Política
Jueves 12 de Mayo de 2016

Apostillas

Mary y Mauricio

Tras el discurso del presidente Mauricio Macri, que puso punto final al acto de ampliación de la planta de General Motors, el presidente y la CEO a nivel mundial de la automotriz, Mary Barra, firmaron con un fibrón negro en el capot de un flamante Cruze color blanco, el nuevo vehículo de GM que se produce en sólo cuatros plantas del mundo, entre ella la de Rosario. Ese vehículo no saldrá a la venta y quedará en el museo de la compañía. "¡Qué lástima!", se escuchó decir entre la comitiva oficial.

"Ahí viene Mauri"

Llamó la atención cómo el personal de ceremonial y de prensa de la comitiva del presidente Macri nombraba al primer mandatario sólo como "Mauri", con total familiaridad. "Ahí viene Mauri", se escuchó repetidamente cuando el presidente se acercaba a sus colaboradores. "Eso es muy PRO", comentó alguien que seguramente no pertenece a ese espacio político.

Seguridad a la cabeza

Es conocido que la automotriz General Motors es una compañía muy cuidadosa de los protocolos de seguridad en su planta, al punto tal que ha recibido varias certificaciones internacionales por esto. Este cuidado no se relajó incluso ayer en medio del festejo y ante una multitud de invitados. Tal fue el cumplimiento estricto de las normas que a cada momento el locutor que conducía el acto recordaba las normas de seguridad y las salidas de emergencia, un relato que fue acompañado por un video, que se reiteró varias veces. Aunque para algunos fue casi exagerado, también sirvió para hacer tiempo hasta la llegada del presidente Macri.

Bien alimentados

La fría y nublada mañana del acto en la GM justificó un más que abundante desayuno para los periodistas antes del comienzo. Pastelería de primera calidad y cafetería a gusto fue consumido por los hombres de prensa sin contemplaciones. Además, cuando culminó el evento, se ofreció un cóctel, una especie de lo que los americanos llaman "brunch" servido en el medio del "breakfast" (desayuno) y el "lunch" (almuerzo). Otra vez, los periodistas y todo el público que asistió al lanzamiento del nuevo Cruze no se negaron a un abundante catering salado y dulce. Lo que es seguro es que nadie pasó hambre.

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