Educación
Sábado 06 de Agosto de 2016

Bioquímicas suma una mirada ambiental a su formación

Como respuesta a una inquietud cada vez más visible por parte de alumnos y también de profesores, la universidad pública ha incorporado en los últimos años una mirada ambiental en varias de sus formaciones de la mano de asignaturas obligatorias y optativas que enriquecieron las currículas académicas.

Como respuesta a una inquietud cada vez más visible por parte de alumnos y también de profesores, la universidad pública ha incorporado en los últimos años una mirada ambiental en varias de sus formaciones de la mano de asignaturas obligatorias y optativas que enriquecieron las currículas académicas.

Uno de esos casos es el de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), desde cuya dirección buscan ampliar la base formativa de los futuros profesionales con temas relacionados con la sustentabilidad, la preservación del ambiente y la responsabilidad social de todos los actores académicos.

Esos fueron los ejes sobre los cuáles se armó el panel "La universidad pública: educación, extensión e investigación con compromiso ambiental", que docentes de esa facultad llevaron adelante durante el Foro Sostenible Latinoamericano organizado en Rosario la semana pasada.

Alejandra Suárez, directora de la Escuela de Química de esa facultad, explicó que la licenciatura cuenta con asignaturas obligatorias relacionadas con las ciencias ambientales, ya que se trata de temas "con un espacio curricular propio", a lo que se suman otras optativas como por ejemplo una introducción a la química sustentable, y biorremediación.

"La idea es no sólo sumar asignaturas, sino apuntar a que el futuro profesional aplique esos conocimientos. Eso es lo más importante, que sean capaces de descubrir problemas ambientales y brindar soluciones a esos problemas", dijo la investigadora, para quien esa formación profesional "debe partir desde las escuelas y las universidades".

Para Suárez "la química no contamina, pero las personas sí", por eso desde esa disciplina se puede investigar y ayudar en la búsqueda de soluciones: "Tenemos una responsabilidad de educar en ese sentido".

Además consideró que si bien lleva tiempo adaptar las currículas a las nuevas demandas sociales y académicas, en los últimos años hubo una gran apertura hacia los enfoques ambientales en otras carreras universitarias también.

Formación docente

Intervenir durante los años de estudio es clave para formar profesionales con un registro amplio de temas sociales. Así lo consideraron Amelia Reinoso y María Eugenia Raca, del servicio pedagógico de esa facultad, quienes relataron durante el panel que desde hace varios años se busca introducir un enfoque de sustentabilidad durante el cursado del profesorado de química.

Fue así que en 2010 propusieron una materia electiva en ese profesorado llamada "Educación para la sustentabilidad: la enseñanza de la ciencia con responsabilidad social". "Lo bueno es que lo logramos, por lo que todos aquellos que cursan el profesorado en química pueden formarse con conciencia ambiental y un mayor grado de responsabilidad social, lo cual suma a la parte humanística de la carrera".

El eje de esa materia está puesto en los conceptos de sustentabilidad, de los objetivos del milenio y de la salud socioambiental, que es el ámbito en el cuál trabajarán los futuros químicos y que hunde sus raíces en el pensamiento ambiental latinoamericano.

"Estamos muy atentos a la formación de los docentes, eso nos preocupa ya que vemos al docente como un actor del desarrollo de los profesionales a futuro", razonó Reinoso, quien agregó que algunos de los proyectos finales de la asignatura fueron sobre temas como la lluvia ácida, la química sustentable o la contaminación en suelo y en agua.

También existe en el seno de la facultad un grupo de "Química verde" desde el cual se propone el desarrollo de productos eficientes desde lo energético y desde la generación de residuos, con un uso mínimo o nulo de materiales no renovables.

"La química verde comenzó a instalarse como mirada desde finales de los años 90 a través de un nuevo enfoque del trabajo que implica el uso de materias primas reciclables, residuos inocuos y materiales biodegradables" explicó Rolando Spanavello, de esa casa de estudios.

Uno de los temas sobre los cuáles se trabaja en la facultad es la calidad del agua, para lo cual un grupo de investigadores presentó una metodología de evaluación de calidad del recurso muy accesible y económica.

Juan Carlos González fue el encargado de presentar un método accesible y rápido de detección de contaminantes en agua con el que están trabajando en el arroyo Saladillo: "Desempolvamos un método viejo pero eficaz que utiliza azul de molibdeno modificado, lo que permite detectar arsénico".

Abierta al público

Desde la facultad tienen una herramienta poderosa de interacción con el resto de la sociedad como es la Semana de la Química, una jornada que se realiza desde hace diez años durante la cual centenares de estudiantes de la secundaria van a esa casa de estudios para ver de primera mano en qué consiste estudiar química y farmacia, y lo que significan los estudios universitarios. Este año la jornada tuvo lugar esta semana, con charlas didácticas y experimentos que cautivaron a los adolescentes desde las risas y la participación.

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