Ovación
Viernes 19 de Agosto de 2016

Ayer se convirtieron en héroes: la selección de hockey se llevó el oro

La selección argentina masculina conquistó el oro olímpico tras vencer a Bélgica por 4 a 2. Es el máximo logro de Los Leones, con el rosarino Brunet en sus filas

Emoción, mucha emoción en Deodoro. Esa que brota cuando se producen las hazañas, los hitos que marcarán la historia de un deporte. Los Leones, hasta hace muy poco simplemente la selección argentina de hockey masculino, se consagró campeona olímpica tras derrotar a Bélgica por 4 a 2 en la final. Dato estadístico para desarrollar en otro momento: sólo en Los Angeles 1932 y en Londres 1948, Argentina había conseguido tres medallas doradas. Es historia, sucedió 68 años después.

"¿Sabés lo que es esto para nosotros? Es increíble. Yo estuve en Barcelona 92, pero a lo mejor te acordás más de mí por los Panamericanos del 95, soy Fernando Falchetto, el Mono Falchetto. Lo que pasa es que estoy más viejo y más gordo", alcanza a balbucear aquel campeón de Mar del Plata 95 antes de ponerse a llorar desconsoladamente y abrazarse con sus dos hijos que ni por casualidad superan los 12 ó 13 años y que, según cuenta, lo presionaron para viajar en la madrugada desde Buenos Aires. Compartió aquel equipo, entre otros, con Carlos Retegui, el Chapa, el entrenador de este equipo, Gabriel Minadeo, actual técnico de Las Leonas, y Jorge Lombi.

Las viejas generaciones del hockey masculino estuvieron ayer aquí y ninguno fue original: lloraron todos en las tribunas repletas de argentinos. Para el hockey masculino es un impacto tremendo, un milagro. No pueden creer que sea verdad.

Acostumbrado, como máximo a las batallas con Canadá por ser la mejor selección del continente grande, ahora Los Leones se instalaron para siempre en el mundo del hockey sobre césped. Como dice la voz del estadio aquí cada vez que toca una premiación: "Señoras y señores, con ustedes, los medallistas olímpicos".

"Creo que Argentina se ganó un respeto a nivel mundial y lo obtuvo en base al trabajo y a los resultados. El tercer puesto en el Mundial 2014 fue algo histórico, creo que fue una plataforma para crecer y todavía estamos por ese camino. El equipo está cerca de su techo, pero todavía no lo tocó. Venimos haciendo buenos torneos, teniendo buenos resultados y hoy las potencias nos miran distinto. Eso nos lo ganamos en la cancha".

Vaya a saberse si es el techo, pero se le parece bastante. Siguiendo el razonamiento del rosarino Manuel Brunet, que el día previo a la ceremonia inaugural se aferraba a la fortaleza de un equipo que explotó en los últimos tiempos y coronó su evolución exponencial con la medalla de oro en Río, la cima de un proceso es como mínimo, prima hermana de una medalla de oro. Y eso es lo que consiguieron Los Leones.

Inesperadamente la selección de hockey masculino se consagró aquí tras superar en la final a Bélgica por 4 a 2 en un partido de desarrollo infartante que recién se definió en el último instante. El equipo de Carlos "Chapa" Retegui, desde ayer una especie de tótem humano del hockey argentino, se subió a lo más alto del podio por delante de Bélgica y Alemania, que obtuvo el bronce tras derrotar por penales a Holanda luego de empatar 1 a 1.

Mirar el podio y no encontrar ni holandeses ni australianos es sorprendente, pero observar a Argentina en lo más alto es, además de extremadamente emotivo, una gratísima sorpresa. Y vaya paradoja del deporte y sus caprichos. La selección masculina consiguió el único título que les falta a Las Leonas que marcaron una época en Argentina y además llegaron a Río como candidatas al oro tras vencer a Holanda en el Champions Trophy.

Pero así son las cosas, este equipo ya había demostrado en la previa que podía darles batalla a todos y de a poco fue engrandeciendo su figura hasta dar el gran golpe en las semifinales. Empató con Holanda al día siguiente de la ceremonia inaugural, después le ganó a Canadá, perdió con India, empató con Alemania y le ganó a Irlanda, todo eso en la fase de grupos. No fue una zona que haya dado para ilusionarse salvo los empates ante las potencias, pero a la hora de la verdad, la de los cruces, apareció el equipo que se atreve a todo.

Victoria sobre España en cuartos de final y el gran golpe en semifinales. Porque allí dio un paso gigantesco hacia el oro. Goleó al bicampeón olímpico Alemania por 5 a 2 y se encaminó hacia la final. Lo demás es historia conocida.

"Ese pibito es un genio, es una cosa increíble. El jugaba en mi club, en Mitre y la última vez que salimos campeones fue en 2010 cuando jugaba él. Se fue y nos convertimos en calabaza", solloza Falchetto cuando habla de Gonzalo Peillat, la mega estrella del equipo.

Pero esta vez, nada de calabazas. Todo realidad. Nada cambió después de las 12 de la noche. Estos pibes sí se convirtieron en héroes. Cualquier duda consultar con las viejas generaciones, esos casi cincuentones con los ojos rojos de la emoción que pelearon por poner al hockey masculino lo más alto posible y hoy ven colmadas sus expectativas en las nuevas generaciones. Señoras y señores, con ustedes, los medallistas olímpicos.

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