Los productores más chicos piden políticas que contengan al sector

• Federación Agraria le presentó un petitorio con demandas al ministro Buryaile y cuestionó las modificaciones en el programa Cambio Rural

Las políticas del gobierno nacional hacia el sector agropecuario tomaron un camino de segmentación negativa. Así lo entienden desde las entidades que representan a los pequeños y medianos productores como Federación Agraria Argentina (FAA), que la semana pasada se reunió con el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, a quien le acercó un petitorio en reclamo de medidas que atiendan la "crítica situación" que atraviesan.

También los sectores de menor escala del campo están en alerta por las modificaciones que introdujo el gobierno nacional al programa Cambio Rural, que buscar orientar estos grupos hacia pymes y productores capitalizados y pasar a los pequeños o de subsistencia a la órbita del Ministerio de Desarrollo Social, en un suerte de segmentación _que incluyó un reempadronamiento que dejó fuera alrededor de 909 grupos en 22 provincias y suman unos 10 mil productores_ totalmente expulsiva.

"Los directores de FAA de todas las regiones productivas del país les transmitimos al ministro la realidad y las dificultades que afrontamos. Le explicamos por qué las medidas que se tomaron hasta ahora han beneficiado más a los productores que tienen mayor escala, pero que hay un campo que aún espera respuestas para saber si podrá seguir produciendo en el interior", señalaron los federados al término del encuentro con el titular de Agroindustria.

La delegación, encabezada por su presidente, Omar Príncipe, acercó un petitorio que recogió el diagnóstico y las propuestas de los federados de todo el país consensuados tras las dieciséis asambleas zonales, realizadas durante el mes de julio en todo el país.

Entre las demandas, la FAA incluyó cinco ejes prioritarios, enfocados todos al pequeño y mediano productor como: régimen impositivo para fomentar la producción agropecuaria; facilitación de los procesos de transformación y comercialización de bienes agropecuarios; apoyo a la competitividad de sus productos; mejora sustantiva de las infraestructuras rurales para la producción y el desarrollo rural; y política integral de tierras y de arraigo.

mutación de cambio rural. En ese universo no estuvo ajena la preocupación que representa para la entidad las modificaciones de Cambio Rural que desarma los puntos estructurales sobre las cuales se basó el programa desde su nacimiento en 1993 e incluso modifica sustancialmente los objetivos planteados en su relanzamiento en el año 2014 (Cambio Rural II), que fue una instancia superadora de la primera experiencia ya que incluía a los agricultores familiares que se encontraban en un proceso de transición hacia el proceso de capitalización.

"Rechazamos esto que representa un ajuste porque no sólo se trata de recortar recursos sino porque consideramos que la política oficial no puede ser la de fiscalizar y actuar como policía para ver si hay algún tipo de irregularidad en el funcionamiento de los grupos, sino darle salida real a miles de productores que están a la deriva y a los cuales no se les da respuesta con estas políticas", sintetizó uno de los directores de FAA, Pablo Paillole.

Según los datos de la entidad federada existían unos 1.400 grupos de Cambio Rural y le dieron de baja a más de 900. "Sólo quedaron 403 grupos dentro del programa", explicó Paillole y detalló que de los mil que quedaron afuera sólo a 312 los reubicaron en el GAL (Grupo de Abastecimiento Local), que ahora dependerá del Ministerio de Desarrollo Social, mientras que el resto quedó sin ningún tipo de asistencia.

"A estos 300 grupos los cambian de categoría y pasan de estar vinculados a la producción, a la asistencia técnica y financiera a recibir una suerte de asistencialismo", detalló Paillole al explicar la metodología de vínculo que mediante Desarrollo Social se aplicará para estos productores, implementado según comentó, a través de subsidios que, de todos modos, aún no están en marcha.

cambio de política. Estos cambios representan una reconceptualización de las políticas públicas hacia el sector más vulnerable dentro de la actividad agropecuaria, que no por contar con menor escala necesariamente es sujeto de asistencia social directa. Así lo expresó en el diario "La Nación" el productor catamarqueño Carlos Calvento que se dedica al a cría de cabritos lechales que comercializa a provincias vecinas. "Nos dicen que pasaríamos a Desarrollo Social, nosotros que estamos meta laburar en el campo, como si fuera que estamos pidiendo dádivas o un plan", dijo en esa publicación.

Paillole estimó que ese universo de grupos que quedó afuera del programa suma unos 10 mil productores que "dejan de tener asistencia técnica, comercial o de financiamiento, o la posibilidad de fomentar el asociativismo que es lo que planteaba el programa.

Ahora "estarán incluidos aquellos que tienen un determinado desarrollo tecnológico, productores capitalizados y pymes", mientras que excluye a la agricultura familiar. "Dentro de este esquema se promueve la concentración y se excluye a los más chicos", reflexionó Paillole.

El anuncio del cambio del programa lo realizó el Ministerio de Agroindustria formalmente en la última edición de la Rural de Palermo. Allí, el secretario de Agricultura, Ricardo Negri, junto al director nacional del Inta, Héctor Espina, informaron los resultados surgidos tras un proceso de registración de integrantes de Cambio Rural.

