Mafia de los medicamentos
Miércoles 29 de Junio de 2016

Apolo y el rastro de la maf ia de los medicamentos

Cuál es la conexión de uno de sus farmacéuticos con otro que está detenido.

Uno de los directores técnicos farmacéuticos del Laboratorio Apolo, que la madrugada del lunes voló por los aires en Alem al 2900, fue hasta 2014 titular del fondo de comercio de la farmacia Suiza, cuyo dueño fue procesado junto a su hijo como instigador de violentas amenazas (una de ellas derivó en el crimen de un policía en el macrocentro de la ciudad) en el marco de la denominada mafia de los medicamentos.

Se trata de Juan Carlos Rádice, quien según le consignó el lunes a La Capital la directora técnica de Farmacias, Droguerías y/o Laboratorios provincial, Elvia Gómez, está al frente de la dirección técnica de Laboratorios Apolo junto a Marcela Silva.

Radice fue, hasta 2014, integrante del fondo de comercio de la Farmacia Suiza, cuyo titular, José Antonio Iborra fue procesado por la jueza Rodenas, al igual que su hijo, como ideólogos de un encadenamiento de incidentes de violencia criminal extrema, ejecutados por sicarios contratados por ellos, que tuvieron como víctimas a competidores del ramo farmacéutico o a funcionarios públicos del rubro.

Sobresalen entre los hechos investigados el encargo de matar a un abogado penalista y la agresión física con culatazos contra un médico en su consultorio, episodio que terminó con el crimen de un policía en la puerta de esa clínica.

José Antonio Iborra, de 67 años, y su hijo Juan Pablo, de 40, son inversores de cuatro farmacias del centro que controlaban a través de profesionales matriculados. Fueron detenidos en agosto de 2014 y están en prisión domiciliaria tras ser procesados en diciembre de 2014 por la jueza Alejandra Rodenas. La fiscal Marull formuló en diciembre la requisitoria de elevación a juicio.

Los Iborra controlaban como inversores cuatro farmacias del centro, en San Juan 1784, Sarmiento al 800, San Luis 1095 y San Lorenzo 1015. Los hechos más importantes, ejecutados con una misma modalidad, se dieron en menos de un año.

El primero fue el ataque al penalista Alberto Tortajada, baleado el 7 de septiembre de 2012 en el palier de su estudio de Montevideo 2016 frente a Tribunales. El abogado de 71 años litigaba contra los Iborra como abogado de la propietaria de la farmacia de San Juan 1784, quien estaba a punto de perder su casa por desaciertos comerciales.

Los Iborra también fueron procesados como autores intelectuales del ataque al médico Omar Ulloa, golpeado y asaltado por sicarios en su consultorio de 3 de Febrero al 1000 cinco meses después, el 5 de febrero de 2013. Tras agredir al profesional, a la salida se toparon con el policía Carlos Dolce, a quien asesinaron de un disparo en el pecho.

Por estos casos deberán enfrentar un juicio oral, cuya requisitoria de elevación ya fue presentada en enero de este año.

Otras causas. Además, los farmacéuticos están siendo sometidos a cinco procesos escritos por amenazas simples, coactivas o calificadas, además de daños y lesiones:

• El ataque del 27 de agosto de 2012 contra la entonces jefa de inspectores de farmacias de Rosario, Patricia Kleinlein, que recibió un balazo de calibre 22 en la puerta de su casa.

• Una agresión a tiros del 9 de enero de 2013 contra Ana María L. en la zona de la comisaría 15ª.

• El ataque con heridas de arma blanca al dueño de la farmacia de Sarmiento al 600, Daniel D. B., del 29 de enero de 2013.

• Las amenazas por correo electrónico al gerente del laboratorio Roemmers, Jorge Héctor C., del 10 de enero de 2014.

• La intimidación teléfonica contra Norberto Herbas, ex presidente del Colegio de Farmacéuticos, el 29 de abril de 2014.

Comentarios