Transportistas rurales, afectados por una campaña muy compleja

• Los problemas climáticos y la lenta comercialización de los granos por problemas de precios se sumaron a la presión de los costos

Los transportistas rurales suelen autodefinirse con amargura como el último orejón del tarro dentro del complejo de agronegocios. Atados a la evolución de la actividad agropecuaria, su participación en las ganancias y las pérdidas del sector se definen históricamente en una compleja puja distributiva que no siempre se da en base a una equilibrada relación de fuerzas. La Federación de Transportistas Rurales de la República Argentina (Fetra) reúne a los propietarios de unos 200 mil camiones que trasladan la cosecha en nueve provincias. Su presidente, Ovidio Rodríguez, describió un panorama complejo para el rubro durante la última campaña. Influyeron la retención de mercadería por parte de los productores debido a la disconformidad con los precios de los granos y las dificultades logísticas derivadas de los excesos hídricos.

"Nos afectó la retención de los productores debido a su disconformidad con el valor del dólar y los precios de los granos", señaló el dirigente transportista, quien de todos modos aclaró que en los últimos días comenzó a movilizarse mercadería debido, precisamente, a la devaluación y a la recuperación que experimentó la cotización de la soja y los cereales en el mercado internacional debido a los problemas climáticos en Estados Unidos.

Bajo agua. A esta estrategia comercial se sumó la problemática de los excesos hídricos, que se convirtieron en un clásico en las últimas campañas, a la hora de cosechar y movilizar la producción. Rodríguez describió que una de las consecuencias de los anegamientos y la falta de infraestructura es que los camiones "deben salir de los campos con la mitad de la carga". Esto los obliga a realizar dos viajes de flete corto, al precio de uno.

"La vertiente está a 10 centímetros, tenemos problemas en La Picasa, Teodelina, Melincué, hay presión sobre las napas y cuando se mandan 20 camiones a un campo, el resto ya no pasa", explicó y se quejó de la falta de infraestructura. "En las zonas rurales no hay obras que esté terminada, los caminos se destruyen, se desbordan las lagunas y tenemos grandes problemas", dijo.

En un época habitualmente pico, en la zona sur de la provincia hubo momentos en que la caída de actividad de los transportistas llegó al 80 por ciento por estas situaciones. Cuando la rueda comenzó a moverse, el impacto del agua en la capacidad de carga y el aumento de los costos impactó en la rentabilidad.

Inflación. "Nos impacta la reciente suba del combustible pero también el aumento del precio de los insumos como el aceite, las gomas, el pago por el servicio de playa de estacionamiento en las terminales, que son 200 pesos, la suba del peaje y ahora también la paritaria del gremio de los camioneros", señaló Rodríguez. Si bien los afiliados a Fetra son dueños de camiones que en su mayoría conducen sus propias unidades, hay un 30 por ciento de la flota, aproximadamente, que está manejada por choferes.

El presidente de la entidad detalló que el 50 por ciento de un viaje se va en costos directos como el combustible, el mantenimiento y sueldos, más los impuestos nacionales y provinciales, la revisión técnica, la capacitación de los choferes y el psicofísico. En la zona núcleo, indicó que el promedio de ingreso mensual de cada uno es de aproximadamente unos 15 mil pesos.

En ese punto, la inflación de la vida cotidiana sucede a la de los costos de la actividad. "El costo de vida también aumentó, el gobierno dijo que la inflación de este año sería del 17 por ciento anual pero nosotros vemos que va a terminar en el orden del 27 por ciento al 30 por ciento", analizó el representante de los transportistas.

Márgenes. No dejó de señalar, en ese sentido, que ya hay dirigentes de las gremiales rurales agropecuarias que comenzaron a alzar su voz crítica contra la situación económica, toda vez que los beneficios fiscales y cambiarios recibidos con el cambio de gobierno comienzan a ser erosionados por la inflación. "Muchos productores pueden retener si no les gusta el precio del grano o del dólar, pero el transportista no tiene esa posibilidad, y cuando sube el tipo de cambio sube también el costo de sus insumos", dijo.

Rodríguez señaló que los camioneros de cargas rurales siguen impactados por la megadevaluación de fines de 2015.

El año pasado, luego de un durísimo lock out de cuatro días, que incluyó controles en la mayoría de las rutas de la region pampeana y roces con Gendarmería, lograron una actualización del 23 por ciento en la tarifa de cargas, adicional a la acordada meses atrás. Pero, asegura Rodríguez, esa resolución no logró compensar los efectos negativos del movimiento cambiario.

"Nos estamos recuperando de la devaluación pero las tarifas van siempre algo algo atrás de la inflación", se quejó. El sector acordó en febrero de este un aumento del 22 por ciento en la tarifa de referencia, a lo que después se sumó un 12,5 por ciento. "Nos estamos reuniendo para analizar la situación y ver si hacemos un reclamo de actualización de tarifas pero no estamos pensando por ahora en medidas de fuerza", aclaró.

El presidente de Fetra destacó la importancia que tiene el decreto provincial 643 que le otorga prioridad de carga a los camiones locales durante la época de baja estacionalidad, de julio a noviembre. Y elogió en ese sentido a la autoridad provincial que hace cumplir tanto ese cupo provincial como a nivel de cada localidad.

También tuvo un reconocimiento para el gobierno nacional por la instrumentación del sistema de cupos numerados para descargar el cereal en los puertos. "El sistema se probó por dos meses y mejoró bastante, también hubo más presencia de Gendarmería para brindar seguridad", subrayó pero cargó contra el aumento de los peajes y el costo del servicio de playa en las terminales.

También reclamó una mejora en los planes de financiamiento para la renovación de la flota de camiones. "En materia de equipamiento, hubo un plan del gobierno para renovar la flota y retirar unidades de más 30 años para hacerlas chatarra, pero los créditos ofrecidos tienen tasas interés fija los primeros tres años y después están atados a la inflación, hoy es imposible tomar esos préstamos", dijo.

Y recordó: "Hoy la cuota para comprar un camión nuevo es de aproximadamente 15 mil pesos".

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