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Sábado 02 de Julio de 2016

Ataque vandálico y amenaza de bomba contra una entidad judía de la capital provincial

Rompieron un vidrio y dejaron un mensaje en árabe que decía "Alá es grande", y otro en español: "La próxima explota".

Un ataque vandálico y una amenaza de bomba sufrió ayer el gimnasio del Club Círculo Israelita Macabi, de la ciudad de Santa Fe, donde rompieron un vidrio y dejaron un mensaje temerario escrito en árabe y español.

Fue ayer a la madrugada, cuando desconocidos arrojaron una botella de plástico rellena con cemento en una de las ventanas del club, ubicado en el esquina de las calles Belgrano y Junín, del barrio Candioti de Santa Fe, adonde dejaron una leyenda escrita e impresa en español y en árabe en la que hacía referencia a "Alá es grande", y que el próximo ataque sería con explosivos.

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia) manifestó su "repudio y condena" por "la amenaza de bomba recibida por el club Macabi de Santa Fe, realizada tras haber arrojado una botella con cemento contra una ventana de la institución. La Daia central y su filial santafesina tomaron contacto, esta mañana (por ayer), con el gobernador de la provincia a fin de solicitarle el resguardo de la seguridad de los integrantes de la comunidad judía y la de sus instituciones", sostuvo la representación política de la comunidad judía argentina.

Asimismo, manifestaron que "como desde hace más de 80 años, repudia todo acto intimidatorio que atente contra la pluralidad, la inclusión y la diversidad".

En ese sentido, la institución reclamó "a las autoridades competentes extremar las investigaciones que permitan aplicar las sanciones correspondientes a los responsables de acciones tan repudiables".

En términos similares se expresó la filial Rosario de la Daia, que no dudó en repudiar "enérgicamente el hecho violento y discriminatorio ocurrido contra la comunidad judía" de Santa Fe.

"Sabemos diferenciar". El presidente de la Daia Santa Fe, Horacio Roitman, confirmó que ayer, después de las 8, cuando fueron abiertas las puertas del club por los encargados de limpieza, éstos hallaron una botella de plástico y el mensaje amenazante.

Roitman dijo que esto, en el seno de la institución Macabi como de la Daia Santa Fe, constituye un severo alerta sobre la potencialidad de ataques, y que desde ya recurrirán al Ministerio de Seguridad provincial para brindar protección a todos los edificios comunitarios judíos.

"Esta frase es la que utilizan los terroristas antes de inmolarse o realizar un atentado", precisó el dirigente, y afirmó: "Sabemos diferenciar bromas de amenazas preocupantes. Esta advertencia nos preocupa mucho. En Paysandú y en Toulouse todos pensaban que no podía pasar nada y sin embargo ocurrió lo que todos sabemos", expresó Roitman a medios de la capital provincial.

Respecto de la garita de guardia policial existente en la puerta, el dirigente afirmó que no hubo guardia durante la madrugada, dejando aclarado que en las instalaciones del club Macabi hubo actividades hasta las dos de la mañana de ese día.

Por su parte, la delegación Santa Fe del Inadi emitió un comunicado de repudio por el atentado y apoyo al club. En el texto expresaron su "profunda preocupación por la amenaza sufrida hoy en el Club Macabi de nuestra ciudad. La misma fue escrita en castellano y árabe con una leyenda utilizada por grupos fundamentalistas. Ante esta situación y debido al contexto político internacional actual queremos manifestar nuestro total repudio a éstas prácticas. En este sentido, recomendamos a toda la ciudadanía no naturalizar las amenazas y provocaciones producto del odio".

Por último indicaron que "acompañamos a toda la comunidad judía de nuestra provincia y reafirmamos el compromiso del organismo, por un país más libre, justo, inclusivo y diverso".

"No desestimar". Desde el gobierno provincial, el ministro Pablo Farías expresó la preocupación del gobernador y adelantó que se reuniría con la gente de la Daia para extremar las medidas de prevención. Y afirmó: "No hay que desestimar ninguna amenaza".

El caso recayó en el fiscal Estanislao Giavedoni, y se esperaba que fuera derivado a la Policía de Investigaciones.

Por otra parte, el jefe de la Unidad Regional I, Adrián Rodríguez, se reunió con Roitman para analizar lo ocurrido y los pasos a seguir. "Esto no fue una travesura de adolescente. Fue un ataque premeditado, pensado para ocasionar daño y temor en la comunidad judía. No hay que subestimar este hecho y vamos a investigar hasta las últimas consecuencias. Mientras tanto, reforzamos las medidas de protección en todos los posibles «objetivos» judíos", manifestó el funcionario.

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