Ovación
Martes 05 de Julio de 2016

Bancario, pasión y motivación

En el club de avenida Colombres la ausencia de una cancha limita. Pero el entusiasmo no se negocia, sobre todo el de las nenas.

En tiempos de hockey moderno, en los que, por ejemplo, a nivel internacional se exige que los jugadores "vuelen" en el juego parece irreal que aún haya lugares que no tengan su propia cancha. Aquella famosa frase que inmortalizó Sergio "Cachito" Vigil, quien decía que en Argentina salen jugadoras "de las piedras", no se discute. Pero hoy, si bien hubo un avance importantísimo en infraestructura en todo el país en los últimos diez años, aún quedan muchos clubes, muchos semilleros, en los que tener un sintético propio es un sueño. El caso de Bancario no es la excepción y por eso desde el club y desde la subcomisión le ponen toda la garra para hacerle frente a esa dificultad, destinando demasiados recursos al alquiler del estadio Mundialista y a la cancha de arena del Club Atlético Fisherton. Con un poco de artilugios lograron también que las nenas, la Escuelita, se quede en las instalaciones de la avenida Colombres, tomando prestadas las canchitas de baby fútbol, sintéticas, para dar los primeros pasos.

   Actualmente Bancario cuenta con unas 55 pequeñas en el semillero, lo que hace unas 130 contando todas las categorías. Cuando dejan las formativas, las chicas pasan a entrenar en sintéticos alquilados, de agua y arena. Pero desde la subcomisión saben que poder mantener a las nenas en el club es un valor agregado, ya que los traslados hasta Fisherton o al Mundialista no son igualmente accesibles cuando se tiene independencia a cuando se es tan pequeño. "La verdad es que se hace mucho sacrificio. Las chicas, desde las más chiquitas, tienen una gran pasión. Las más grandes tiran del carro y no hay nada más lindo que ver las caras de felicidad de esas chiquitas. Para estar en Bancario tenés que tener pasión, la motivación es natural", dice Jaquelina Denegri, presidenta de la subcomisión.

   Paradójicamente, lo que hoy en el club es fuerte en la rama femenina empezó siendo al revés. Hace unos 30 años, cuando alguien acercó el hockey al club de avenida Colombres, las prácticas las iniciaron los chicos. Duró un par de años y a partir de ahí siguieron las chicas. Aseguran que de ser posible, habría "candidatos" para armar las filas masculinas y las mamihockey, pero la ausencia de una cancha propia limita la propuesta. De agregarse más categorías y ramas se necesitaría alquilar más tiempo otras canchas. Por ahora, esa situación es difícil.

   La Escuelita, principal motor del hockey del club Bancario, funciona los lunes y miércoles, desde las 18, y las profesoras Anita Giménez y Delfina Vilar son las encargadas de guiar a las más chiquitas, que a veces fluctúan su presencia durante el invierno, pero en general este año están respondiendo con mucho entusiasmo, alentadas también por los buenos resultados que logran las categorías mayores. El club funciona "como una gran familia, todos colaboramos con todos, acá no hay jerarquías, si hay que hacer la mesa de un partido o armar tal o cual cosa, se hace", según cuenta Jaquelina, el mayor objetivo es "divertirse" y el bienestar de las jugadoras es "el mayor placer".

   Mientras tanto, sueñan. No se resignan ante el anhelo de tener esa cancha propia. Costosa pero deseada. Hay mucho por hacer: conseguir un terreno, juntar recursos económicos, quizás aliarse con el vecino Rowing, solidario y en similares condiciones. Mientras tanto, se trabaja a destajo. Y se crece, desde un semillero de ganas.

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