Edición Impresa
Jueves 20 de Marzo de 2008

Cara a cara con Bob, y ni la hora

Uno de los miembros de la familia que organizó la llegada de Bob Dylan a Rosario vivió en carne propia la indiferencia del artista. Es que viajó cuatro horas con el músico en el vehículo que lo trasladó desde Buenos Aires...

 

Uno de los miembros de la familia que organizó la llegada de Bob Dylan a Rosario vivió en carne propia la indiferencia del artista. Es que viajó cuatro horas con el músico en el vehículo que lo trasladó desde Buenos Aires y, pese a lo que podría suponerse, no tiene ni una anécdota para contar. O sólo una: el poeta del rock no le dio ni la hora.

 

El show donde se mostraron todos

 

Los sectores VIP y gold del espectáculo que dio Dylan en el Hipódromo se poblaron de fans repentinos, esa clase de invitados que no suele distinguir demasiado quién es el que toca ni conoce mucho de su música, pero valora estar. Así desfilaron concejales, funcionarios y "parejas de" que acompañaron, aunque nunca se les pasara la hora. ¿No habrá que revisar la lista de invitados?

Comentarios