Campo
Sábado 15 de Julio de 2017

¿Se terminó el idilio entre el sector y el gobierno nacional?

La Sociedad Rural Argentina ya envió la invitación al presidente Mauricio Macri y a su gabinete para la inauguración de la edición 131º de la Exposición de Palermo que tendrá lugar el sábado 29 de julio, pero persiste la incógnita sobre si el mandatario concurrirá o preferirá no exponerse a eventuales críticas.

La Sociedad Rural Argentina ya envió la invitación al presidente Mauricio Macri y a su gabinete para la inauguración de la edición 131º de la Exposición de Palermo que tendrá lugar el sábado 29 de julio, pero persiste la incógnita sobre si el mandatario concurrirá o preferirá no exponerse a eventuales críticas.

En los últimos días, dirigentes como los presidentes de las entidades del agro, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Iannizzotto y Dardo Chiesa, respectivamente, expresaron su desagrado por la suba del precio del gasoil que afecta sobre todo a la producción extrapampeana.

El mismo presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, manifestó que no hace "gracia" que aumenten los granos y por detrás el "combustible"

Ambos, Chiesa junto con Iannizzotto, abundaron en conceptos sobre la excesiva presión tributaria, la falta de competitividad, el problema del atraso cambiario, la caída de las exportaciones agroindustriales y múltiples problemas que aquejan al campo, jaqueado también por condiciones climáticas adversas.

Esta semana, el Plenario Nacional de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) reclamó al gobierno una "reforma tributaria urgente" y el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, admitió ante 132 dirigentes de 17 provincias que la presión impositiva es "asfixiante" y, "quizá la más alta del mundo".

Hubo quejas por la falta de competitividad de las economías extrapampeanas y Buryaile reconoció que a las primeras medidas para el campo que tomó la administración de Macri hicieron reaccionar positivamente la región central, pero están en deuda con los complejos agroindustriales regionales.

Came explicó luego en un comunicado que de cada 100 pesos que los consumidores pagan por sus alimentos agropecuarios, $40 corresponden a tributos contenidos en el precio de venta final, de los cuales $12 corresponden al IVA, $10 a seguridad social, $8 a ingresos brutos, $5 ganancias, casi $3 al impuesto al cheque y $2 al impuesto municipal.

Por su parte, Chiesa escribió en un editorial que "el sector agroindustrial, todo el interior mismo y los argentinos debemos focalizarnos en crecer y dejar atrás el pasado. Debemos ser escuchados en los ámbitos de decisiones, tenemos mucho para proponer".

Iannizzotto, en tanto explicó que el oficialismo "escucha", pero falta el segundo paso que es la solución de los "problemas".

Por lo tanto, el panorama que afronta Macri no es el dulce del año pasado cuando inauguró la Exposición Rural de Palermo, acompañado de su esposa, Juliana Awada y su pequeña hija Antonia. En esa oportunidad fue muy aplaudido, su discurso duró 19 minutos, hizo referencia a la crisis de la lechería, la apertura de los mercados externos y la quita de retenciones, entre otros temas sin faltar las críticas al kirchnerismo.

Llegaba a la tribuna de Palermo con el positivo bagaje de haber quitado las retenciones a las exportaciones, rebajas a la soja, liberación de las ventas externas sin Roes y un impulso económico.

La situación ahora es distinta, los reclamos del campo se escuchan en todo el país, a pesar de que Macri insiste como sus funcionarios que el sector agroindustrial es el más importante con 35 mil millones de dólares al año en exportaciones de las cuales el 20 por ciento corresponden a las vapuleadas economías regionales.

Sin embargo, en el gobierno saben que la herida en el campo del enfrentamiento con la administración kirchnerista y el cierre total del diálogo todavía debe ser sanada y pareciera que es suficiente con que los funcionarios actuales escuchen las quejas.

Es difícil que los productores en Palermo se muestren hostiles con Macri. De todos modos habrá, seguramente un profundo análisis respecto de la conveniencia o no de la exposición pública del mandatario ante los miembros de un sector que sienten en muchos casos que dan más de lo que reciben.

No obstante todavía el idilio entre el agro y el oficialismo no terminó.

Matilde Fierro

NA

especial para agroclave

Comentarios