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Lunes 16 de Febrero de 2015

Cambia, todo cambia

La rubia rosarina Amalia Granata no se hizo famosa gracias al perfil bajo.

La rubia rosarina Amalia Granata no se hizo famosa gracias al perfil bajo. Desde su salto a la fama mediática tras su noche de pasión con Robbie Williams, la dama supo construir un personaje televisivo basado en la implacabilidad: su especialidad, se sabe, era pelearse con todo el mundo. Pero el amor cambia a las personas. Y la última conquista de Amalia parece haber modificado ciertos rasgos de su personalidad. Es que Martín Redrado, lejos de deprimirse tras la ruptura con la imponente Luli Salazar, se ha decidido a transformar a su actual pareja. “No leo más una página de espectáculos, leo todo política y Martín me ayuda muchísimo en esto”, confesó la Granata en un reciente reportaje. Todo bien, mientras no intente asumir el rol de Beatriz Sarlo, por ejemplo. No conviene exagerar.

Un regalito para su amada

Fiel a su estilo, Diego Armando Maradona no quiso pasar inadvertido durante el Día de San Valentín y homenajeó a su pareja, Rocío Oliva, de una forma muy especial. El Diez viajó 130 kilómetros desde Dubai a Abu Dhabi para instalarse en el Emirates Palace, el hotel más caro del mundo. El astro desembolsó la friolera de 200 mil dólares para sorprender a su joven novia de 24 años, y declaró: “Estoy cada día más enamorado de mi mujer”.La pareja se hospedó en la suite presidencial, cuya noche cuesta apenas 45 mil dólares. Acaramelados, cenaron a la luz de las velas en un lujoso restaurante y brindaron con un suntuoso champán. Como frutilla del postre, Diego le regaló a la rubia dos exclusivas carteras, por el módico valor de 60 mil dólares.

Encontró a su Romeo

Una de las grandes incógnitas que flotaban en la farándula era la misteriosa razón por la cual la bella Julieta Ortega mantenía su soledad. Tras su separación del rocker Iván Noble, la hija de Palito sólo salió un par de veces con el ácido Roberto Pettinato, pero todo quedó en la nada. Sin embargo, parece que el celibato de la atrayente morocha que supo confesar un affaire nada menos que con Jack Nicholson ha llegado a su fin. Y todo gracias a otro artista, el escritor y músico Pablo Ramos, con quien ya comparte hasta fotos en las redes sociales. Ya era tiempo de volver al amor.

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