Transporte urbano
Martes 28 de Junio de 2016

Así quedó la casa lindera al laboratorio Apolo, donde vivía el hombre al que le cayó el agua hirviendo de la caldera

Familiares del herido enviaron a La Capital imágenes por demás de elocuentes para graficar las cuantiosas pérdidas materiales que ocasionó la explosión de la caldera de la empresa donde se fabrican productos medicinales.

Reducida en escombros. Así quedó la casa lindera al laboratorio Apolo, donde vivía el hombre un hombre de 58 años, quien permanece internado en terapia intensiva con quemaduras que superan el 50 por ciento de su cuerpo, producto del agua hirviendo que derramó la caldera del laboratorio tras la explosión en Alem y Gaboto en la madrugada del lunes.
Familiares del herido enviaron a La Capital imágenes por demás de elocuentes para graficar las cuantiosas pérdidas materiales que ocasionó la explosión de la caldera de la empresa donde se fabrican productos medicinales.
Alli, junto a su familia, vivía Juan Carlos Sánchez, alias Charly, quien es chofer de la línea 123 (Semtur) del transporte urbano de pasajeros local y fue alcanzado por el agua hirviendo que derramó la caldera sobre su vivienda mientras dormía.
Mientras se repone paulatinamente de las quemaduras que hirieron más de la mitad de su cuerpo, su mujer, Susana Sánchez le aseguró a este diario que "voló" de la cama tras la detonación en el laboratorio lindero.
Sin embargo, esa madrugada la desesperación fue aún mayor al no encontrar Floyd, su hijo de dos años, quien afortunadamente estaba con vida bajo los escombros.

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