Policiales
Sábado 29 de Octubre de 2016

Asesinaron al gerente de una editorial en una entradera a su fortificada vivienda

Roberto Gerardo Chwat tenía 67 años y conducía la empresa Sigmar. Le pegaron un tiro cuando guardaba el auto en el garaje de su casa.

Un gerente de la tradicional editorial Sigmar fue asesinado de un balazo en un asalto cometido por delincuentes que irrumpieron por el portón del garaje de su casa del partido de Vicente López, una verdadera fortaleza con cámaras de video, alarmas y un cerco perimetral electrificado. La víctima fue identificada como Roberto Gerardo Chwat, de 67 años, y el hecho ocurrió poco antes de las 21.30 del jueves cuando el hombre volvía de trabajar y a tan sólo cinco cuadras de la Quinta Presidencial de Olivos.

La principal hipótesis de los investigadores es que el gerente de la editorial de libros infantiles se resistió a un robo o trató de atropellar a los asaltantes con el auto dentro de su propio garaje y que por eso le dispararon sin mediar palabras. En tanto, la fuga de los delincuentes quedó grabada por las cámaras de seguridad que el gerente tenía montadas en su cocina (ver foto) y en la puerta de entrada a la vivienda.

En esos videos se ve a dos jóvenes que actuaron a cara descubierta y armados con pistolas. Uno tenía una gorra con visera dada vuelta, vestía jeans y un buzo oscuro; y el otro tiene el pelo rapado y llevaba una campera negra de pluma ultraliviana.

Según los registros, el hecho fue a las 21.27 cuando Chwat entró a su garaje conduciendo un Volkswagen Passat patente NDW384 y al cabo de unos segundos el portón electrónico comenzó a cerrarse. "Abrió el portón eléctrico, ingresó el auto y en ese momento fue sorprendido por dos delincuentes que lo amenazaron con armas para robarle. Fue una típica entradera", dijo un jefe policial.

Gritos de alerta. Por lo que luego declararon la mujer de Chwat y la empleada doméstica, que estaban en la casa al momento del crimen pero no llegaron a ver nada, cuando el hombre advirtió que había intrusos en el garaje las alertó al grito de "¡entraron, entraron!".

Cuando la policía llegó al lugar encontró el auto de Chwat chocado marcha atrás contra el portón, por lo que los investigadores no descartan que haya querido escapar o atropellar a alguno de los ladrones. "No sabemos si por los gritos y porque les tiró el auto encima, pero lo cierto es que alguno de los dos delincuentes le efectuó a la víctima un disparo que le ingresó por el hombro izquierdo, le atravesó el tórax y salió por uno de los omóplatos", dijo un investigador judicial.

Por el frente. Al quedar atrapados dentro de la casa, los delincuentes cruzaron la cocina y fueron a la entrada principal de la vivienda para huir, pero como la puerta estaba cerrada con llave, en uno de los videos se ve cómo con la culata de sus armas rompieron un ventiluz que hay sobre la puerta. Por esa estrecha abertura, y con ayuda de una banqueta, los delincuentes se treparon, se deslizaron y lograron salir de la casa.

Tras sortear ese escollo los ladrones saltaron la reja perimetral ante la mirada de dos vigiladores privados que se hallaban dentro de sus garitas, ubicadas a sólo 50 y 30 metros de la vivienda.

Los peritos determinaron que en total se efectuaron tres disparos: el que hicieron para asesinar a Chwat con una pistola calibre 45 y otros dos que pudieron haber sido accidentales al momento de trepar el cerco perimetral para huir, cuando se les cayeron de los bolsillos cuatro municiones calibre 45 intactas.

Escape y muerte. Los homicidas huyeron en un Toyota Corolla blanco que los esperaba con un tercer cómplice y que más tarde apareció incendiado en la localidad bonaerense de Villa Maipú, partido de San Martín, con la patente cambiada porque había sido robado hace nueves días, también en Vicente López.

Por su parte Chwat fue auxiliado por su esposa y su empleada y trasladado al Hospital de Vicente López, donde murió a las 22.30 como consecuencia del balazo que le atravesó el tórax. El caso es investigado por el fiscal Martín Gómez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Vicente López Este, quien puso a trabajar en la pesquisa a la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) y la comisaría 5ª de ese distrito bonaerense. En ese marco, a partir de las imágenes captadas por los videos, la policía tenía en la mira a un par de sospechosos y analizaba huellas dactilares y otros rastros levantados en la escena del crimen.

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