Según detallaron los funcionarios, más de 700 grupos de entre 10 y 12 productores se registraron de forma adecuada, de los cuales más de 400 quedarán bajo la administración de Cambio Rural y el resto seguirá con el Inta, más precisamente en el programa ProHuerta. En cuanto a los grupos cuya participación finalizó, se los registrará como adherentes para continuar trabajando con el plan, en tanto que los que presentaron inconsistencias en los datos declarados tendrán un plazo de treinta días para regularizar su situación a partir del momento en que el equipo de soporte del Ministerio de Agroindustria los contacte vía mail. También, dijeron que "hay otros que deben finalizar el proceso y algunos que serán dados de baja por no haber realizado el registro".
Hasta el momento Cambio Rural funcionaba con un subsidio que ponía a disposición de los productores un aporte destinado a financiar parte de los honorarios de un profesional, el promotor asesor, que coordinaba y facilitaba el trabajo grupal y actuaba como nexo entre el grupo y el resto de los actores del programa.
El gobierno puso la lupa sobre este instrumento con el argumento de darle más transparencia y competitividad, como ocurrió con otros sectores de la economía, tal el caso de las pymes. Para eso nombró a un nuevo coordinador, el diputado de Cambiemos Juan Casañas, quien al asumir planteó que su objetivo era "achicar la brecha tecnológica entre los productores de punta, y los pequeños y medianos productores, siendo un nexo entre el Inta y la tecnología del productor para mejorar su calidad de vida y su productividad".
De todos modos, las entidades y los propios productores que quedaron excluidos aseguran que están muy lejos de cumplirse estos objetivos y, que por el contrario, hay una segmentación de las políticas pero con características negativas porque perjudica a los más chicos.
"Esto además va de la mano de la virtual disolución de la Secretaría de Agricultura Familiar", denunció Paillole ya que no está reglamento su funcionamiento y una "batería de medidas que afectan al productor más pequeño", agregó.
Tampoco se explica por qué los agricultores familiares que están en el camino a la capitalización quedaron fuera del ámbito de Agroindustria cuando en ese ministerio existe la Subsecretaría de Agricultura Familiar.
Aunque este tema se plantea como un frente de conflicto muy claro, desde FAA también le reclamaron al gobierno nacional que atienda las necesidades de "todos los productores de las economías regionales y de incentivar en general la producción de los pequeños y medianos productores, puesto que esta es su manera de ser sustentables".
Así lo plantearon en el encuentro con Buryaile a quien también le mencionaron la preocupación por la "creciente importación de alimentos, que perjudica a los productores argentinos y no beneficia a los consumidores; en particular el rechazo al ingreso de cerdos de Estados Unidos", manifestaron desde la entidad.
Además, cuestionaron el impacto que tendrán sobre los productores argentinos "las medidas arancelarias tomadas por ese país contra el ingreso de biodiésel argentino".
En ese marco, volvieron a la carga con viejas demandas de FAA como avanzar en la implementación de un seguro multirriesgo y aumentar el fondo previsto para emergencias.
Por otra parte, insistieron con la ejecución de obras públicas necesarias para zonas inundadas y avanzar en el ordenamiento territorial para la promoción de sistemas productivos más sustentables. "Durante el año en curso fueron evidentes la falta de infraestructura para minimizar los daños ante las inclemencias climáticas y los efectos del uso inadecuado del suelo", plantearon desde FAA.
En materia financiera, la entidad reclamó que se empleen los fondos previstos en Fondagro para apoyar y consolidar a las cooperativas de pequeños y medianos productores y revisar la carga impositiva aplicada sobre los productores más chicos, tanto diferenciar las retenciones (a través de un plan de estímulo, quita o segmentación) como en la revisión de las escalas del impuesto a las ganancias.
Además, pidieron "implementar un estímulo o compensación en materia de fletes, para los productores que se encuentran lejos de los puertos y garantizar el acceso de pequeños y medianos productores a las tierras del Estado nacional de las que se ha decidido prescindir".
Finalmente en la grilla incluyeron los pedidos históricos de la entidad, vinculados con un régimen de semillas que garantice el uso propio; una nueva ley de contratos agrarios y la reglamentación la ley de agricultura familiar.
La comitiva de FAA estuvo integrada además de Príncipe, por los secretarios gremial, Orlando Marino; de Finanzas, Carlos Achetoni; de Economías Regionales, Eliseo Rovetto; el director a cargo de Agricultura Familiar, Erik Muñoz y los directores Pablo Paillole, José Luis Mammarella, Néstor Bongiovanni, Dardo Alonso, Rolando Zieseniss, Aníbal Chiramberro.

Radiografía oficial del programa

Según datos del Ministerio de Agroindustria y el Inta, tras el relevamiento realizado en los grupos de Cambio Rural II y luego del reempadronamiento, actualmente se encuentran en actividad un total de 403 grupos. En la categorización por tipo de grupos, se destaca que 389 son de tipo "tradicionales", es decir exclusivamente personas físicas, mientras que 14 son tipificados como VAO, es decir que los integrantes pueden ser pueden ser organizaciones y/o personas físicas. Además, el informe oficial indica que del total de grupos activos, el 14% realiza el agregado de valor en sus producciones.

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