Escenario
Viernes 25 de Noviembre de 2016

Canciones puras y sensibles

El cantante y guitarrista presenta hoy "Cocina", su tercer disco como solista

Mariano Conti dice que sus principales influencias vienen de los clásicos, desde Leonard Cohen hasta Nick Drake y desde Moris hasta Eduardo Mateo. Sin embargo, en su nuevo disco, "Cocina", su tercer trabajo como solista, se adivina un recorrido amplio, un camino personal que lleva a captar la mayor sensibilidad de las canciones sin patrones muy reconocibles. El cantante y guitarrista empezó a tocar en la década del 90 en una banda noise que formó con amigos. En 2003 se transformó en el líder de Aguas Tónicas, un grupo de rock y blues psicodélico con el cual editó cuatro discos. Y paralelamente creció como solista. Su primer álbum fue "Maru se aleja de las entrañas", después llegó el EP "El mito del origen" y ahora regresa con "Cocina", que hoy presentará en la Terraza de la Cúpula de la Plataforma Lavardén junto a su banda.

   El disco nació de una forma muy natural. "La idea de grabarlo surgió en mayo de este año, en la parte de atrás de mi negocio, una dietética", contó Mariano Conti. "Tengo una guitarra ahí atrás y en los ratos en los que no atendía fueron saliendo las canciones. Sin proponérmelo llegué a juntar las canciones para hacer un disco. No lo pensé mucho de antemano. Algunos temas venían de antes, otros eran versiones que tocaba hace mucho, antes de tocar en Aguas Tónicas, y los demás los hice en el momento. Después llevé una portaestudio digital, registré los demos en ese mismo lugar y se los pasé al productor Eduardo Vignoli. A él le gustaron y decidimos trabajar juntos en el proyecto, en su estudio Lúdico", relató.

   El trabajo en el estudio junto a Vignoli fue fundamental para terminar de definir el original sonido del disco. "Elegí grabar en el estudio de Eduardo porque me interesaba mucho su background técnico y musical", explicó Conti. "El viene de la experimentación con sonidos alejados del rock más tradicional (Los Buenos Modales, Una Cimarrona). Además, su experiencia como ingeniero de grabación y productor me decía que era la persona adecuada para llevar estas canciones a buen puerto. Viendo que Eduardo tenía esa trayectoria, me interesaba que él aportara ese tipo de sonidos: metales, cacerolas, chapa, ollas, pavas... Cosas que se pueden usar para hacer música pero que no tienen esa función principal. Algunas cosas ya las tenía sampleadas y otras las grabó, como una parrilla de una estufa eléctrica que se usó como un redoblante. Otra cosa que tuve en mente fueron las performances de percusión que hacían Carlos Lucchese y Julio Benavídez en el under rosarino de los 90. Los Buenos Modales también microfoneaban un tambor de 200 litros y tocaban con eso. Son sonidos que se pueden remontar a las vanguardias musicales del siglo XX y que me interesan mucho", se explayó.

   Desde el título hasta las letras, "Cocina" está atravesado por un sentimiento de intimidad e introspección. "Desde que era muy chico tengo esta especie de extrañamiento que me atraviesa", dijo el cantautor. "No estoy seguro de dónde viene. Solamente sé que con la música logré transmitirlo, y eso me ayudó a ser yo mismo con más seguridad y menos complejos", afirmó. En ese sentido también comentó que a través de los cuatro discos con Aguas Tónicas ganó confianza como compositor e intérprete. "El primer disco como solista lo grabé en una casa, de manera muy lo fi. Ahora me muevo con más seguridad dentro de un estudio y con un productor. También cambió mi manera de componer, ya no es tan minimalista, las canciones tienen un trabajo más elaborado sin dejar de ser sencillas", observó.

   "Cocina" incluye versiones muy personales de tres temas ajenos: "Estrechez de corazón", de los chilenos Los Prisioneros; "Uki uki", de la banda punk marplatense Loquero, y "Como el viento voy a ver", de Pescado Rabioso. "«Uki uki», de Loquero, tiene que ver con haber vivido el hardcore y el punk de los años 90, y las letras de Loquero narran casi de manera tanguera lo que era ser joven y punk en una ciudad como Mar del Plata en los 90", recordó Conti. "«Estrechez de corazón» no me identifica tanto por la letra, pero es un hitazo que me da mucho placer cantar por lo linda que es la melodía, y además me recuerda a «Sábado Taquilla» y a cuando yo era chico. Es muy difícil de cantar, pero intentamos hacer lo mejor posible. Y la de Pescado se me ocurrió hace poco. Estaba escuchando el disco y ese riff de guitarra con el que arranca la canción siempre me gustó. Me parecía que tocado con la guitarra acústica quedaba bien, que una versión acústica de la canción iba a estar buena", describió.

   Sobre la escena independiente rosarina, el líder de Aguas Tónicas, que también es parte del sello Discos del Saladillo, dijo no tener "respuestas certeras". "Dentro de la escena hay muchas microescenas, géneros y subgéneros. Lo que veo es que este año salieron muchos discos, muchos muy buenos, y se sigue produciendo música que es de excelente calidad. Más allá de los problemas de difusión, me parece que la calidad es lo único que realmente importa", aseguró.


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