Agroclave
Viernes 23 de Diciembre de 2016

Alepo vuelve a manos del gobierno sirio después de 4 años

Se trata de la victoria más trascendente para el régimen del presidente Assad desde que comenzó el alzamiento en su contra en 2011

El régimen del presidente sirio Bashar Assad anunció ayer la reconquista de Alepo, segunda ciudad del país, su mayor victoria contra los rebeldes desde el inicio de la guerra en 2011. El último convoy de rebeldes y sus familiares abandonó en la noche del jueves, bajo un clima gélido, el este de la ciudad, donde resistieron durante meses una campaña de bombardeos aéreos y terrestres de inusitada violencia. La ciudad fue tomada por los rebeldes hace cuatro años. "Gracias a la sangre de nuestros mártires y a los sacrificios de nuestras valerosas fuerzas armadas, así como a las fuerzas auxiliares y aliadas (...) el estado mayor anuncia el retorno de la seguridad en Alepo tras su liberación del terrorismo y de los terroristas y la salida de los que seguían allí", anunció un comunicado del ejército.

Disparos al aire y bocinazos

Con disparos al aire y bocinazos, cientos de residentes de Alepo celebraron la reconquista de la estratégica ciudad del norte del país árabe, dividida desde junio de 2012 en una zona oeste bajo control del ejército y otra este dominada por los rebeldes.

El ejército emitió el anuncio poco después de que la televisión informara que los últimos cuatro micros con evacuados de los distritos asediados del este de Alepo habían abandonado la zona sitiada y cruzado al barrio de Al Ramusa.

La reconquista de Alepo marca una importante coyuntura en la guerra civil siria, que podría tener fuertes repercusiones políticas. Es también una derrota para la oposición. La antigua ciudad estaba dividida entre sectores dominados por los rebeldes y por los oficialistas desde 2012. El ejército sirio y el Hezbolá shiíta libanés (aliado del régimen) "se desplegaron en el último reducto que controlaba la rebelión, y donde intervendrán los desminadores", dijo el director del Observatorio sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman.

Con esta victoria, el régimen controla ahora las cinco principales ciudades de Siria: Alepo, Homs, Hama, Damasco y Lattaquié. Es una victoria compartida con sus aliados ruso, que irrumpió en el conflicto sirio en septiembre de 2015, e Irán. La toma de Alepo significa en cambio un fracaso para los aliados de la oposición, como las monarquías del Golfo, Turquía y los países occidentales, que veían en los rebeldes una alternativa al régimen, que controla el país con mano de hierro desde hace medio siglo. A causa de la rivalidad entre Rusia y los países occidentales, liderados por Estados Unidos, la comunidad internacional se mostró paralizada ante el drama humanitario. Esta semana, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la supervisión de las evacuaciones de Alepo, cuando en realidad estaban ya a punto de culminar. La ciudad cayó en la espiral de la guerra civil en julio de 2012. Durante una ofensiva inesperada, los rebeldes penetraron y se apoderaron de más de la mitad de la ciudad, echando al ejército de los barrios del este y del corazón histórico. Alepo es una de las ciudades más antiguas del mundo, y pasó así a convertirse en el principal frente del conflicto sirio. La guerra civil fue ganando complejidad a lo largo de los años, implicando a múltiples actores apoyados por diferentes potencias regionales e internacionales.

La lucha en áreas rurales

La ciudad estaba dividida en dos, y desde 2012 se sucedieron los bombardeos mutuos y los combates fraticidas entre la parte rebelde y la gubernamental. Con la entrada en escena de Rusia en septiembre de 2015, oficialmente para combatir a los yihadistas en Siria, empezó a cambiar la situación militar. El 15 de noviembre, el régimen inició su ofensiva definitiva. Ayudado por bombardeos aéreos incesantes de la fuerza aérea rusa, Alepo se convirtió en una ciudad martirizada.

Entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre, la operación militar costó la vida a más de 465 civiles, entre ellos 62 niños, en Alepo Este, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Los rebeldes también mataron con sus bombardeos a 142 civiles, entre ellos 42 niños, en la parte oeste. Al final de la operación militar, un acuerdo apadrinado por Rusia e Irán —aliados del régimen— y por Turquía, que apoya a la rebelión, permitió el traslado de civiles y rebeldes.

Antes de la guerra vivían en el este de Alepo unas 250.000 personas. Con esta reconquista, el régimen puede pasar ahora a la lucha por las regiones rurales, empezando por Idlib, vecina de Alepo, donde los rebeldes y yihadistas han formado una coalición. Desde 2011, la guerra siria se ha cobrado más de 310.000 muertos.y unos 12 millones de desplazados o refugiados, muchos de los cuales han inundado Europa.

Así como es una victoria estratégica para el presidente Assad, la retirada, sin embargo, ha dado nuevo ímpetu a esfuerzos internacionales para poner fin al conflicto. Rusia, Turquía e Irán acordaron esta semana ser garantes de conversaciones de paz para Siria y extender a todo el país el acuerdo de tregua que regía para Alepo desde la semana pasada.

Varios intentos por alcanzar una salida negociada al conflicto fracasaron uno tras otro, pero el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, afirmó esta semana que espera convocar nuevas conversaciones de paz en Ginebra para febrero próximo.

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