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Martes 24 de Noviembre de 2015

Bernardi no ventila aires de fracaso

El periodista siempre debe sentar posición. Nunca debe dejarse arrastrar  por el facilismo del hecho consumado. Eso lo hace cualquiera. Y esta profesión no es para cualquiera.

El periodista siempre debe sentar posición. Nunca debe dejarse arrastrar  por el facilismo del hecho consumado. Eso lo hace cualquiera. Y esta profesión no es para cualquiera. Tampoco es que sea desleal abrir el diario del lunes y seguir haciendo un picadillo con un acontecimiento que ya no se puede cambiar. Además, con el arma de las ideas siempre se combate antes y durante la batalla, pero nunca una vez finalizada la guerra. Todo esto viene a cuenta porque hoy, en el fragor de la calentura, Lucas Bernardi es hasta el culpable de que el kirchnerismo haya perdido las elecciones presidenciales contra el candidato de Cambiemos, Mauricio Macri. Lo cierto es que al técnico de Newell’s le cabe la responsabilidad de no haber sabido parar a un equipo competitivo en estos meses. También se lo puede señalar con el dedo acusador por haber caído en reiteradas terquedades a la hora de comerle el coco a un grupo de jugadores al que evidentemente no le da para interpretar lo que él pedía. Demasiado hizo con estos futbolistas, a los que debería ponerles el cartel de negociables. De ninguna manera la elección de Bernardi ventila aires de fracaso. Tampoco merece caerle con la fuerza de la ley en esta experiencia porque heredó el descalabro de Gallego. Su verdadera gestión arrancará en 2016 cuando elija cómo jugar con otros jugadores.

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