Policiales
Lunes 11 de Julio de 2016

Cae una banda a la que atribuyen 44 robos en viviendas de Rosario

Abrían los picaportes con láminas plásticas y sustraían joyas y dinero con idéntico modus operandi. Un año de seguimientos.

Seis miembros de la denominada "Banda de los Cerrajeros" fueron detenidos ayer a la mañana en el marco de catorce allanamientos realizados en la ciudad, en Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. Se trata de una investigación iniciada hace varios meses sobre una organización a la que en principio se le atribuyen al menos 44 robos comprobados en viviendas de Rosario bajo la siguiente modalidad: los ladrones irrumpían sigilosamente en las casas elegidas como blanco manipulando las cerraduras sin destruirlas. Si no había nadie perpetraban el robo, pero si se encontraban con los moradores no dudaban en emplear la violencia para llevarse importantes cantidades de dinero y joyas, así como electrodomésticos.

Los procedimientos fueron realizados por la Policía de Investigaciones (PDI) y el Grupo de Operaciones Complejas (GOC) de la policía santafesina, con colaboración de la Policía Metropolitana porteña y Gendarmería Nacional. Si bien la investigación continúa, hasta ayer se habían incautado siete vehículos y diez armas de fuego, así como elementos —joyas, electrodomésticos, dinero— que serían producto de los últimos atracos de la banda.

En este contexto se detuvo a seis hombres, cuatro oriundos de Rosario y dos de la Ciudad de Buenos Aires. Fuentes judiciales indicaron ayer que, en principio, serán imputados entre mañana y pasado. Y no se descarta que se logren más detenciones vinculadas con la causa.

Agosto. Fuentes de la Fiscalía Regional señalaron ayer a La Capital que la investigación llevada adelante por las fiscales de Investigación y Juicio Viviana O'Connell y Georgina Pairola se inició sobre una serie de hechos que comenzaron a detectarse a partir de agosto del año pasado en los que se repetía el modus operandi: los delincuentes, calificados como "muy profesionales e inteligentes" (ver aparte), ingresaban sigilosamente a los domicilios manipulando las cerraduras con una mínima violencia.

"Abrían las puertas como hacen los cerrajeros cuando uno se olvida las llaves adentro, empleando plásticos flexibles con los que vulneran las cerraduras", señaló un portavoz allegado a la investigación.

Una vez en el interior de la vivienda podía suceder que las víctimas estuvieran o no. Si se encontraban, o si llegaban mientras estaban los ladrones, los reducían y maniataban para exigirles bajo amenaza que entregaran los objetos de valor. En algunos casos con tanta violencia como la empleada en al menos uno de los casos en que llegaron a quemar con una plancha a una víctima. También se mencionó como habitual las amenazas a los dueños de casa de llevarse cautivos a sus hijos menores de edad si no les decían dónde guardaban los elementos de valor.

Los voceros consultados señalaron que la banda apuntaba a objetivos puntuales y con grandes botines en la mira, especialmente en dinero y joyas. De acuerdo con lo que la investigación estableció hasta el momento, actuaban principalmente en el macrocentro de Rosario, con mayoría en las jurisdicciones de las seccionales 4ª, 5ª y 6ª, aunque últimamente se estaban detectando casos en la zona norte y Funes (ver aparte). Otra particularidad es que sólo robaban en casas, nunca en departamentos de edificios. Y aunque los hechos se registraron en distintos horarios, en general se perpetraban durante el día.

Bajo esa modalidad, hasta ayer los investigadores habían establecido la participación de esta banda en al menos 44 hechos como los descriptos.

Desconocidos. "Los asaltantes actuaban fuertemente armados, siempre a cara descubierta y era llamativo que cuando se obtenían imágenes de alguna cámara de vigilancia de alguna casa o de las inmediaciones, nadie de las fuerzas de seguridad locales los conocía", sostuvo una fuente allegada a la investigación.

"Por eso —agregó el portavoz— pensamos que era probable que fueran de otras localidades. Por eso pedimos colaboración al Cuerpo de Investigación Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) y a la Unidad de Inteligencia de la Policía Metropolitana. Ellos tienen muy buena infraestructura en tecnología y fueron identificando a los autores como personas de esa zona".

En este sentido, el vocero consultado sostuvo que la investigación fue "coordinada y trabajosa", ya que "llevó tiempo advertir que eran personas que se establecían en Rosario para elegir los blancos y que contaban para ello con una estructura local". Otro dato que orientó la investigación hacia Buenos Aires tuvo que ver con la detección de celulares sustraídos en robos en Rosario captados por antenas en esa zona.

   Al parecer los golpes resultaban exitosos y eso los llevaba a repetirlos, pero cuidando de no repetir zonas y rutinas, lo cual dificultaba aún más la identificación del grupo.


Simultáneos. Cuando estuvo asegurada toda la información sobre la banda, los investigadores tomaron la decisión de realizar los allanamientos de manera simultánea para evitar filtraciones. Así, mientras Gendarmería llevaba adelante cinco procedimientos en el conurbano bonaerense —cuatro en el partido de La Matanza y el restante en Lomas de Zamora— la Policía Metropolitana realizaba otros dos en la Caba. En esos procedimientos, de los que participó personal de la PDI santafesina, no hubo detenidos.

   Al mismo tiempo, la PDI y el GOC la policía santafesina realizaban siete allanamientos: seis en Rosario y el restante en Funes. Según las fuentes consultadas, los seis sospechosos fueron apresados en la zona oeste de Rosario: tres en inmediaciones de Cerrito al 5100 y los otros en el barrio Hostal del Sol.

   Fueron identificados como Eugenio S., Claudio C., Nicolás C., Nicolás H., Juan Alberto V. F. y Pablo S. Sus edades no fueron consignadas —tienen entre 25 y 35 años— y, según se indicó, cuatro son oriundos de esta ciudad y los dos restantes de Buenos Aires. Fuentes allegadas a la causa no descartan que sean sometidos a ruedas de reconocimiento y, por otra parte, ayer no se descartaba que se produjeran más arrestos en el marco de esta investigación.

   Según lo confirmado hasta ayer por los voceros judiciales consultados, se prevé que entre mañana y pasado sean sometidos a audiencia imputativa. No se detalló si los seis están comprometidos en todos los casos. En principio se los acusará por robo calificado por uso de armas y asociación ilícita, ya que los investigadores tienen claramente identificado los roles del jefe y de los restantes miembros. "Es una banda con organización estable para delitos indeterminados", sostuvo uno de los voceros consultados.

   En los allanamientos se incautó gran cantidad de elementos de valor para la investigación, así como diez armas de fuego de diverso calibre y vehículos de alta gama. Entre los rodados, se detalló el secuestro de cuatro autos —un Audi Q5, un Audi A3, un Ford EcoSport 2015 y un Fiat Punto— así como dos motos de alta cilindrada, todos relacionados con los hechos que originaron la investigación.

   También se encontraron joyas, dinero en efectivo y diversos electrodomésticos que se presume fueron sustraídos en los últimos hechos que se le atribuyen a la organización. Además se halló pequeñas cantidades de estupefacientes que se presume eran para consumo personal.


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