Policiales
Viernes 02 de Septiembre de 2016

Allanaron un quiosco de drogas por segunda vez en cuatro meses

Está en la zona noroeste y se lo atribuyen a una vendedora conocida como "La tata". En el lugar fueron apresadas tres personas

La pregunta surge evidente y es una de las tantas que repercute en las marchas que se hacen reclamando seguridad. ¿Qué está pasando con la policía antinarcóticos que en menos de cuatro meses tuvo que desbaratar dos veces el mismo búnker de la zona noroeste porque el lugar reabrió para comercializar estupefacientes? Es que ayer, con una orden emitida por la Justicia Federal, agentes de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones y de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) regresaron a dos viviendas linderas de Ghiraldo al 1700, y tras requisar el lugar secuestraron 280 envoltorios de cocaína y detuvieron a dos mujeres y a un joven de 18 años. En ese mismo lugar, el 7 de abril pasado y tras cortar el servicio de energía para entrar a una de esas casas que tenía las aberturas y un cerco electrificado, la policía detuvo a una mujer de 27 años.

El espacio es muy conocido entre el vecindario y tanto quienes lo frecuentan como la referencia que tienen los investigadores sobre quién lo administra siempre recae en el mismo nombre propio: Olga "La tata" Medina. Esa mujer había sido detenida en octubre de 2014 porque una investigación del juez federal Carlos Vera Barros le atribuyó regentear quioscos que pertenecían a Delfín David Zacarías, detenido en septiembre de 2013 en una casa de Funes donde se hallaron 300 kilos de pasta base y precursores químicos para cocinar la droga.

La tata fue detenida en 2014 por la Policía de Seguridad Aeroportuaria apuntada por regentear una cadena de quioscos de droga en los barrios La Cerámica y Parque Casas. Sus dos hijos fueron asesinados entre junio de 2011 y febrero de 2012. La mujer, en tanto, cumplió un breve período tras las rejas y luego recibió prisión domiciliaria.

Por su historia y sus vínculos con Zacarías, los investigadores siempre monitoreraron los pasos de La tata, que merodeaba los búnkers montados en las casas de Ghiraldo al 1700.

Una de las últimas incursiones policiales en ese lugar ocurrió el 7 de abril pasado, cuando la TOE y una división de la ex Drogas Peligrosas llegó con una orden de allanamiento librada por el juez federal Nº4, Marcelo Bailaque, por requisitoria de la Fiscalía Nº 3.

Luego de cortar la energía eléctrica de la vivienda porque además de un cerco, las paredes y rejas de las ventanas estaban electrificadas, encontraron 100 bochas de cocaína listas para la venta, una balanza, dos prensas para compactar la droga, precintos para sellar los envoltorios y proyectiles calibre 32. Entonces quedó detenida Claudia Andrea S., de 27 años, responsable de fraccionar y vender la droga.

Carrera desigual. Ese búnker de La tata está a pocas cuadras del predio del club Defensores de América, donde el 29 de marzo pasado resultaron baleados dos niños de 7 y 8 años mientras practicaban fútbol y quedaron en medio de un tiroteo entre bandas que se disputan el territorio.

Pero parece que los controles y seguimientos sobre la venta de estupefacientes corre una carrera desigual, porque la boca de expendio volvió a funcionar después de aquel cierre de abril. Tan es así que ayer nuevamente volvió a ser allanado por un grupo de policías antinarcóticos y de la TOE.

En uno de los domicilios de Ghiraldo y Laplace se secuestraron 137 envoltorios de cocaína y en el otro 250. Además, había ocho teléfonos celulares y fueron apresadas tres personas: Adriana Elizabeth L., de 34 años; Claudia Andrea G., de 38; y Daniel L., de 18 años.

Esta vez las órdenes de allanamiento fueron emitidas por el juzgado federal Nº 3 a cargo del juez Carlos Vera Barros a solicitud de la Fiscalía Nº 2.

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