La ciudad
Martes 09 de Agosto de 2016

Cadeterías y comercios suman bicicletas para realizar los repartos

Además de ayudar al medioambiente, pequeñas firmas y una cadena de comidas las usan por ser económicas y fácil de estacionar en el centro.

Las políticas de movilidad están impulsando nuevas costumbres en la ciudad. Y, entre ellas, el uso de la bicicleta como medio de transporte resulta uno de los más visibles. Las dos ruedas ganan terreno no sólo en paseos recreativos, sino también en el trabajo. Cadeterías y repartos de comidas ya las adoptaron para realizar trámites y repartos, sobre todo en el microcentro. Y hasta se ofrecen rodados diseñados especialmente para poder transportar cargas más pesadas.

Más limpias, económicas, fáciles de mantener y, sobre todo, de estacionar en el centro de la ciudad; los repartos en bicicleta ya dejaron de ser exclusividad de tintorerías o panaderías de barrio.

Los modelos playeros con cajas en la parte posterior cumplen con eficiencia servicios de mensajería en el microcentro y la entrega de comidas, ya sea preparadas en bares y rotiserías vegetarianas como en las cocinas de una cadena de comidas rápidas.

"Cambiando la idea de movilidad comunicamos la idea del bar", señala Mauro Meneces, uno de los dueños de Cadencia, el "Eco bar", de Dorrego al 500. El comedor donde los muebles se construyeron con madera reutilizable, la iluminación se alimenta de paneles solares y la cocina se abastece de un calefón solar ya va a cumplir tres años.

Desde hace algunos meses, el bar sumó también un servicio de reparto en bicicleta. Con un radio acotado de diez cuadras a la redonda y un modelo playero con un canasto en la parte posterior, el "bicireparto" entrega entre 20 y 30 pedidos por día, y los platos llegan calientes y envueltos en bolsas de papel.

"Todos los socios y los empleados del bar nos movemos en bici. Muchos de nuestros clientes llegan también en bici y valoran la forma en que reciben la comida", destaca Meneces.

Si bien las motos siguen siendo mayoría, no es el único restó que incorporó bicicletas a su servicio de entregas a domicilio. La cadena de comidas rápidas Burguer King desarrolló hace un año un servicio de repartos en bicicletas. En la puerta del local del paseo del Siglo, siete rodados con cajas plásticas color blanco en su parte trasera abastecen a diario a un amplio sector de la ciudad: de Vera Mujica al río y de Pellegrini a Brown.

Según explican los empleados de la hamburguesería, en todos las ciudades donde se ofrece reparto, el servicio se realiza en bici. "Quizás sea un poco más lento que las motos, pero los productos llegan en muy buen estado. Además, no tenemos accidentes, ni producimos contaminación. La gente valora eso", destacan.

Agiles y rápidas. Pero la incorporación de bicicletas en el ámbito de trabajo no sólo está relacionada con la búsqueda de formas de vida más amigables con el medio ambiente. Según aseguran los dueños de cadeterías, las dos ruedas resultan "más ágiles y rápidas" que las motos para recorrer distancias cortas en el microcentro. Y por eso empezaron a incorporar estos rodados que, además, tienen menos accidentes y no son multados por los inspectores de tránsito.

Cintia París está al frente de la cadetería Caddy, en el macrocentro de la ciudad. Desde hace tres años, el comercio ofrece el servicio de mensajería en bicicleta y no les va mal. Es más, desde este año tienen dos bicicletas para hacer principalmente trámites bancarios y viajes cortos.

"Son muy útiles para ingresar a las peatonales y más fáciles para estacionar en el microcentro, donde la mayoría de los espacios para las motos están ocupados", destaca la mujer.

Pero no son las únicas ventajas. "Si bien los chicos que manejan tienen seguros, tenemos muchos menos accidentes que con las motos. Apenas uno en tres años. Y, además, no les hacen multas", afirma.

Lo mismo dice Miguel, dueño de una remisería de la zona sur. Con cinco motos, hace un año incorporó un cadete con bicicleta y unos meses atrás sumó otro más. "Son chicos acostumbrados a moverse en bicicleta por la ciudad, para algunas zonas las bicis son más prácticas y permiten hacer mejor las cosas", asegura.

Tarea pendiente. El año pasado, la ciudad recibió una mención del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por ubicarse a la cabeza de las ciudades de América Latina donde más se utiliza la bicicleta.

De acuerdo a las encuestas de origen y destino realizadas por el Ente de la Movilidad, los viajes en transporte no motorizado representan más del 26 por ciento de los trayectos en Rosario. Los realizados en bicicleta alcanzan el 5,3 por ciento del total de la ciudad y en su área metropolitana alcanzan el 8,4 por ciento.

Actualmente los carriles exclusivos para estos rodados suman 120 nuevos kilómetros, pero las asociaciones de ciclistas advierten que aún resta completar trayectos que permitan recorrer la ciudad en forma más segura, a la par que destacan que es necesario controlar que los conductores respeten estos espacios para evitar accidentes. Sorteados estos problemas, no caben dudas: el bicireparto llegó para quedarse.

Con la carga justa para llevar

Si bien la mayoría de los repartos se realizan en bicicletas inglesas o playeras con un contenedor en el portapaquetes trasero, el tamaño y peso de la carga parecía un límite al desarrollo de este servicio. Pensando en eso, un diseñador industrial rosarino, Nicolás Uberti creó las primeras bicicletas cargo diseñadas y fabricadas en el país. Inspirado en modelos europeos, las bicicletas cargo soportan hasta 110 kilos de peso en su lugar de carga. Son de acero cromo y poseen una rueda trasera rodado 26 y delantera 24. Entre ambas se ubica un espacio donde se ubica la carga. El rodado mide solo un metro más de lo que mide una bicicleta convencional.


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