ve, triste realidad y preocupante por donde se la mire.

Lucrecia Gismondig


Congreso eucarístico

Para los argentinos, que desde hace varios años vivimos sumidos en una profunda división social, el Congreso Eucarístico Nacional que organizará la Iglesia Católica en Tucumán durante los días 16 al 19 de junio, bajo el lema "Jesucristo, Señor de la historia te necesitamos", es un desafío a la buena intención que anida en el corazón de todo ser humano. Porque este acontecimiento, para todos los nacidos en nuestra tierra, que participen o no de dicho congreso, debe ser necesariamente motivo de reflexión, de encuentro fraterno y de reinicio de nuestra tradicional forma de ser y de vivir como cristianos, a la luz, amparo y guía de las enseñanzas de Jesús.

Daniel E. Chavez


Sangre, sudor Y lágrimas

Soy un humilde ciudadano que habiendo atravesado ya muchas décadas, y habiendo escuchado las más variadas opciones para salir de la vetusta organización política que le permitiría al pueblo comenzar una vida digna, me permito hacer una serie de sugerencias. Aunque parezcan alocadas, no lo son tanto, dado que algunos países las están llevando a cabo y algunos de ellos son potencias en el mundo. Si tomamos la cantidad de funcionarios, más asesores, a lo largo y ancho del país, más las pensiones graciables de los que se retiran, llegamos a cifras tan extraordinarias que bien podrían acercarse a un monto casi equivalente al PBI del país. Y me pregunto, ¿es esto justo? Creo que hay que achicar el presupuesto nacional. Yo creo que ha comenzado la hora de sinceramiento con el pueblo y tomar algunos drásticos ejemplos como lo hizo en su momento Winston Churchil, luego de que su país fuera devastado, le dijo a la gente que para salir de esa situación sólo le prometía "sangre, sudor y lágrimas", hoy es una potencia. Como yo lo entiendo, el funcionario es una carga pública. No estamos hablando de planes sociales ni de prebendas, estamos hablando de la puesta en marcha de un sinnúmero de industrias, pequeñas industrias, y hasta cuentapropistas, y propender a la creación de dignos puestos de trabajo. Para esto, claro, el ministro de la Producción no debería centrarse solamente en grandes empresas, y esperar la llegada de inversiones, deberíamos comenzar de abajo hacia arriba, parafraseando la canción de Violeta Parra, "Todo nace desde el pie". Esto es simplemente una sugerencia, tómela o déjela, su conciencia hará lo demás.

Dusan Sigulin

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