Escenario
Viernes 18 de Noviembre de 2016

Carolina Peleretti: "No soy la misma desde que empecé hasta ahora"

la actriz y cantante regresa hoy a Plataforma Lavardén con un repertorio folclórico y acompañada por su quinteto.

"Es un lugar de mucha desnudez, y es muy genuino, no hay dónde esconderse". Así describe Carolina Peleritti la actitud con la que sube al escenario a cantar. También actriz y ex modelo, Peleritti desarrolla desde hace siete años esta faceta en la que se reencontró con el folclore, una música que la acompaña desde siempre. Esta vez regresa a Rosario con un repertorio con temas de Atahualpa Yupanqui, Mario Arnedo Gallo y Raúl Carnota, entre otros autores que conforman "un repertorio de temas conocidos y tradicionales y otras joyas que uno va encontrando, que no son tan cantadas y que para nosotros son un descubrimiento", explicó. La cantante se presenta con su quinteto, hoy, a las 21.30, en la Terraza de la Cúpula de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza).

   —¿Qué determina la elección de los temas repertorio?

   —Es tan especial y tan personal. En este caso, que estamos trabajando con la banda, muchas veces son temas que no los abordé, que uno teniendo una banda con la que se siente muy bien, donde trabajamos en conjunto y donde me siento muy cómoda, hace que el abordaje sea a partir de un tema que traen ellos. Hay un tema que estamos haciendo, "Esos ojos negros", de León Gieco, que, como en ese caso, la elección puede venir a través de una letra que tiene mucha fuerza y que hoy tiene una actualidad muy poderosa, como también "El cosechero", de Ramón Ayala, que tiene una belleza y un paisaje hermoso. A veces pasa que el tema empieza a crecer cuando lo empezamos a trabajar y ahí uno empieza a conectarse mejor con ese tema hasta que realmente queda.

   —Empezaste a cantar públicamente en 2009 con Jaime Torres...

   —Empiezo a cantar gracias al maestro Jaime y fue la primera vez que canté en público. Después en el 2010 sigo cantando en el espectáculo "La jaula abierta", donde compartí el espacio con Rita Cortese, Teresa Parodi, Dolores Solá y Lidia Borda. Ese fue para mí el inicios de empezar a cantar. Abordaba un repertorio pero sin músicos. Recién en 2013 encaro mi primer espectáculo solista. Nunca dejé de cantar en este tiempo aunque el trío se disolvió. Fui invitada o compartí el escenario con gente que uno admira y eso hace que esos cruces sean muy creativos. Siempre ando cantando, pero recién en 2015 me rearmo con este quinteto y estoy tocando mucho con ellos.

   —¿Pensaste que seguirías hasta hoy? ¿Te sentiste una extraña o te hicieron sentir una extraña a ese ámbito en algún momento?

   —Tengo que ser sincera, me sentí realmente abrazada. Obviamente venía de otro ámbito, pero estaba desde hace mucho tiempo con el deseo de cantar, quizás muy guardado. La decisión de volver a cantar tiene que ver con reencontrarme con un repertorio folclórico que fue la música que escuchaba cuando era muy chica. Después sigo escuchando otras cosas y la verdad que me reencuentro con este repertorio y empiezo a probarme con estas canciones que estaban guardadas en mí porque me conmovían, me gustaban y porque era la música con la que yo jugaba cuando era chica, en mi casa había muchos discos de folclore, y esa fue la llave. Pero creo que la llave también fue saber qué era lo que realmente quería cantar. Cuando empiezo lo hago con una convicción. Después empiezo lentamente y con mucho respeto a abordarlo y a cantarlo. La primera vez lo hice con la caja y la compañía del charango. Todo lo que vino después no fue un proyecto, fue como un andar y una posibilidad de seguir caminando e incorporando ese repertorio. Es lo que tenía adentro y necesitaba encontrar ese cauce. Cuando me presento por primera vez con la agrupación y después con la banda, todo cobra una solidez a partir de lo cual una puede hablar de ser cantora, de hacerlo casi naturalmente y todo el tiempo. Eso ya me produce mucha felicidad. No soy la misma desde que empecé hasta ahora.

   —El cuerpo también siempre fue un instrumento, tanto como la caja y la voz, y antes como modelo y actriz. ¿Cómo ves esa evolución?

   —Todo lo que hice, los espacios que recorrí, ya sea una pasarela, donde sí había una actuación porque yo actuaba bastante; después con la actuación, con un personaje y en el teatro con la interpretación de un texto, todo eso me trae hasta este presente. Todo ha sido para llegar acá, con todas esas herramientas que uno va incorporando y que son expresiones. No es que nada tiene que ver nada. En mi caso todo tiene que ver con una expresión. Empecé de una manera que, si lo ves desde afuera, uno puede pensar, ¿qué tiene que ver esto con lo otro? Para mí todo tiene que ver y me ha dado un montón de herramientas y seguridad. Y también en el caso de presentarme hoy, desde mí, con una banda y mis sentimientos, es un lugar de mucha desnudez, y es muy genuino, no hay dónde esconderse. Entonces ahí de alguna manera trato de correr cualquier personaje. En el canto me sale naturalmente cantar y es tan fuerte y tan poderoso cantar y presentarse con la voz y un sentimiento y atravesada por un repertorio folclórico. La interpretación me ha servido, pero no soy actriz en el escenario. Soy una mujer y una cantora que interpreta un repertorio folclórico y cuanto más canto siento que mejor puedo hacerlo y mejor puedo sentir lo que estoy cantando. Agradezco todo este recorrido porque es muy valioso. Uno no tiene que ser ni prejuicioso con uno porque todo es importante y todo tiene su lugar y su tiempo y su maduración. Yo si canto, ahora, a los 45 años, es porque es el momento, no fue antes porque soy muy respetuosa de los tiempos y de la maduración. Cuando eso sucede, no hay vuelta atrás.


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