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Miércoles 05 de Enero de 2011

Aníbal no puede dormir

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, es bien conocido por su propensión a las frases picantes. A tal punto que ya se las conoce con el curioso nombre de "anibaladas".

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, es bien conocido por su propensión a las frases picantes. A tal punto que ya se las conoce con el curioso nombre de "anibaladas". Furioso con la empresa Edesur debido a los constantes cortes de energía eléctrica, ayer don Aníbal eligió dejar de lado las frases de grueso calibre para registrar con precisión temible las constantes fallas del servicio en la franja nocturna. "Se cortó la luz siete veces", disparó con exactitud suiza el hombre del bigote hiperpoblado. Ante la mirada de sorpresa de los hombres de prensa frente a tan detallada información, Aníbal explicó cómo hizo para registrar la cantidad de cortes: "Sé que fueron siete veces porque, cuando se corta la luz, se vuelven a encender los celulares que se están cargando en la mesa de luz y uno se despierta". A ver si dejan dormir al jefe de Gabinete.

Un mal trago para el ex candidato

La política nacional suele dar vueltas abruptas. Quienes antes eran figuras, de pronto pasan al más absoluto olvido. No muchos se acuerdan del radical Horacio Massacessi, ex gobernador rionegrino que llegó a ser candidato presidencial y después pasó al más absoluto ostracismo. Ayer, sin embargo, el hombre volvió a ser noticia pero por razones menos gratas: sufrió un robo en su residencia particular, de donde le sustrajeron 22 mil pesos y dos mil dólares, fruto aparente de la recaudación del restaurante del cual es dueño.

Y después hablan de Nostradamus...

Las profecías, se sabe, son buen negocio. Pocos lectores se resisten a leer los pronósticos que audaces especialistas en todas las áreas realizan sobre el futuro. Sin embargo, uno de los rubros en los cuales nadie aconsejaría meterse es la política argentina, siempre imprevisible. Pese a ello, el intelectual porteño Tomás Abraham se despachó hace poco con un artículo que por su audacia dejó boquiabierto a más de uno, titulado "Qué se puede esperar de los próximos diez años". Parece que el bueno de Tomás se tiene mucha confianza.

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