Se cosecha mucho, pero se gana poco

Edgardo y Heriberto Benigni, frente a una campaña que promedia los 40 quintales por hectárea. Los costos, insumos y el combustible son un ajuste en tiempos de buenos rindes. Con suerte vendarán a 3600 pesos la tonelada, para que le queden $ 540 limpios. Sin contar el flete, ya que General Lagos (Santa Fe), integrada la zona de puertos del gran Rosario

La mayoría de los productores de la región núcleo central, afirman que la campaña va terminar bien y con rendimientos parejos, tanto para soja de primera como de segunda.

Sin embargo, un gran número destaca el final con una situación complicada por precios bajos, abundancia de granos y costos muy altos para hacerle frente a la resistencia de malezas, con productos que cada vez controlan menos y obligan a la incorporación de mezclas onerosas y poco efectivas, en muchos casos.

"El combustible es el insumo que más se ha encarecido en valor a un kilo de soja, y hasta me animaría a decir que no tiene otro precedente comparativo en esta ecuación histórica", afirmó Heriberto Benigni, un productor de 50 hectáreas en la región de General Lagos (Santa Fe).

Sus números, le muestran un aumento del 20 % en los costos productivos y la necesidad de no vender al momento, para aguardar una mejora en los valores.

"La paradoja de la campaña, muestra que se cosechará con mayores rindes, para vender a valores más bajos. Hay 10 quintales más de rendimiento que el ciclo 2015/16, pero todos estamos convencidos que se va a ganar poco".

Benigni afirma que solo le quedará un 15 % del resultado final, por tonelada. "Cerca de 540 pesos es lo que calculamos y ni hablar si uno traslada la misma fórmula a otros cultivos. Los gobiernos, tienen que promulgar una ley que impongan la obligatoriedad de las rotaciones agrícolas, aunque antes tendría que estudiar como la sostiene, ya que cualquier otro cultivo sale un 15 a 20 % más caro, que la siembra de soja".

MARGEN PRODUCTIVO. Un análisis de la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario, explica que –en Octubre de 2016- cuando se inicio la campaña de granos gruesos, las expectativas de los productores agropecuarios se situaban en una soja de U$S 260 por tonelada, con un valor para el dólar situado en 17 pesos.

En este momento, la cosecha marca una caída cercana al 18 %, en comparación al precio estimado el año pasado, agravado por el valor del dólar en 15,50 y la cotización de la soja de U$S 240 por tonelada.

"Si a esto le sumamos el flete, el dato indica que a fines de 2016, transportar una tonelada cada 100 kilómetros salía 256 pesos. Ahora, durante el mes de Abril de 2017, esa misma distancia se incrementó un 10 %; es decir a un precio de $ 282", resaltó Sofía Corina, responsable de estadísticas y estimaciones de la Institución.

Esta analista, sostiene que a nivel internacional, todas las variables indican que estos valores no tendrán grandes cambios porque las cotizaciones se encuentran presionadas por una cosecha récord de Brasil y amplias probabilidades de que los productores americanos tiendan a volcarse a una mayor producción de soja, para la campaña 2017/18.

"A pesar de todo, el productor argentino sigue siendo competitivo y los resultados con la oleaginosa son positivos. Vemos que las variables de cambio para mejorar la rentabilidad en el precio, podrían ocurrir si suceden algunas eventualidades climáticas en otras regiones del mundo, que terminen beneficiando a nuestros productores", subrayó agregando que la diversidad productiva y la rotación de cultivos, son el camino para atenuar riesgos y revertir las pérdidas económicas.

[Gral. Lagos, String agro]

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