Central
Jueves 28 de Julio de 2016

Camacho se mueve mientras juega

El uruguayo actuó esta vez por el centro, en la derrota por 2 a 1 en el amistoso frente a Unión, y convirtió, tal como lo había hecho la semana pasada ante Puerto San Martín, cuando se desempeñó por la derecha. Era uno de los puntos que Coudet quería examinar

La misma vara que se le puso al partido ante Puerto San Martín es la que le cabe al amistoso de ayer contra Unión, con la salvedad de que en esta ocasión enfrente hubo un equipo de primera división, con todos sus titulares, que opuso otro tipo de resistencia. Eso quedó expuesto en los 80 minutos de juego, que también estuvieron marcados por el sello de la pretemporada. Eso no invalida lo que fue la derrota del Canalla por 2 a 1, en la que jugó claramente de mayor a menor, con un mejor funcionamiento en el primer tiempo y con una sustancial merma futbolística en el complemento, sobre todo desde el momento en el que Coudet decidió realizar cinco cambios (todos juntos). Sirve igual la prueba. Para el contacto con la pelota y para que algunos futbolistas en particular se acostumbren al roce con distintas posiciones, "por ejemplo si Camacho puede estar ahí atrás de los puntas", según consignó Coudet. Un postulado que ayer se ajustó a la producción del uruguayo, quien la semana pasada actuó como volante por derecha, con gol incluido, y esta vez lo hizo por el centro, también convirtiendo. Desde ese punto de vista para el Chacho debe ser más que satisfactorio su análisis, pese a que la producción futbolística del volante también haya ido decayendo con el correr de los minutos.

Que el foco se ponga en Camacho apunta básicamente a que se trata de uno de los cuatro refuerzos que llegaron a Arroyito (sólo tres están trabajando con el plantel, ya que Mauricio Martínez está con la selección olímpica). Lejos estuvo de ser uno de los puntos destacados del equipo (mucho menos del partido) como sí lo fue en el partido frente a PSM. Sí se destaca, se insiste, el gol y otras tantas participaciones merodeando el área rival. Es simplemente un detalle, pero debe consignarse que fue él también quien puso la mano para que Unión tuviera la chance de un penal (Sosa se lo contuvo a Rolle).

Con un plantel recién adquiriendo fisonomía de juego, que un jugador responda en más de una posición suena saludable para un Coudet al que, según dijo, el análisis por estos días pasa más por cuestiones globales que por rendimiento individuales.

Ayer lo de Camacho fue moverse por delante de Musto y varios metros por delante. Colaborando muchas veces en la recuperación, pero transformándose básicamente en una especie de enganche cuando el equipo se hacía de la pelota. Y como hace una semana, mostró intenciones de agredir el área contraria. Lo dejó en claro a los 20' cuando convirtió con un fuerte derechazo, de frente al arco, luego de que el arquero Castro no pudiera contener el centro envenenado de Fernández desde la izquierda. Envalentonado, dos minutos más tarde fue en busca de otra definición, pero Bruno Pittón se le anticipó justo en el cierre. Y unos pocos segundo después corrió casi 30 metros pelota al pie y probó desde el borde del área (el remate se fue cerca del palo izquierdo), aun teniendo pase hacia ambos lados. Sobre los 28' apareció en soledad dentro del área con un cabezazo (apenas alto) tras una gran jugada y posterior centro de Ruben de la derecha.

Después llegó la mano del penal y un yerro en la salida que propició un remate de Rolle que rebotó en Torsiglieri y dio en el techo del arco de Sosa. Y, como el equipo, de a poco se fue apagando, hasta que fue remplazado. Lo saliente es que tratándose de un refuerzo se vaya amigando con el gol, que en estos partidos son anecdóticos, como también desenvolviéndose en los puestos que el Chacho lo necesite.

Pegó primero pero regaló espacios y lo pagó

A Coudet no se lo notó preocupado ni mucho menos por la derrota. No obstante varias cosas no le deben haber gustado, más allá de que se entienda que los músculos están aún demasiado tensos. Es que Unión no le llegó muchas veces, pero cuando lo hizo fue porque Central se descompensó del medio hacia atrás, entregando espacios más que importantes para que el rival manejara la pelota. Rolle en más de una oportunidad se sintió como en su casa. De hecho fue quien metió las asistencias en los goles de Lucas Gamba y Nicolás Andereggen, ambos en el complemento.

Pero algo de eso ya se había visto en los primeros 40 minutos, cuando Rolle y Godoy encontraron libertad para toquetear. Torsiglieri se tuvo que esforzar para que el remate de Godoy no tuviera destino de red.

Central replicó con Camacho metiendo un cambio de frente largo, un centro de Fernández desde la izquierda y la arremetida del uruguayo para marcar el primer gol de la tarde (20'). A esa altura del partido ya se notaba a un Ruben mucho más participativo y amenazante que en el amistoso anterior. Herrera fue más esfuerzo que claridad, Montoya pesó menos de los que insinuó en el arranque y por izquierda a Fernández esta vez le costó más de la cuenta.

El penal que Sosa le contuvo a Rolle (32') fue un aliciente en un momento del partido en el que Unión ya había emparejado un trámite que en el complemento se inclinó un poco a favor de Unión, sobre todo después de que Coudet mandara a la cancha a los cinco suplente que tenía, entre ellos al juvenil Matías Mansilla. Allí el equipo se descompensó bastante y la defensa sufrió las consecuencias. Rolle habilitó primero a Gamba (53') y después a Andereggen (65') para que el tatengue torciera la historia. Central contestó con un remate de Jonás Aguirre a la carrera que dio en el travesaño después de una gran maniobra individual de Becker.

Pero con eso se selló la derrota para un Central todavía un poco duro y que aún no cuenta con todo su potencial.

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