El Mundo
Miércoles 06 de Julio de 2016

Brasil no quiere entregarle la jefatura del Mercosur a Venezuela

Busca aplazar el traspaso hasta agosto. Argentina y Uruguay quieren ceder el mando, pero sin hacer una cumbre de presidentes.

Brasil solicitó formalmente en Montevideo aplazar hasta agosto el traspaso de la presidencia pro témpore del Mercosur de Uruguay a Venezuela. El trasfondo es la confrontación de varios países del Mercosur con el régimen venezolano, al que se le ha abierto un procedimiento en la OEA por posibles violaciones de los derechos humanos en la represión de las protestas de la oposición.

El canciller brasileño, José Serra, se entrevistó por separado con el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez y con el canciller Rodolfo Nin Novoa, para analizar la situación del bloque y en especial del socio caribeño. Como telón de fondo surge el cuestionado ingreso de Venezuela al Mercosur. El procedimiento fue atípico: se aprovechó la suspensión temporal de Paraguay, que bloqueaba el ingreso del país caribeño, para que ingresara, en junio de 2012. Eran otros tiempos, de hegemonía regional de los gobiernos de izquierda. Precisamente el reciente cambio de orientación ideológica en las dos potencias del Mercosur, Brasil y Argentina, reconfiguraron drásticamente el balance de fuerzas.

Hasta ahora Uruguay, que ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur, había decidido, junto con Argentina, aplazar la cumbre presidencial programada para este mes, pero entregarle a Venezuela la jefatura del Mercosur en un acto a nivel de cancilleres, dijo Nin Novoa. Paraguay se resistió y protestó, mientras que Brasil no se había pronunciado oficialmente hasta que ayer el canciller Serra declaró que su país tiene una posición intermedia. "Entendemos perfectamente el planteo de Paraguay y vamos a buscar una salida común", dijo Serra, tras las entrevistas que mantuvo en Montevideo, acompañado por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, una influyente figura en Brasil.

Paraguay. Más temprano, desde Asunción, el canciller paraguayo Eladio Loizaga anunció que se van a reunir en Montevideo los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, sin Venezuela, para analizar el polémico tema. El jefe de la diplomacia paraguaya indicó que habló con su par uruguayo Nin Novoa, y se fijó el encuentro para el lunes, aunque habrá que confirmarlo según la agenda de los demás ministros. La presidencia pro témpore del Mercosur debe rotar semestralmente por orden alfabético, de manera que luego de Uruguay le corresponde a Venezuela y posteriormente a Argentina. "Tenemos que considerar seriamente lo que es la presidencia del Mercosur y la situación de Venezuela que se complica cada día", dijo Loizaga después de una reunión que mantuvo con el presidente de Paraguay, Horacio Cartes. Paraguay mantiene su posición de que "el país que ejerza la presidencia del Mercosur tiene que tener tranquilidad interna y paz para que pueda llevar adelante los desafíos que se tienen en este semestre". Subsiste la posición contraria de Paraguay al régimen venezolano. El Mercosur fue fundado en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay como un acuerdo comercial y político. Además de Venezuela, Bolivia está en proceso de integración como miembro pleno. Pero la integración económica real del bloque dista de ser la esperada en 1991, y de hecho está paralizado como zona de comercio común.

Maduro, armamentista. Venezuela en tanto, sigue en su interminable crisis interna. Ayer el presidente Nicolás Maduro llamó a aumentar aún más el ya considerable poder militar de Venezuela, mientras sube la tensión ante las denuncias de la oposición de que la Justicia, totalmente controlada por el chavismo, puede bloquear el referendo revocatorio.

Durante un discurso con motivo del día de la independencia, Maduro defendió la necesidad de "un poder militar cada vez más grande" para librar una "guerra no convencional" en Venezuela. Bajo el mando de Hugo Chávez, fallecido en marzo de 2013, Venezuela se reforzó enormemente en el plano militar, en especial con sistemas de armas de fabricación rusa. Vladimir Putin es un aliado estratégico del hoy debilitado gobierno chavista de Maduro.

El mandatario se refirió en estos términos de "guerra no convencional" a lo que denuncia como un presunto boicot a la economía para derrocarlo. "El poder militar tiene que seguir incrementándose", arengó Maduro tras el habitual desfile de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en el Paseo Los Próceres, en el oeste de Caracas. Exhibiendo armamento y vehículos blindados, miles de efectivos militares marcharon frente al gobernante. Pero esta exhibición de material militar y el planteo de gastar más aún en otro nuevo desatará nuevas críticas contra Maduro. Ocurre que la población venezolana tiene problemas para alimentarse y vestirse, por la tremenda crisis que sufre el modelo económico impuesto por Chávez. En ese marco el gasto militar ya es muy criticado por la población.

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