Policiales
Viernes 18 de Noviembre de 2016

Brutal golpiza a una mujer en el asalto a su vivienda en Villa Gobernador Gálvez

Bernardina vive sola y la madrugada de ayer un solitario ladrón no tuvo piedad con ella, tras ingresar a la casa rompiendo una reja

La madrugada de ayer Bernardina P., una mujer de 84 años que vive sola en Villa Gobernador Gálvez, fue golpeada brutalmente por un hombre "joven, morocho y alto", como la misma víctima declaró. El delincuente ingresó a la humilde vivienda de Buenos Aires al 2200, en el barrio Coronel Aguirre, tras forzar una reja y romper una ventana, y al ser visto por la anciana no tuvo mejor impulso que arremeter contra ella a golpes de puño, patadas y todo tipo de acciones provocándole hundimiento de cráneo y otras lesiones internas. Luego de eso se fugó con un televisor plasma de 20 pulgadas y 500 pesos. En tanto la mujer tuvo que ser internada en terapia intensiva en un sanatorio de Rosario y anoche permanecía en estado delicado.


Ruidos en el comedor. Alrededor de las 5 de la mañana la anciana se encontraba en su dormitorio cundo escucho ruidos en la cocina comedor. Al asomarse a ese ambiente vio a un hombre joven que se llevaba su televisor y que había entrado a la casa luego de haber barreteado la reja de la ventana con un tronco. La mujer alcanzó a gritarle al ladrón y éste la enfrentó, la empujó y comenzó a golpearla sin medir ningún tipo de consecuencia.

   La casa de Bernardina, a quien todos en el barrio llaman "Berna", está en un pasillo detrás de la casa de su hija y a cuatro cuadras de la futura cancha de "Coronel Aguirre". Según pudo reconstruir Graciela (la hija) a partir de lo contado por su madre, "el hombre se le tiró encima y la arrastro por la habitación. Mamá creía que iba a violarla y comenzó a pedirle a Jehová que la salvara. Nosotras somos Testigos de Jehová, y mientras mi madre imploraba, el ladrón le gritaba que se callara, que la iba a matar".

   En tanto el hombre la golpeaba una y otra vez: "Le daba golpes en la espalda, en la cabeza y le metía los dedos en la boca para ahogarla. Tiene toda la cara deformada y las encías lastimadas", contó Graciela. La anciana sólo oraba y pedía: "No sigas, Dios ayúdame", le decía Bernardina al delincuente que tomó un cable y le ató los pies antes de dejarla tirada a un costado de la cama. Las ataduras no fueron fuertes: "Mi madre me contó que estaba tan drogado que ni podía hacer nudos con el cable para inmovilizarla", dijo Graciela.


Buscó ayuda. Una vez maniatada la anciana, el delincuente escapó con el televisor y 500 pesos de la jubilación de la víctima. Golpeada y malherida, Bernardina pudo zafarse y arrastrarse los diez metros que la separan de la casa de su hija. Graciela la halló "con el rostro hinchado y lleno de sangre, sin poder hablar y con fracturas hasta en los huesos de la cara. No sabíamos qué había sucedido y llamamos a una ambulancia y a la policía", dijo Graciela.

   En un primer momento la trasladaron al hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez y luego al Sanatorio Rosendo García, de la UOM, en Rosario. Ahí le diagnosticaron múltiples fracturas en el cráneo y el tórax. "Está muy golpeada y tiene un coágulo y un derrame cerebral que los médicos están evaluando para ver si la operan", expresó su hijo Rubén ayer a la tarde.

   Cuando los hijos de doña Berna pudieron ir a la casa de su madre encontraron todo desordenado, con manchas de sangre en todos los ambientes y la falta del dinero y el televisor. "Nos llamó la atención que el perro no ladrara cuando entró este hombre por eso creemos que es posible que sea del barrio. Hay un grupito de muchachones que se junta acá cerca y siempre hay robos y esas cosas", dijo un vecino de la cuadra a La Capital.

   Graciela aseguró: "Mi madre es muy creyente y tuvo suerte, si no la hubiera matado". Hasta el momento del robo doña Berna se movía con total libertad, "iba al supermercado, a hacer sus cosas, era una mujer muy activa. Nadie le da en el barrio la edad que tiene", dijo Graciela.

   Bernardina está jubilada como costurera y en su humilde pero cómoda vivienda confecciona muñecas de paño que regala a sus nietos. "Antes las vendía para ayudarse, es muy habilidosa y muy linda", comentó Graciela esperanzada en que su madre se reponga en poco tiempo.


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