Sin legislación, no podrá operar la maquinaria agrícola terrestre no tripulada

Los tractores e implementos agrícolas que se manejen de forma autónoma, podrían demorar su ingreso a la faz comercial, por la ausencia de leyes que permitan regular su circulación sobre la superficie terrestre de todo el mundo.

Por ahora, solo Gran Bretaña cuenta con una normativa que avala los primeros intentos de poner en circulación autos sin conductores en sus principales ciudades, aunque con varios cuestionamientos vinculados a la seguridad y controles.

Hace una semana, la firma Case IH presentó el modelo autónomo Magnum 380, y lo posicionó como el primer tractor no tripulado del planeta.

Con la impronta de un fórmula 1, la intención de los diseñadores se inspiró en todos los detalles y prestaciones.

Estos equipos, que ya han sido testeados durante 5 años, en varios campos de California (EE.UU.), aguardan la sanción de una ley que habilite o regule los permisos para el uso de vehículos terrestres no tripulados. Al mismo tiempo, su introducción en la Argentina podría demorarse por más de 5 o 10 años, ya que su motorización ha sido concebida para combustibles refinados con niveles especiales de emisiones, que aún no se producen en nuestro país.

Por ahora, más allá del valor de la tecnología y accesorios para una inteligencia artificial, sus constructores afirman que el gran ahorro –a futuro- se dará en la ausencia de equipamientos para sus cabinas, ya que no serían eliminadas. "Podría rondar entre un 10 o un 15 %. En números representa cerca de 30 mil dólares menos de costo por unidad fabricada", explicaron los técnicos de la empresa.

Case IH, introdujo al mercado argentino el modelo convencional del Magnum 380 a un valor que ronda los 300 mil dólares. Su versión autónoma, con una impronta futurista aún no tiene un valor comercial, aunque se supone que las tecnologías de agricultura de precisión, telemetría, piloto automático y control remoto de todas sus funciones desde cualquier computadora, teléfono inteligente o tableta, lo ubicarán como uno de los productos de mayor inversión o más caros del mercado.

Actualmente, este vehículo autónomo conceptual sorprende porque permitiría a un productor agropecuario aprovechar al máximo las breves ventajas meteorológicas, ya que se puede operar a contra reloj; cuando fuese necesario o cuando se busque incrementar la productiva general de un cultivo.

También, es posible que se destaque por su detección avanzada de obstáculos, la prestación de pre configurar el trazado de rutas en sus sistemas de guía y la visión en tiempo real, que le otorgan sus cámaras de a bordo.

Todo un logro, que comenzó cuando el avance de la tecnología, permitió que las máquinas e implementos agrícolas generen una recopilación y almacenamiento de datos comparativos, campaña tras campaña.

[Rosario, String agro]

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