La ciudad
Domingo 27 de Noviembre de 2016

Aún se esperan las pericias de la explosión de Apolo

Una traba administrativa hace que todavía no estén listos los informes de los ingenieros de la UNR. Los vecinos reclaman celeridad.

"A los dueños del laboratorio les dan acceso a todo y nosotros no podemos arreglar nuestras casas despedazadas". La queja de Jimena Díaz, vecina que sufrió las consecuencias de la explosión del Laboratorio Apolo en junio pasado, se escucha hace meses en barrio Tablada. Las víctimas esperan que la Fiscalía reciba los resultados de las pericias que están "trabadas" por cuestiones administrativas, según explicaron voceros del Ministerio Público de la Acusación, para que así la causa avance. Si bien aclararon que "las pruebas y el material valioso está cautelado", cada vez que hay movimiento en Alem al 2900, como sucedió en las últimas horas, los habitantes se ponen en alerta. "Es una herida que no cierra, sobre todo cuando aún esperamos definiciones y nuestros abogados ni siquiera pueden acceder a los expedientes", insistió la mujer.

La explosión de la caldera que voló por los aires una vivienda lindera, provocó serias quemaduras a un vecino y dejó maltrechas a otras tantas casas. El artefacto que proveía agua destilada para la elaboración de suero fue retirado del predio a fin de octubre, con el control del fiscal Walter Jurado, y desde entonces ya no queda más nada de interés para la causa en el lugar.

"La empresa está autorizada hace unas semanas a sacar el material que quedó", aseguraron desde la Fiscalía, y recalcaron que "toda las pruebas de interés quedaron cauteladas en su momento". Así, documentación y materiales pueden ser retirados por los dueños.

Demora. Cada movimiento en el predio de calle Alem es una provocación para los vecinos, que llevan cinco meses esperando los resultados de las pericias que la Fiscalía requirió a ingenieros de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y que determinarán si hubo un problema técnico o una falla humana.

La traba está en que el presupuesto que los expertos pasaron por su labor aún no fue aprobado, por lo cual los informes con los resultados no se entregaron.

Si bien se trata de una traba administrativa —pese a que el fiscal pidió celeridad—, los vecinos ponen sobre el hecho un manto de sospecha.

"Parecería que hubiera alguien interesado en demorar la causa", señaló Díaz, y planteó su enojo.

"Ellos pueden hacer lo que quieran y los vecinos seguimos pagando otras casas para vivir porque las nuestras no se pueden habitar, esperando que nuestros abogados puedan ver los expedientes para reclamar", cerró Díaz.

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