Edición Impresa
Domingo 04 de Agosto de 2013

Binner, Obeid y Del Sel: idénticos destinos

Hermes Binner, Jorge Obeid y Miguel del Sel juegan, en siete días, todo su futuro político.

Hermes Binner, Jorge Obeid y Miguel del Sel juegan, en siete días, todo su futuro político.
Los dos primeros, más allá de sus coyunturas partidarias, suman un objetivo dato cronológico personal para limitar sus planes a futuro de larga duración. El hombre del PRO, debe demostrar que es algo más que una golondrina de un verano electoral ocurrido hace dos años.
El socialismo exuda euforia. Con encuestas en la mano tan propias como exitistas se asignan la mitad de los votos en esta interna y cinco bancas en octubre. Por ello, decidieron desmarcar de la provincia al principal candidato colocando a Binner mucho más presente en Buenos Aires o en la misma Capital. “Hermes sigue soñando con su candidatura a presidente”, explican a su lado. Binner crece en la consideración nacional. Muy lentamente, pero crece. Su imagen de socialista moderado cae bien en las capas medias del electorado y, por goteo, empieza a ingresar en sectores más humildes. El ex gobernador cuenta con la ventaja de que los que lo valoran fuera de Santa Fe se preguntan poco o nada sobre qué implica el socialismo santafesino desde lo ideológico o, incluso, desde la gestión concreta en los cuatro años al frente de la gobernación. Si lo hicieran, quizá el resultado sería otro.
Estas encuestas permitieron que Antonio Bonfatti tuviese un trance sencillo en la campaña que ya termina. El actual titular de la Casa gris ha aparecido lo necesario para mostrar su apoyo pero continúa centrado en la gestión de gobierno con muchos flancos por resolver. El gobernador parece haber reciclado energía y ganas. Pero aún hay muchos signos de interrogación. La seguridad sigue siendo una enorme cuenta pendiente y a pesar de los esfuerzos del bien intencionado ministro de seguridad, un político y no un experto en el tema, los resultados concretos en las calles no mueven el amperímetro de la confianza ciudadana. Esto, sin embargo, no aparece capitalizado ni por Obeid ni por Del Sel a la hora de colectar votos. O el elector es un fino analista que valora estos comicios como una etapa legislativa nacional sin implicancia en su provincia o la oposición local carece siquiera de atractivo ante una obvia deuda de gestión socialista.
Para revitalizar la marcha de su gobierno no hay que descartar que, luego de las elecciones primarias, Bonfatti convoque personalmente a reuniones multipartidarias con el objeto de lanzar la reforma constitucional. Para ello, ya contaría con el sí del grueso de la oposición. Hasta se especula con la posibilidad de consensuar una especie de núcleo de coincidencias básicas sobre los temas a modificar. “Aquí no hay temor al fantasma del pacto de Olivos III”, confía uno de los asesores de Bonfatti.”No hay chance de intercambios de senadores como pasó con Alfonsín y Menem y mucho menos especular con la reelección del gobernador. Él no quiere ser el mendocino Paco Pérez”, grafica la misma fuente que agrega: “podrán sancionar a la ´re re´, pero Antonio se va en 2015. A seguir en política o a jubilarse como médico.”

 

PJ y PRO. El peronismo luce como una novela épica con trama de lealtades y traiciones. “Jorge Obeid no emanora más”, define un intendente santafesino en donde, desde el 83, siempre ganó el PJ con no menos del 40 % de los votos. “Hay muchos compañeros que declaman su apoyo pero por abajo no mueven ni un dedo. Algunos que bancaban al Chivo Rossi quieren demostrar que era falso eso de que Agustin era el ancla para juntar votos”, explica este experimentado hombre que no sólo reclama anonimato sino que hasta se niega a hablar del tema por teléfono.
Si esto fuera cierto, el peso de la estrategia electoral deberá recaer en la polarización planteada desde la Rosada que reclama elegir entre la vereda incondicional de Cristina o la que se le opone. “Y yo te quiero ver a vos poniendo por la cara por la ´Presi´ que sigue bancando a Moreno con sus llaveritos, a Boudou con su sonrisa enyesada y con una economía que preocupa en las góndolas de los supermercados y en el temor por las fuentes laborales”, define sin medias tintas el mismo jefe comunal.
Por fin, en las huestes de Miguel del Sel se ha encarado una campaña más con miras a octubre que al próximo domingo. Es el joven Jorge Triaca quien desde Buenos Aires tomó el comando de la dirección política de la estrategia manteniéndose a Luciano Laspina en el diseño de los grupos de trabajo. El diputado nacional, hijo del mítico dirigente sindical, cree que hay que generar un “operativo de seducción” sobre Rosario como el conseguido con Mauricio Macri en la clase media porteña. Allí, se recuerda, el PRO era resistido por esos sectores al punto de no poder caminar sin recibir reclamos duros por la tradicional Acoyte y Rivadavia, emblema del estrato intermedio porteño. Ese cruce de calles, en Santa Fe, es la ciudad de Rosario. No parece tarea sencilla. Como anécdota accesoria, los dirigentes PRO miran hacia Llambí Campbell para ver si Carlos Reutemann si en horas reproduce las declaraciones de hace dos años e, implícita o tácitamente, bendice a del Sel. A propósito: ¿será una travesura de estos tiempos electorales o de verdad el ex piloto de F1 baraja ser candidato a gobernador en dos años? La versión nació del despacho de un diputado que todavía habla con el Lole.
Binner alienta su sueño de 2015 mientras navega con comodidad hacia el próximo día 11. Obeid espera las urnas como baño de redención en el PJ y, aunque prefiera por razones personales muy atendibles, vivir el día a día antes que especular con el 2015, recuerda con satisfacción su paso por la Casa Gris. Miguel del Sel, por su lado, definirá en siete días si la política es su verdadera profesión o apenas otro escenario para recibir abrazos y apoyo por su carisma.
Puede sonar demasiado tajante pero los tres, el 11 de agosto, definen si siguen en la gran política o si se bajan de la carrera principal de la lucha por el poder.

 

Comentarios