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Sábado 01 de Junio de 2013

Ausencia de tiempos organizativos

José Tranier es doctor en educación, además de docente e investigador de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Desde esa tarea de docencia universitaria analiza que los problemas más comunes en la relación alumnos y materiales de estudios, tienen que ver no tanto con el acceso a los textos académicos como sí con "la comprensión y su correlato necesario: la ausencia de tiempos para organizar la lectura".

Señala luego aquella "dificultad a partir de la cual desde los primeros tramos de la formación académica a muchos estudiantes, frecuentemente, les resulta dificultoso constituirse o empezar a "visualizarse" como futuros profesionales en sus propios campos de acción". Lo que los lleva —continúa— a una suerte de "eternización" de la condición de "alumnos", aun incluso cuando ya les queden pocas materias para recibirse.

"De esta manera, —agrega— transitan la mayor parte de su trayectoria académica costándoles bastante «dialogar» con los textos, con los autores, pensar y discutir con categorías, que es la lógica de resocialización y práctica profesional que deberán afrontar una vez recibidos. Pero las lógicas de cada campo se adquieren y constituyen a través del juego y la mediación dadas entre el espacio docente, los inherentes a la formación y que van de la mano con la propia comprensión, es decir, la «impronta» personal que los estudiantes insoslayablemente deben poder ir construyendo, resignificando y asumiendo, a lo largo del tiempo, para que no sean meros «transmisores» de saberes de «terceros», sino que puedan animarse a comprender e intervenir plenamente en la vida académica, política y profesional".

Para Tranier, el problema puede enfrentarse "por un lado, elevando al máximo el nivel de las clases y de la formación académica de los docentes que mejor podrán evaluar qué es mejor o no para cada situación, para cada caso particular y contexto de intervención".

Dice luego que a esto se suma "la necesidad de subrayar esta suerte de compromiso o contrato pedagógico dado entre las obligaciones del docente, el compromiso de los estudiantes y la necesidad de visualizar desde el primer día la importancia que tiene la formación académica y pedagógica en la vida profesional".

"Para esto —se explaya—, tanto estudiantes como docentes debemos optar por hacer y desarrollar un trabajo crítico sobre nosotros mismos en relación a nuestras prácticas, nuestras historias que nos constituyen y des-constituyen, y los múltiples trayectos de formación que nos atraviesan desde nuestra propia génesis e historicidad, es decir, acerca de cómo hemos llegado a ser lo que somos, en el paso por esta vida".

Otras razones. Por otro lado, y entre las razones que registraron las psicólogas que trabajan en la Dirección de Orientación Estudiantil (UNR), Natania Berenstein y Nelly Juncos, también influye en esta comprensión de los textos académicos el hecho de que los estudiantes están acostumbrados a buscar información y a leer en la computadora. Pero —explican— "el texto universitario implica otra lógica de lectura diferente, se trata de comenzar y terminar un texto para poder comprenderlo. Esto implica una lectura progresiva, comprensiva y no mecánica".

Además, cuentan que "muchas veces los estudiantes que se acercan al servicio de re orientación vocacional angustiados porque no avanzan en sus carreras y atribuyen esto a que la carrera no les gusta, plantean que no avanzan porque no son lo suficientemente inteligentes", pero "al indagar sobre estas afirmaciones lo que descubrimos es la dificultad para entender los textos, mala administración de los tiempos para estudiar, lo que influye directamente en el rendimiento académico y produce altos niveles de frustración".

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