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Domingo 13 de Diciembre de 2015

Arranca un ambicioso proyecto editorial

El espantapájaros y Salón de billares, dos clásicos de Jorge Riestra, son el puntapié inicial de una gran colección de literatura rosarina lanzada por la UNR.

El jueves próximo, en el Centro Cultural Fontanarrosa, se presenta uno de los proyectos editoriales más ambiciosos que ha gestado la ciudad en los últimos tiempos: la publicación de la obra completa del novelista y cuentista Jorge Riestra.
Con el lanzamiento de dos títulos clave del emblemático narrador rosarino, premio Nacional de literatura en 1988, la UNR da el primer y trascendente paso en un camino fructífero, que apunta a consolidar la identidad de la ciudad en base a la difusión, en ediciones de alta calidad, de materiales de vigencia garantizada.
Los dos libros elegidos para inaugurar la colección son El espantapájaros, la primera obra de Riestra, publicada en 1950 en Cuadernos del Interior, que dirigía Rodolfo Vinacua, y ese auténtico clásico llamado Salón de billares, que vio la luz en 1960 en la exquisita colección Anaquel de la mítica Fabril Editora.
Junto a Riestra, que acaba de cumplir noventa años, estarán ese día a las 19.30 en el Fontanarrosa el rector de la UNR, Héctor Floriani, y el ex rector Darío Maiorana; la especialista en su obra Inés Santa Cruz, Nadia Amalevi (directora de UNR Editora) y Nicolás Manzi (editor). El acto contará con el acompañamiento de fotografías de Daniel Fernández Lamothe.

“Esto, ahora, es un vergel”

“No podía ser otra la visión que un artista podía darnos de su propio devenir, en una ciudad como esta. Y sin embargo es una visión, si se lo medita adecuadamente optimista, de un optimismo que no volverá a reaparecer en la obra riestrana hasta La historia del caballo de oros, ya en la culminación de la misma. Muchas veces, en nuestras conversaciones, Riestra solía decirme, hablando de la cultura de Rosario: «No se queje, D'Anna, esto, ahora, es un vergel». Pero creo que él, por razones tan misteriosas como las de su espantapájaros, ya entonces sabía que iba a ser un vergel".

Fragmento del prólogo de El espantapájaros, por Eduardo D'Anna.

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