El Mundo
Miércoles 12 de Octubre de 2016

Brasil aprueba reforma clave sobre gasto público

El proyecto de enmienda constitucional logró un amplio apoyo en Diputados. Busca frenar los desembolsos del Estado durante 20 años.

El presidente de Brasil, Michel Temer, se anotó una victoria resonante con la aprobación del congelamiento del gasto público en la Cámara de Diputados. El proyecto logró un amplio apoyo de los legisladores y tiene rango de reforma constitucional. Con la economía hundida en su peor recesión en un siglo y con dos años de gobierno por delante, Temer dio una clara señal de fuerza cuando la Cámara baja apoyó la propuesta para enmendar la Constitución y frenar los desembolsos del Estado durante 20 años. El proyecto, que solo permite aumentar el gasto público para compensar la inflación del año previo, fue respaldado por 366 diputados, 58 más de los necesarios para superar la primera de las dos votaciones previstas antes de pasar al Senado. "La aprobación fue muy importante hasta por su simbolismo. Muestra madurez. El país tiene un régimen fiscal insustentable y desestabilizador para la economía.

El sistema está implosionando por rigideces del presupuesto, como el ajuste automático del salario mínimo", sobre el cual están indexadas las jubilaciones, "y por el envejecimiento de la población", reseñó Zeina Latif, economista de la consultora XP Investimentos en San Pablo. "Pero esta enmienda no es un instrumento de ajuste fiscal en sí misma, es apenas una prohibición de aumentar el gasto. Serán necesarias otras reformas estructurales para poder cumplir con ese límite, y es ahí donde entran las jubilaciones, que son la prioridad", agregó. "Tenemos responsabilidad y estamos cortando en carne propia", declaró Temer, que sucedió a la izquierdista Dilma Rousseff el 31 de agosto tras el proceso de juicio político y destitución en el Congreso. Las opciones parecen limitadas para un país con una carga tributaria considerada elevada por el propio gobierno, una deuda pública que pasó del 52 por ciento del PIB en 2013 a más del 66 por ciento en 2015 y con algunos Estados que dan señales de haber agotado su capacidad de pago.

El régimen de jubilaciones y pensiones ya consume un 60 por ciento de los fondos públicos y está en constante aumento, debido al envejecimiento de la población. Si el congelamiento del gasto se aprueba, como es previsible, las jubilaciones deberán financiarse con fondos derivados de otras áreas, que solo podrán reponer la parte correspondiente a la inflación.

Los números del gigante sudamericano distan mucho de aquellos que lo habían convertido en la séptima economía global: el PIB se contrajo un 3,8 por ciento en 2015 y debería caer un 3,3 por ciento este año (según el FMI); el déficit fiscal previsto para 2016 ronda los 52.900 millones de dólares y el desempleo supera el 11 por ciento, casi el doble que a inicios de 2014.

Brisa a favor. No obstante, Ignacio Crespo, analista de la consultora paulista Guide, comparte el optimismo que campea en el mercado desde que Temer asumió el cargo con la promesa de reducir la intervención estatal en la economía en base a recortes, desregulaciones y privatizaciones. "El gobierno, al demostrar que tiene apoyo del Congreso, corrobora la expectativa positiva de que el ajuste fiscal avance (...). Es un primer paso que ya da un norte para los próximos años en términos reales", dijo Crespo.

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