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Viernes 18 de Noviembre de 2016

Asesinaron a un rosarino en Guatemala hace un mes y nadie investiga

Nelson Di Nucci fue ultimado en el pueblo de San Lucas Sacatepequez, donde vivía. Increíble periplo de sus cuatro hijos por ese país

El rosarino Nelson Agustín Di Nucci fue asesinado el 14 de octubre último en un aparente intento de robo en su casa del pueblo guatemalteco de San Lucas Sacatepequez, donde vivía hacía diez años, en un crimen incomprensible en un hombre que vivía de su jubilación.

Desde entonces sus familiares luchan por hallar "un fiscal que se haga cargo de la investigación en Guatemala" y por lograr que "la Cancillería argentina tome el caso e impulse la causa", en el marco de "su deber de asistencia a todo ciudadano argentino en el extranjero", como revela el periodista y abogado Fabián Di Nucci, el mayor de los cuatro hijos de la víctima, en diálogo telefónico con La Capital.

"A mi papá lo mataron el 14 de octubre, nos enteramos el sábado, sacamos los pasajes con mi hermano y mis dos hermanas, y el domingo ya estábamos en Guatemala. Cuando llegamos empezamos todo un trámite muy engorroso y una de las cosas que hicimos fue ir a la casa de mi papá, donde un par de vecinos, despacito, se fueron acercando. Gente muy humilde, acostumbrada a recibir palos y órdenes, y a bajar la mirada. Uno, que fue el último que lo vio, nos contó que mi papá estaba ese día con una persona. Y otro vecino nos dijo que el asesino estaba entre Fulano y Mengano. Y al otro día la ex pareja de mi papá, Marisa, que estaba separada de él y vive en Estados Unidos, nos dijo que ella sabía quién era el asesino y que estaba esperando que la llamaran a declarar. Toda esa información se la dimos al Ministerio Público", abunda Fabián sobre la odisea que vivió hace un mes con sus tres hermanos entre el pueblo de San Lucas Sacatepequez, la ciudad de Antigua y la capital, la ciudad de Guatemala.

"Cuando llegamos, a la causa no la tenía ningún fiscal. Allá investiga el Ministerio Público, como aquí, pero no habían hecho nada. Para ellos es un muerto más y nos dijeron claramente: «La única manera (de que investiguen el crimen) es que los medios presionen a las autoridades». La casa estaba igual que el día del crimen, así que cuando llegamos empezaron a hacer de todo en la casa. Fuimos con una auxiliar del fiscal, que se sentó en una silla y se largó a llorar. Yo le di un mate para tranquilizarla. Era una buena mina, que se conmovió con el caso, pero nosotros necesitábamos un trabajo profesional de investigación del crimen", narra Di Nucci el comienzo del periplo por pueblos, ciudades y personajes que parecen del paisaje de una novela de García Márquez.

"Ahorita no hay nadie". "Hay dos o tres fiscales con la causa, pero no logramos hablar con ninguno que nos dijera que estaba a cargo de la investigación. Cómo será todo en Guatemala, que cuando le preguntamos al juez quién era el fiscal que tenía la causa nos dijo: «Ahorita no hay nadie»", recuerda Di Nucci, en una escena que pinta de cuerpo entero la realidad centroamericana.

"Allá no le pedimos nada a la Embajada argentina, pero jamás nos preguntaron si teníamos los pasajes, alojamiento o si necesitábamos algo. Y una vez aquí le escribí una carta a la Cancillería, que no me contestaron. Después hablé por teléfono y me atendió una funcionaria, que no me llamó más. Luego volví a llamar y a pedir por el número 1 del área, que estaba de vacaciones; el 2 había salido; el 3 estaba en una reunión, y me dieron con el 4, que me dijo que ellos no podían hacer mucho. Le pedí que me diera la respuesta por escrito, me dijo que tenía que pedir autorización, y le dejé mi celular, pero todavía no me respondió", narra Di Nucci la increíble peripecia de pedir que la Cancillería argentina cumpla con su deber: asistir al ciudadano en el extranjero, sobre todo en este caso, en el que Nelson Agustín Di Nucci fue asesinado hace más de un mes en Guatemala y los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores dan vueltas hasta para atender el teléfono, en vez de ponerse la causa al hombro y presionar al gobierno guatemalteco para que encuentre y juzgue al homicida del rosarino.

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