El 50 % de los contratistas rurales deben renovar su parque de maquinarias

El presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinaria Agrícola (Facma), Jorge Scoppa, reconoció que se prevé un año de grandes movimientos, impulsados por la creciente presencia de las entidades bancarias, dispuesta a prestar mucho dinero. "Estamos viendo una oferta crediticia muy convincente, tanto desde la banca estatal como privada, direccionada hacia un inminente recambio tecnológico que ya tiene 10 años de estancamiento".

Scoppa, considera que puede ser un año de mucha innovación tecnológica, si comienza a cerrar la idea del protagonismo de los contratistas rurales, en una ecuación que les impide a los pequeños productores –por costos- cambiar sus viejos equipos de la década del ´70; y al mismo tiempo, complica a los grandes –por manejo- contemplar un escenario de abultadas inversiones en maquinaria agrícola.

Se espera que un 50 % de los 12 mil contratistas rurales que manejan los cultivos tradicionales de la Argentina, inicien el cambio de su equipamiento para cosecha, en un término que podría extenderse por un lapso de 4 años.

"Por ahora, el dinamismo que comienzan a tener aquellos productores que trabajan los cultivos tradicionales y siembran grandes extensiones de tierra, los conduce a pensar en la tecnificación y la incorporación de tecnología de punta", destacó Scoppa agregando que "en los últimos años se ha perdido inversión por malas políticas, pero con la aparición del crédito, los productores apuestan a una mayor tecnología y capacidad de trabajo"..

Mientras tanto, la atención se viene centrando en las grandes innovaciones que están en el mercado. "Aún los costos son muy altos, por lo que solo los contratistas o el productor que trabaja a gran escala pueden tener acceso", remarcó en empresario.

Simplificar operaciones

Según el consultor y especialista en maquinaria agrícola, Sergio Onoko, una cosechadora de última generación que cuesta 600 mil dólares, está orientada al contratista o el productor que invierte con el objetivo de cambiar 2 máquinas más chicas por una. Lo mismo sucede con las sembradoras.

"Esto reduce el costo de personal, comida y movilidad, que -hoy en día- se hace muy complicado mantener".

Por este motivo busca simplificar su operación y ser más eficiente con menos gente y con equipos de mayor capacidad.

"Prácticamente, estas máquinas que valen miles de dólares, se pagan con el ahorro de productos y la implementación de nuevas tecnologías pensadas para atenuar gastos", resaltó el referente.
[Casilda - String agro]

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