Mauricio Macri
Jueves 12 de Mayo de 2016

Alfredo y Mónica matearon con el presidente al costado de la ruta

Farías, un vendedor de torta asada, conocido porque le donó a Macri $100, ayer fue visitado por el mandatario en su paso por la zona.

No fue tan sorpresiva para Alfredo Farías y su esposa, Mónica Silva, la visita que el presidente de la Nación, Mauricio Macri, efectuó durante la mañana de ayer al puesto de venta de torta asada que el matrimonio atiende en el paraje Cuatro Esquinas en cercanías del cruce de la ruta provincial 18 y 26.

Personal de seguridad y de Prensa y Difusión de la Presidencia se adelantaron casi 24 horas a la visita y alertaron que el mandatario iría a saludarlos luego de su visita a la planta de General Motors. Como se recordará, Farías y su esposa trascendieron a nivel nacional el pasado enero, cuando, a pocos días de asumido el nuevo gobierno, Alfredo decidió colaborar con las autoridades para facilitar su gestión, enviándole 100 pesos y proponiendo un gesto similar a la población, una iniciativa que hasta ahora no prosperó.

Los 100 pesos de Alfredo tampoco tuvieron el destino por él previsto. Según expresó ayer en diálogo con La□Capital, el presidente le informó que al recibir el billete prefirió enmarcarlo y hacerse un cuadrito para tenerlo de recuerdo.

"Hice historia", expresó luego Alfredo, quien atendió a este diario en su vivienda de Avellaneda al 4700, en un comedor con paredes atiborradas de fotos póster y banderines boquenses, aunque guardó celosamente la camiseta autografiada que el mandatario le regaló. También se mantuvo un riguroso secreto en torno al obsequio que habría recibido la esposa de Alfredo a raíz de su cumpleaños.

La pareja indicó que el martes habían recibido instrucciones sobre no comentar con nadie la visita de ayer. "Igualmente, aunque estábamos avisados, cuando llegó no parábamos de llorar de alegría, No es habitual que un presidente te venga a visitar y se siente con vos a tomar mate _dulce_ y a hacer bromas".

Alfredo explicó su actitud señalando que adhiere a "la necesidad de tirar parejo para sacar al país adelante" y no se considera ingenuo por eso. Descreído de la política, negó ser macrista o de cualquier otra divisa y también señaló a que "aunque muchos no me entienden, creo que a cualquier presidente que se le comprueba alguna irregularidad en su gestión debe ser juzgado".

Volviendo a la visita presidencial. Farías indicó: "Es el mejor cliente que tengo me compró cinco tortas asadas a 200 pesos cada una, o sea que gastó 1.000 pesos, cuando el precio real de venta es de 25 pesos".

Actitud. En el diálogo terció luego la esposa de Alfredo, Mónica Silva. La mujer, la mayor de 12 hermanos, destacó la actitud del mandatario de ponerse a probar las tortas sin mayor protocolo así como su caballerosidad y su buen humor.

"El presidente también dijo lo que ya conocemos sobre lo que está pasando, que al ajuste había que hacerlo", destacó luego Alfredo, quien ratificó que lo único que le pidió al presidente ayer fue que lo ayudara en la obtención de la personería jurídica para una denominada Fundación Ecológica América Latina ante la Secretaría de Medioambiente de la provincia, un tema en el que dice estar trabajando informalmente desde hace años, detectando y denunciando daños al medio ambiente, "algo que me ha costado incluso amenazas y agresiones".

Alfredo Farías arrastra una historia familiar dolorosa con el fallecimiento hace pocos años de uno de sus hijos a raíz de una prolongada afección renal. La humildad de su vivienda oculta un pasado en el que _según sus palabras_ fue propietario de una desaparecida fábrica de mesas de pool que daba trabajo a unas 10 personas, luego un pequeño restaurante en Las Higueras, Córdoba, o el ejercicio de diversos oficios como bicicletero y verdulero.

Secretos. La venta de tortas asadas tiene sus secretos."Cada torta insume 530 gramos de harina, levadura, sal y agua, y tiene un diámetro de unos 30 centímetros. Nosotros estamos en el cruce de Cuatro Esquinas más o menos desde las tres de la mañana y cocinamos y vendemos unas 60 tortas por día", señaló Farías, quien destacó que además hoy refuerza sus ingresos con la construccion de hornos de barro y que ahora guarda como un trofeo de incalculable valor el sillón plegable usado por Macri para matear con ellos.

Comentarios