El Mundo
Miércoles 25 de Mayo de 2016

Barack Obama pidió un mayor respeto de los derechos humanos en Vietnam

A juicio del presidente de EEUU, ello garantizaría el progreso económico y daría mayor estabilidad política al país comunista.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presionó ayer a Vietnam para que permita más libertades a sus ciudadanos, alegando que respetar más los derechos humanos daría un impulso a la economía, estabilidad e influencia regional del país comunista. En su segundo día completo en Vietnam, Obama se reunió con activistas y emprendedores, dentro de un esfuerzo por estrechar lazos con un país de rápido crecimiento y gran importancia estratégica. La iniciativa incluyó el levantamiento de uno de los últimos vestigios del antagonismo de la Guerra Fría: un embargo de armas introducido hace cinco décadas.

En un discurso en el Centro Nacional de Convenciones en Hanoi, Obama intentó reducir el temor a que Washington quiera dar lecciones a Vietnam en materia de derechos. El presidente ha recibido presiones de activistas para que aborde con más firmeza lo que se considera un trato terrible del gobierno vietnamita a las voces críticas con el gobierno. Precisamente ayer fueron detenidos seis activistas locales. "Las naciones son más exitosas cuando los derechos humanos son respetados", declaró Obama en su discurso en Hanoi, sin citar expresamente los presuntos arrestos producidos durante la visita oficial que inició el lunes. "Defender estos derechos no es una amenaza para la estabilidad, sino que la refuerza y pone los cimientos del progreso. Vietnam lo hará de manera diferente a los Estados Unidos, pero hay algunos principios básicos que creo que todos tenemos que mejorar", afirmó antes de viajar a la ciudad de Ho Chi Minh (ex Saigón) donde visitó la Pagoda de Jade, considerada como una de las más hermosas del sur de Vietnam y que custodia documentos religiosos, más de 300 estatuas y otras reliquias.

Guiños políticos. En un discurso cargado de guiños y referencias a la cultura vietnamita, Obama reconoció que Estados Unidos y Vietnam mantienen diferencias, pero evitó hacer una mención directa de las supuestas carencias del país asiático en derechos humanos. El mandatario se limitó a hacer una apología genérica de las libertades de expresión, asociación y religión y de las ventajas de los sistemas democráticos en Vietnam, país al que el lunes le levantó el embargo militar vigente desde hace 50 años.

Obama resaltó también las virtudes del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP), un tratado de libre comercio entre países de Asia, América y Oceanía firmado por Vietnam pero aún no ratificado por el Congreso estadounidense. "El TPP nos permite avanzar en derechos humanos, con salarios más altos y condiciones de trabajo más seguras y, por primera vez en Vietnam, con el derecho a formar sindicatos independientes y la prohibición del trabajo infantil", señaló.

Paralelamente, la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) instó ayer al presidente estadounidense a presionar a Hanoi para la liberación de todos los prisioneros políticos del país, incluidos los seis disidentes supuestamente arrestados durante su visita. Otra organización, Human Rights Watch (HRW), denunciaba el lunes que Estados Unidos "recompensaba" a Hanoi al acordar el fin del embargo de venta de armas sin exigir más avances en los derechos y libertades de los ciudadanos. Pero pese a las presiones, Obama recalcó varias veces durante su discurso que no quiere imponer a Vietnam su forma de hacer las cosas. "Vietnam es una nación independiente y soberana, y ninguna otra nación puede imponer su voluntad sobre ustedes o decidir su destino", dijo al entusiasta público de jóvenes vietnamitas que asistieron al evento.

Censura. Antes de su alocución, el presidente mantuvo un encuentro con activistas políticos y religiosos, una reunión a la que faltaron algunos disidentes arrestados por el régimen vietnamita. "Debo apuntar que otros activistas fueron invitados pero se les ha impedido venir por diferentes razones. Y eso indica que si bien ha habido modestos progresos (...) todavía hay gente que la tiene muy difícil para reunirse y organizarse de forma pacífica", declaró Obama. Vietnam tiene unos 100 presos políticos y se produjeron nuevas detenciones este año, algunas en las últimas semanas. Hanoi afirma que sólo persigue a los que incumplen la ley.

Tras la rueda de prensa y el encuentro con los activistas, Obama viajó a Ho Chi Minh (ex Saigón) donde visitó la Pagoda del Emperador Jade, el dios supremo del taoísmo, un templo dedicado a varios dioses Taoistas y Budistas de la cultura China-Vietnamita. En su estadía en esta ciudad, el mandatario tiene previsto reunirse con empresarios y hoy, último día de su visita oficial, inaugurará una universidad estadounidense antes de viajar a Japón, donde participará en la cumbre del G-7 en Ise-Shima y hará una histórica visita a Hiroshima.

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