Economía
Sábado 04 de Junio de 2016

Aranguren reconoció que "se excedió la capacidad de la gente de absorber los aumentos"

El ministro de Energía reconoció que faltó diálogo con los gobernadores, pero negó un conflicto con Frigerio. Desmintió que vaya a renunciar.

El gobierno nacional justificó ayer la decisión de revisar el incremento de las tarifas de electricidad y gas al considerar que con la suba inicial "se excedió la capacidad de la gente de poder absorber los aumentos". El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, fue el encargado de admitir que las medidas se podrían haber adoptado "de manera consensuada, discutida y reflexionada con los gobernadores", y rechazó que vaya a renunciar al cargo como consecuencia de una supuesta discrepancia con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

El jueves, el gobierno oficializó la decisión de disponer que el tope de aumento para el gas a nivel residencial será del 400 por ciento en todo el país y del 500 por ciento para los comercios, firmas pymes y establecimientos hoteleros, retroactivo al primero de abril. Tras dos jornadas de diálogo con los gobernadores, que se sumaron a otro encuentro concretado la semana previa, el gobierno aceptó revisar la magnitud de los primeros incrementos además de disponer un descuento de 20 por ciento para unas 400 empresas electrointensivas, un subsidio para los clubes de barrio con hasta 2.000 socios, y ratificó la decisión de reglamentar el "Régimen Tarifario Específico para Entidades de Bien Público".

"Nos dimos cuenta —reconoció ayer Aranguren— de que las cosas se podían haber hecho en forma distinta, como se hizo en este caso de manera consensuada, discutida, reflexionada con los gobernadores, y esto fortalece a la democracia y la capacidad de diálogo". El titular de la cartera energética respaldó así la medida por "el impacto o la capacidad que puede tener cierta parte de la población afectada", ya que ese alcance puede ser distinto a nivel regional o sectorial, al valorar que "la capacidad de rectificación es algo importante".

Costo. Aranguren explicó que los topes de la suba tarifaria en el caso del gas responden a que la tarifa social llega a un millón y medio de hogares, mientras en el caso de la electricidad son 3,2 millones de usuarios. En cuanto al costo fiscal estimado por la menor alza de tarifas, de unos 2.250 millones de pesos, el funcionario sostuvo que se enmarca en la meta de "lograr la seguridad energética".

Respecto a supuestas diferencias con Frigerio por el tema tarifario, Aranguren negó discrepancias y aseveró: "Tengo que desmentirlo, las reuniones las mantuve con el ministro, somos miembros del mismo equipo y no ha habido tal circunstancia", aseguró. Finalmente, el ministro dijo que no observa "ninguna circunstancia que amerite que el precio de los combustibles se tenga que actualizar en lo que resta del año", del mismo modo que tampoco se modificará en gas y en electricidad el cuadro tarifario que se aplica desde el 1º de abril pasado.

San Luis. A pesar del acuerdo con los mandatarios, el gobierno de la provincia de San Luis cuestionó mediante un comunicado los topes a las subas de tarifas de luz y gas, al considerar esta decisión como una imposición del Poder Ejecutivo Nacional.

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