Policiales
Viernes 19 de Agosto de 2016

Apresan en Echesortu al sospechoso de matar a un joven para robarle el celular

Tiene 22 años, lo apodan "El peruano" y la Fiscalía asegura que hay registros fílmicos que lo muestran cometiendo el crimen

Nahuel Ciarrocca tenía 28 años y fue asesinado de un disparo en el pecho la noche del lunes, cuando dos motociclistas le robaron el teléfono celular en la esquina de Dorrego y Amenábar. El joven, amante de la vida deportiva, fue sorprendido a poco de salir de cenar en la casa de sus padres y cuando caminaba hacia su vivienda de bulevar Seguí al 2200. A tan sólo tres días del trágico hecho, y pocas horas antes de que sus amigos y familiares se reunieran en una multitudinaria marcha en reclamo de justicia (ver recuadro), agente de la Sección Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo en un edificio de Mendoza al 3800 a Aldair Edilson C.P., de 22 años, origen peruano y nacionalizado argentino, quien será imputado por el fiscal Rafael Coria como autor material del homicidio.

Desde el mismo momento del crimen, y en coordinación con el fiscal, los agentes de Homicidios de la PDI a cargo del subcomisario Diego Sánchez se trazaron un plan de acción rápido. Sabían que contaban con pocas horas para poder dar con el asesino. Las primeras versiones que recogieron en la zona del hecho es que un joven conocido como "El peruano" no sería ajeno al episodio y que el mismo tenía por hábito robar celulares y arrebatar carteras en el barrio, aunque nunca se lo podía ubicar pese a algunas denuncias que ya lo habían identificado.

Filmado en el lugar. En ese marco, una fuente tribunalicia dijo ayer a La Capital que "una secuencia de cámaras ubica al sospechoso en el lugar al momento del hecho. Antes de asaltar y matar a Nahuel, lo siguió al menos por media cuadra sin que la víctima lo percibiera".

Así, pocas horas después del crimen la policía contaba con los registros de varias cámaras de vigilancia que muestran el momento en que Ciarrocca fue abordado por los dos hombres y cuando uno de ellos le dispara el balazo fatal que ingresó al corazón de Nahuel. A eso se sumaron declaraciones de vecinos de la zona y "datos de calle" que permitieron llegar a la casa de los padres de Aldair C.P., en Gaboto al 1600, a sólo tres cuadras de donde fue el crimen.

Los padres del muchacho, también de nacionalidad peruana, dijeron a la policía que no sabían dónde estaba su hijo y que hacía un tiempo "lo habían echado de la casa porque notaron que andaba en malos pasos", sostuvo una fuente allegada a la investigación. Sin embargo, en una de las habitaciones de la casa los pesquisas hallaron una funda de celular que más tarde "fue reconocida por los familiares de Nahuel como la que tenía el equipo del joven al momento de ser robado", dijo un pesquisa. También se hallaron ropas y otros elementos que hacen a la causa.

Mensaje de confesión. Las horas fueron fugaces y vertiginosas para la investigación. Una persona ligada al imputado les aseguró a los policías que Aldair le había enviado un mensaje de Whatsapp en el que le decía que se había "mandado una cagada". Sin embargo dijo desconocer dónde estaba el presunto homicida.

A esa altura un domicilio se había fijado en la cabeza y los escritos de la policía: Mendoza al 3800, a metros de Alsina, en el corazón comercial de barrio Echesortu. En un edificio de esa cuadra vive Florencia S., la novia del sospechoso. Y hasta allí llegó la policía a media mañana de ayer.

"El barrio y el edificio eran un panal de abejas y comenzamos a preguntar y vigilar; a recorrer y corroborar con informantes las direcciones y posibles departamentos del edificio de Mendoza 3867. Hay cuatro departamentos por piso pero el dato era el piso 14", aseguraron las fuentes.

A las 13.30, y cuando ya el fiscal Rafael Coria había solicitado a Interpol la captura nacional e internacional del sospechoso, oficiales y agentes de la PDI entraron al departamento y encontraron a Aldair en una de las habitaciones. El joven empalideció e intento negar el hecho que se le endilga pero al rato de estar esposado y por lo bajo alcanzó a decir una sola palabra: "Perdí". En el mismo departamento donde apresaron al sospechoso, los policías encontraron celulares de varias marcas y características que la Justicia ordenó peritar para corroborar si alguno de esos es el robado a Nahuel Ciarrocca.

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